11 enero 2021

Amasar pastas caseras

Nada mas lindo que saber amasar tus propias pastas, algo que resulta ser mucho mas simple de lo que se imaginan, al margen de lo sabrosas que resultan. Y no se necesita gran cosas para hacerlas, lo que permite dar variedad a la comida durante una acampada, por ejemplo. Acompañar con la salsa de tu eleccion

Ingredientes:
  • Harina
  • Huevos
  • Aceite de Oliva
  • Sal
Preparacion:
Mezcla en un bol medio kilo de Harina (para cuatro personas), una cucharada de Sal, dos cucharadas de Aceite de Oliva y cuatro Huevos. Unir todo hasta lograr una masa homogenea.
Corta cinco o seis bollos y dejalos descansar por diez minutos
Estira cada bollo hasta que quede bien finito
Espolvorea con un poco de Harina sobre la masa y corta con el cuchillo en tiritas del ancho que mas te guste.
Ideal para compartirlas con amigos junto a un buen vino tinto y disfrutar la compania.

Que te diviertas!

10 enero 2021

Víspera

Era la víspera del último día de la vida de Gordon Way, y él se preguntaba si la lluvia podría aguantar por el fin de semana. El pronóstico había dicho intermitente... tal vez con lluvias dispersas hacia el final del Domingo cuando todos estarían regresando a casa.
Esto es, todos, menos Gordon Way.
El informe del tiempo no lo mencionaba, claro está, no era cosa suya, pero su horóscopo se había equivocado bastante. Se había referido a una inusual actividad planetaria en su signo, instándole a distinguir entre lo que pensaba que quería y lo que realmente necesitaba, y le había sugerido que abordase los problemas emocionales o laborales con decisión y absoluta honestidad, pero inexplicablemente, había fallado en mencionar que estaría muerto antes de que acabase el día.

Dirk Gently, Agencia de Investigaciones Holísticas - Douglas Adams

08 enero 2021

Ventana de Overton

¿Cómo legalizar cualquier fenómeno, desde la eutanasia hasta el canibalismo?
En la actual sociedad de la tolerancia, que no tiene ideales fijos y, como resultado, tampoco una clara división entre el bien y el mal, existe una técnica que permite cambiar la actitud popular hacia conceptos considerados totalmente inaceptables.
El líder comunista de Corea del Norte ordenó a la población entregar a todos los perros que tienen como mascotas.

Esta técnica, llamada 'la ventana Overton' y que consiste en una secuencia concreta de acciones con el fin de conseguir el resultado deseado, "puede ser más eficaz que la carga nuclear como arma para destruir comunidades humanas", opina el columnista Evgueni Gorzhaltsán.

En su artículo en el portal Adme, pone el ejemplo radical de cómo convertir en aceptable la idea de legalizar el canibalismo paso a paso, desde la fase en que se considera una acción repugnante e impensable, completamente ajena a la moral pública, hasta convertirse en una realidad aceptada por la conciencia de masas y la ley. Eso no se consigue mediante un lavado de cerebro directo, sino en técnicas más sofisticadas que son efectivas gracias a su aplicación coherente y sistemática sin que la sociedad se dé cuenta del proceso, cree Gorzhaltsán.

Primera etapa: de lo impensable a lo radical
Obviamente, actualmente la cuestión de la legalización del canibalismo se encuentra en el nivel más bajo de aceptación en la 'ventana de posibilidades' de Overton, ya que la sociedad lo considera como un fenómeno absurdo e impensable, un tabú.

Para cambiar esa percepción, se puede, amparándose en la libertad de expresión, trasladar la cuestión a la esfera científica, pues para los científicos normalmente no hay temas tabú. Por lo tanto, es posible celebrar, por ejemplo, un simposio etnológico sobre rituales exóticos de las tribus de la Polinesia y discutir la historia del tema de estudio y obtener declaraciones autorizadas sobre el canibalismo, garantizando así la transición de la actitud negativa e intransigente de la sociedad a una actitud más positiva.

Simultáneamente, hay que crear algún grupo radical de caníbales, aunque exista solo en Internet, que seguramente será advertido y citado por numerosos medios de comunicación. Como resultado de la primera etapa de Overton, el tabú desaparece y el tema inaceptable empieza a discutirse.

Segunda etapa: de lo radical a lo aceptable
En esta etapa, hay que seguir citando a los científicos, argumentando que uno no puede blindarse a tener conocimientos sobre el canibalismo, ya que si alguna persona se niega a hablar de ello será considerado un hipócrita intolerante. 

Al condenar la intolerancia, también es necesario crear un eufemismo para el propio fenómeno para disociar la esencia de la cuestión de su denominación, separar la palabra de su significado. Así, el canibalismo se convierte en 'antropofagia', y posteriormente en 'antropofilia'.

Paralelamente, se puede crear un precedente de referencia, histórico, mitológico, contemporáneo o simplemente inventado, pero lo más importante es que sea legitimado, para que pueda ser utilizado como prueba de que la antropofilia en principio puede ser legalizada.  

Tercera etapa: de lo aceptable a lo sensato
Para esa etapa, es importante promover ideas como las siguientes: "el deseo de comer personas está genéticamente justificado", "a veces una persona tiene que recurrir a eso, si se dan circunstancias apremiantes" o "un hombre libre tiene el derecho de decidir qué come". 

Los adversarios reales a esos conceptos, es decir, la gente de a pie que no quiere ser indiferente al problema, intencionadamente se convierten para la opinión pública en enemigos radicales cuyo papel es representar la imagen de psicópatas enloquecidos, oponentes agresivos de la antropofilia que llaman a quemar vivos a los caníbales, junto con otros representantes de las minorías.

Expertos y periodistas en esta etapa demuestran que durante la historia de la humanidad siempre hubo ocasiones en que las personas se comían unas a otras, y que eso era normal.  

Cuarta etapa: de lo sensato a lo popular
Los medios de comunicación, con la ayuda de personas conocidas y políticos, ya hablan abiertamente de la antropofilia. Este fenómeno empieza a aparecer en películas, letras de canciones populares y videos. En esta etapa, comienza a funcionar también la técnica que supone la promoción de las referencias a las personajes históricos destacados que practicaban la antropofilia.

Para justificar a los partidarios de la legalización del fenómeno se puede recurrir a la humanización de los criminales mediante la creación de una imagen positiva de ellos diciendo, por ejemplo, que ellos son las víctimas, ya que la vida las obligó a practicar la antropofilia. 

Quinta etapa: de lo popular a lo político
Esta categoría supone ya empezar a preparar la legislación para legalizar el fenómeno. Los grupos de presión se consolidan en el poder y publican encuestas que supuestamente confirman un alto porcentaje de partidarios de la legalización del canibalismo en la sociedad. En la conciencia pública se establece un nuevo dogma: "La prohibición de comer personas está prohibida." 

Esta es una técnica típica del liberalismo que funciona debido a la tolerancia como pretexto para la proscripción de los tabúes. Durante la última etapa del 'movimiento de las ventanas' de Overton de lo popular a lo político, la sociedad ya ha sufrido una ruptura, pues las normas de la existencia humana se han alterado o han sido destruidas con la adopción de las nuevas leyes.

Gorzhaltsán concluye que el concepto de las 'ventanas de posibilidades', inicialmente descrito por Joseph Overton, puede extrapolarse a cualquier fenómeno y es especialmente fácil de aplicar en una sociedad tolerante en la que la llamada libertad de expresión se ha convertido en la deshumanización y donde ante nuestros ojos se eliminan uno tras otro todos los límites que protegen a la sociedad del abismo de la autodestrucción.

07 enero 2021

Hipotermia - Desnudo Paradojico

El irracional comportamiento de quitarse la ropa amenaza la supervivencia de las víctimas de hipotermia.

Incluso las personas con una ligera hipotermia a menudo muestran alteraciones del juicio, lo que se conoce en los círculos de montañismo como “frío estúpido”. Un comportamiento común pero especialmente extraño en las víctimas de hipotermia es el llamado “desnudo paradójico”.
Como saben, las causas más generales de la hipotermia son un descenso en la producción de calor corporal, un incremento en la pérdida de calor o la incapacidad del cuerpo para regular la temperatura.
El desnudo paradójico ocurre cuando una persona se quita la ropa, que estaba caliente, en un estado de hipotermia, lo que aumenta aún más la pérdida de calor. Lo que puede parecer ilógico, ya que si se encuentra con una temperatura corporal debajo de lo normal, esta actuación no hace sino empeorar la situación haciendo que la temperatura del cuerpo descienda más rápidamente.

El fenómeno de desnudo paradójico suele ser un comportamiento esperado. Con una temperatura corporal por debajo de los 32ºC., las víctimas de hipotermia frecuentemente se desnudan ellas mismas. A menudo ha ocurrido que por este comportamiento se confundiera a las víctimas de hipotermia con víctimas de alguna agresión, al encontrarse desnudas.
La reciente tragedia de James Kim es uno de los casos más conocidos y recientes de desnudo paradójico. Kim fue encontrado en la nieve, había perecido de hipotermia mientras intentaba salir de su aislado coche. Se había quitado varias prendas, incluyendo la ropa interior.

¿Por qué ocurre el desnudo paradójico en víctimas de hipotermia? ¿Por qué a menudo se encuentran en varios estados de desnudez cuando lógicamente debería haber llevado la mayor cantidad de ropa posible?

Fisiología del Desnudo Paradójico
Para comprender el misterio de por qué las víctimas de hipotermia exhiben una desnudez paradójica, debemos conocer antes algo sobre como el cuerpo tiende a protegerse así mismo cuando se encuentra amenazado por el frío.
Conforme el cuerpo se encuentra más y más frío, la sangre se desplaza desde las extremidades hasta los órganos vitales internos para protegerlos. Por esa razón, las primeras partes del cuerpo en enfriarse son los pies y las manos.
Este proceso se lleva a cabo gracias a la contracción de los vasos sanguíneos (vasoconstricción) de la circulación periférica. Esto permite que las regiones del cuerpo más externas actúen como “aislantes” de las regiones más internas del cuerpo, ya que la transferencia de calor hacia el exterior es menor.
Y, ahora, la clave de la causa de la desnudez paradójica. La vasoconstricción ocurre cuando los músculos lisos de los vasos sanguíneos se contraen. Este esfuerzo requiere un suministro constante de energía, en forma de glucosa, de las reservas de energía del cuerpo. Sin embargo, este mismo proceso de vasoconstricción reduce la cantidad de sangre que llega a estos músculos por lo que, con el tiempo, se relajan y dejan de contraerse. Conforme los músculos lisos de los vasos sanguíneos se quedan sin energía, esta ausencia de contracción, hace que los vasos se hagan más amplios, lo que se conoce como vasodilatación.Con la vasodilatación de los vasos sanguíneos, aparece entonces sangre caliente en las extremidades procedente de las zonas más internas del cuerpo que no había podido pasar cuando estos vasos se encontraban contraídos. Esto hace que las víctimas de hipotermia se sientan con demasiado calor y empiecen a quitarse prendas, cuando en realidad la temperatura corporal sigue cayendo.

La pérdida del mecanismo de “aislamiento” térmico comentado anteriormente junto con el desnudo progresivo de la ropa, hace que la temperatura corporal descienda aún más rápidamente. Esto ayuda a acelerar la muerte por hipotermia y se produce otro caso de desnudez paradójica.

Se conocen casos de montañeros con hipotermia que habían rechazado ropa caliente e incluso se resistían a los esfuerzos de los rescatadores para calentarlos. Es interesante mencionar que no se conocen casos de víctimas de hipotermia que hayan llegado a la fase de desnudez paradójica y hayan sobrevivido sin intervención externa.

http://medtempus.com/archives/por-que-hay-gente-que-se-quita-la-ropa-en-una-hipotermia-severa/
https://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20111220105212AANksnJ
http://www.microsiervos.com/archivo/curiosidades/desnudo-paradojico.html
http://notaculturaldeldia.blogspot.com.es/2010/04/desnudo-paradojico.html
https://kitsupervivencia.blogspot.com/2014/04/hipotermina-desnudo-paradojico.html


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04 enero 2021

Anglesey: legión XIV Gemina contra druidas y brujas

La prueba más dura de las legiones romanas: la destrucción de una secta de locos hechiceros. En enero del año 43 d.C., esta unidad fue enviada a Gran Bretaña. Dos décadas después, logró acabar con uno de los mayores focos de enemigos de la región

"El griterío daba pavor. Decenas de mujeres vestidas completamente de negro saltaban locamente entre los guerreros, completamente hechas furia. Sus cabellos en completo desorden se agitaban en el aire al igual que lo hacían las antorchas encendidas que llevaban en sus manos. Cerca de ellas una banda de druidas, todos ellos vestidos de blanco, alzaban sus manos al cielo lanzando terribles imprecaciones". Así es como describió Tácito la llegada a Angresey (la llamada "Isla de los druidas") de la legión romana XIV Gemina en el año 60 d.C.
La jornada no pudo ser más aciaga para los militares, pues aquel día tuvieron que superar sus prejuicios y su carácter supersticioso para asestar el golpe definitivo a la que, en aquellos tiempos, era la mayor secta de druidas de Britania. Y lo cierto es que su miedo estaba en cierta forma justificado, pues de estos religiosos se decía que coqueataban con la magia negra y llevaban a cabo sacrificios humanos para contentar a sus dioses.

Isla maldita
La llegada de las legiones romana a Britania en el siglo I d.C. de manos del emperador Claudio ( Julio César ya lo había intentado un siglo antes y había fallado estrepitosamente) llevó a las diferentes tribus de la zona a organizar varios focos de resistencia. La mayoría, establecidos en la mitad norte de la isla. Sin embargo, los historiadores reconocen como uno de los enclaves celtas más destacados la isla de Anglesey (cerca de Liverpool).
Invasión de César a Britania
Conocida como la "Isla de los druidas" (o Ynys Mon en dialecto local), este pedacito de tierra de apenas 715 kilómetros cuadrados se convirtió en un auténtico dolor de cabeza para los soldados de las legiones romanas. Y es que, en ella se asentaba un "colegio de druidas" cuyos miembros decían tener el poder necesario para proteger a todo el territorio de los invasores.

¿Quiénes eran los druidas? Oficialmente, los sacerdotes del pueblo celta. Pero extraoficialmente eran aquellos que canalizaban la religión como forma de aunar a las diferentes tribus contra las legiones romanas. "El pueblo céltico vivió en el norte de Francia y las Islas Británicas. Practicaba las artes ocultas y adoraba a la naturaleza, a la que atribuía cualidades animísticas o sobrenaturales", señalan John Ankerberg y John Weldon en su libro "Facts on Halloween". De esta opinión es también el historiador y arqueólogo Henri Hubert quien (en su obra " Los celtas y la civilización céltica") determina que los habitantes de las islas se mantenían unidos gracias a los druidas, a los que se daba gran importancia por saber interpretar los deseos de los dioses: "Eran una clase de sacerdotes expresamente encargados de la conservación de las tradiciones".

En su extensa obra, " Legiones de Roma. La historia definitiva de todas las legiones imperiales romanas", el historiador Stephen Dando-Collins es de la misma opinión ya que, en sus palabras, los romanos se percataron de que "los druidas eran un factor unificador de las diferentes tribus britanas". De hecho, los hijos de los nobles eran habitualmente educados por estos sacerdotes en su religión.

Muchos de ellos se convertían en druidas, mientras que el resto pasaban a dirigir políticamente la mayoría de los pueblos de la región. "Así, todas las tribus apelaban a los mismos dioses celtas para que les dieran poder para derrotar a sus enemigos", añade el experto en su obra.

En base a todo ello, no es raro que -en cuanto pisó Britania- Augusto prohibiera a los romanos que profesaran esa religión y, posteriormente, Claudio la ilegalizara en su totalidad. Con esos precedentes, los romanos entendieron que debían conquistar la isla para acabar de un único golpe con el foco de resistencia. "Pretendían acabar con esa secta ilegal apagando así el fuego druídico de la resistencia británica", completa Dando-Collins. Sin embargo, para el ataque se necesitaba un oficial aguerrido capaz de tomar con sus legiones una región que, a priori, parecía inexpugnable.

La XIV Gémina contra los druidas
Para el ataque, Roma eligió al que había sido gobernador de Britania durante dos años, Cayo Suetonio Paulino. El primer general romano que, según explica el historiador Plinio en su obra "Descripción de África y Asia", cruzó la cordillera del Atlas durante su estancia como general en África: "Suetonius Paulinus [...] fue el primer general romano que avanzó una distancia de algunas millas más allá del Monte Atlas: él habla como cualquier otra de la altura de esta montaña, pero añadió que el camino está lleno de espesos bosques y profundos formados de una especie de árboles desconocidos: la altura de estos árboles es notable, y el tronco sin nudos es brillante y el follaje es similar al ciprés, que emana un olor fuerte, y está cubierto como con lana sutil, que con arte, se pueden hacer tejidos como con la seda. La cumbre de la montaña está cubierta, incluso en verano, de nieve espesa".
Cayo Suetonio Paulino
Además, Suetonio no solo ofreció una información clave para la geografía romana como la ruta idónea para cruzar el Atlas o la situación de los accidentes geográficos de la zona, sino que también combatió en África como un auténtico héroe. No en vano, en el año 42 había demostrado sus habilidades marciales expulsando a una molesta tribu rebelde de Mauritania y optaba a recibir el título de "mejor soldado del imperio". Era, en definitiva, un "trabajador y sensato oficial", como determina el también historia Tácito.

Para tomar la isla, Suetonio eligió a los hombres de la XIV Legión, llamada Gémina, fundada por Julio César, y famosa por haber participado en todo tipo de campañas como la de Dirraqui y Tapsos. De hecho, tras combatir en Britania sería conocida como una de las unidades más experimentadas de todo el ejército romano.

Pero sus hombres no estarían solos ante los britanos, pues contarían además con el apoyo de varias unidades de caballería e infantería ligera bátavas. Hombres junto a los que llevaban llegando al baile de los aceros durante décadas y en los que tenían total confianza. Todo estaba listo para el enfrentamiento definitivo entre la secta de druidas y los legionarios.
Pero... ¿Quiénes eran realmente sus enemigos? En palabras de Tácito, la isla estaba habitado por una secta de druidas renegados entre los que había mujeres. El historiador latino habla de hembras despeinadas, que vestían ropajes fúnebres dedicados al luto, y que solían llevar consigo antorchas. Todas ellas, acompañadas de druidas y de miles de guerreros celtas.

El contemporáneo afirma también que este grupo de enemigos era dirigido por una sacerdotisa llamada Velada. "La sacerdotisa vidente era una virgen que dominaba un vasto territorio y que era objeto de una profunda veneración. […] Su función en el oráculo era [sumamente] importante por su influencia", explica Stefano Mayorca en " Los misterios de los celtas". Tácito dice lo siguiente de ella: "Estaba prohibido acercarse a Veleda o dirigirse a ella, como queriendo manifestar la veneración que se le debía".

Hacia la batalla
Suetonio salió de Camulodunum (actual Colchester) en al año 60 d.C. Tras reunir a sus hombres en la frontera con Gales, se dirigió al noroeste de la región. Como romanos que eran, no tardaron en buscar una solución para poder vadear rápidamente los ríos que encontraran a su paso. Así lo explica el autor de "Legiones de Roma": "Durante el invierno, los hombres de la legión XIV Gemina se habían preparado para el ataque construyendo unas pequeñas barcas desmontables de fondo plano para poder operar en el río y en la costa. Dichas barcas fueron transportadas en la columna de bagaje de la fuerza especial y descargadas en cada uno de los ríos que se encontraban a través del norte de Gales".

Tras atravesar el río Dee, el Clwyd y el Conway, se encontraron con su último escollo: el Estrecho de Manai. Una corriente de agua a la que arribaron en verano y que tenían que superar para llegar hasta los dominios de los britanos. Los primeros en cruzarla fueron los infantes. Los legionarios romanos. Y lo hicieron en las barcazas de fondo plano que ya habían sido montadas y desmontadas en una infinidad de ocasiones. Posteriormente le tocó el turno a los jinetes bátavos, a los cuales se les ordenó mojarse y pasar el líquido elemento "a nado con sus caballos".

Por su parte, los defensores esperaron al enemigo en las costas. "Una masa de guerreros galeses, probablemente de las tribus de los deceanglos, los ordovices y los siluros, formó en la orilla sureste de la isla en una “formación apretada” y esperaron el desembarco de las tropas romanas", explica Stephen Dando-Collins. Todo estaba listo para enfrentarse a pilum y escutum contra los enemigos.

Con los ejércitos formados en las playas y las armas preparadas para cargar contra el enemigo, los legionarios fueron recibidos por unos curiosos personajes ataviados con túnicas. En palabras de Mayorca, los primeros en plantar cara a los invasores fueron "un grupo de druidas que gritaban fórmulas y conjuros mientras elevaban sus manos hacia el cielo".

Tácito va más allá y señala que todo era parte de un extraño "ritual mágico" llevado a cabo por mujeres y que estaba destinado a maldecir a sus contrarios. "Mientras los legionarios y los auxiliares salían con dificultades de los botes, un grupo de mujeres histéricas aparecieron como un rayo por detrás de las filas celtas. Vestidas de negro, con los cabellos desaliñados, las mujeres agitaban tizones ardiendo en las manos y chillaban como animales", determina, en este caso, Dando-Collins.

Ver aquel improvisado aquelarre dejó más que boquiabiertos a los legionarios romanos de la XIV Gemina. Parece que a estos de nada les sirvió su amplio entrenamiento militar pues, sintiendo pánico a aquellas maldiciones llegadas del inframundo, se quedaron petrificados y no atendieron ni a levantar sus escudos para defenderse. La situación llegó a ser tan desesperante para los invasores que Suetonio, a voz en grito, recordó a sus supersticiosos hombres que aquellas no eran más que falacias lanzadas desde gargantas de tribus sin cultura alguna. Después, encabezó la carga contra los enemigos. Algo que enardeció los corazones de sus combatientes.

El resultado fue el esperado, una masacre. "Fue necesario que el propio Paulino asumiese el liderazgo e incitase a sus hombres a actuar preguntándoles si tenían miedo de las mujeres. Sin esperar a que se les uniera la caballería, los legionarios cargaron, exterminando tanto a guerreros como a brujas. Al poco, había pilas de cadáveres celtas quemándose entre las llamas de las piras funerarias encendidas con los propios tizones de las mujeres", determina Dando-Collins.

Acto seguido, y con los contrarios aplastados, las legiones se expandieron por la isla dispuestos a acabar con todos los druidas. Unos hombres que, según las leyendas, solían llevar a cabo sacrificios humanos.

¿Verdad o mentira?
Son muchos los expertos que, en base a los textos de Tácito, creen que los legionarios romanos tuvieron que sobreponerse a los maleficios que les lanzaban aquellas brujas antes de cargar contra ellas. Sin embargo, hay otros como el historiador español Pedro Palao Pons que afirman que este episodio fue exagerado por los militares de la época.

"En honor a la verdad, lo que cuenta Tácito posiblemente ocurrió más en la mente del historiador que ante sus ojos, ya que cuando aconteció la batalla del estrecho de Menai nuestro querido historiador romano, ni era historiador, ni estaba en Britania, puesto que solo era un niño", explica el autor en su obra "El libro de los celtas".

A su vez, Palao explica en este libro que, muy probablemente, Tácito se dejó impresionar por algún legionario exagerado que quería demostrar lo valiente que había sido en aquella isla. Aun con todo, el historiador sí corrobora que los druidas solían bendecir a los guerreros con salmos, canciones y danzas frenéticas para imbuirles ánimos en las batallas.

02 enero 2021

Aixa La Honesta

"Haces bien en llorar como mujer lo que no supiste defender como hombre"
La muy virtuosa sultana Aixa Bint Muhammad Aben al-Ahmar, conocida por el sobrenombre de "la Horra" ("la Honesta" o "la Honrada") le dijo eso a su hijo, Mohammed XVIII Boabdil "El Chico", último rey islámico de la guarnición de Granada cuando éste salió de la Alhambra tras entregar sus llaves a los Reyes Católicos, el Dos de Enero de 1492.
Aixa Bint Muhammad Aben al-Ahmar reina de Granada, conocida por el sobrenombre de "la Horra" ("la Honesta"), fue la madre del último rey de Granada, Boabdil. Esta enérgica mujer, y de fuerte carácter, al parecer, Aixa era hija del rey de Granada Muhammad X el Cojo, aunque según otros autores lo era de Muhammed VIII el Zurdo. Procedía de la familia real de Granada y debía de gozar de considerable patrimonio y prestigio por sí misma, que explicarían su notable influencia pública posterior en Granada.
En la misma ciudad de Granada, poseía el palacio de Dar al-Horra. Aixa fue durante unos veinte años la sultana consorte del rey Muley Hacem con el que tuvo dos hijos varones, Abu Abd Allah Muhammad (conocido en las fuentes castellanas como Boabdil) y Abu-l-Hayyay Yusuf, y una hija llamada Aixa. Pero el sultán se enamoró de una esclava cristiana llamada Isabel de Solís, que tomó el nombre de Soraya al convertirse al Islam, y con la que tendría dos hijos varones. Cuentan las crónicas que Aixa era llamada también al-Horra, es decir, la fría o la sexualmente indiferente, lo que la incapacitaba para hacer feliz al rey Muley Hacén, un rey que eligió a esclava Isabel de Solís, Soraya para los musulmanes de Granada, que se dice estaba encerrada en la hoy llamada torre de la Cautiva.
Era Aixa un desatino de la naturaleza, que la había privado de cualquier signo de belleza. Su virilismo hipofisario se evidenciaba en su voz grave, en el pelo que le crecía en sus mejillas y en su desarrollo muscular, más propio de un hombre. Zoraya acabó por desbancar a Aixa de la condición de sultana.

Durante mucho tiempo, los habitantes de ambos lados de la frontera convivían con más o menos respeto. Sin embargo, las querellas internas en el reino nazarí fueron debilitando sus posiciones defensivas, algo que los Reyes Católicos supieron aprovechar con audacia.
El primer golpe llegó en 1483, en la Batalla de Lucena, donde Boabdil fracasó y cayó prisionero de los cristianos. El Rey Fernando, conocedor de las intrigas palaciegas y problemas internos del tambaleante reino nazarí, lejos de mantenerle preso, pactó con Boabdil una libertad con condiciones: servir a la causa cristiana y el pago de un tributo.
Desde la triste derrota de Lucena hasta la caída definitiva de Granada, el rey Boabdil vivió episodios lamentables como la traición de su propio tío El Zagal, la muerte de su padre y la dura decisión de romper los acuerdos hechos con los Reyes Católicos.

Hacia 1484, los celos y el temor por la sucesión de sus hijos, junto con la desconfianza ante las intenciones del sultán, la instaron a participar, con la facción aristocrática de los Abencerrajes, en una conspiración para destronar a su esposo y poner en su lugar a su hijo Boabdil. Tras liberar a éste de una de las torres de la Alhambra, donde su padre lo tenía preso, Aixa incitó a Boabdil y a su hermano Yusuf a huir a Guadix, donde el primero fue proclamado rey.

Poco se sabe de su vida en los siguientes años, pero debió de seguir -y de implicarse muy de cerca en los agitados y decisivos acontecimientos que estaban teniendo lugar en Granada: las pretensiones al trono de El Zagal, su cuñado, y el hostigamiento constante de las tropas cristianas. Aixa se convirtió en el alma de la resistencia contra éstas.

Si se sabe que a la muerte de Muley Hacén, el Zagal proclamó su sucesor, que mandaría asesinar al hermano de Boabdil, Abu-l-Hayyay Yusuf, el segundogénito de la dinastía, y que envió su cabeza a la Alhambra envuelta en alcanfor.

Mujer enérgica y de carácter fuerte y acusada personalidad, el retrato que de ella hacen las fuentes castellanas es el de una persona de arrebatos pasionales y genio viril. Su agitada vida ha dado lugar a ser utilizada como tema recurrente en la literatura hasta nuestros días. En realidad, fue una mujer capaz de tomar importantes decisiones que influyeron en la evolución política del reino, para asegurarse la sucesión de su hijo primogénito al trono de la Granada nazarí.

Los abencerrajes eran una de las familias más relevantes de la política granadina, jugando un importante papel a lo largo del siglo XV. Los Banu Sarray -nombre originario de la familia- procedían del norte de África, participando la mayor parte de sus miembros en las diversas revueltas socio-políticas que tuvieron lugar en la Granada nazarí.

Se dice que Boabdil ordenó el asesinato de los principales miembros del clan para evitar así las intrigas políticas y fortalecer la corona cuando descubrió que en el patio de la Sultana, llamado así por la leyenda que cuenta que, junto al tronco de un ciprés, se veían a escondidas la esposa de Boabdil y un caballero de la familia de los Abencerrajes y que, al ser descubiertos por el rey, éste mando asesinar a toda la familia en la sala de Abencerrajes de la Alhambra.

Llamó a todos sus rivales a un salón contiguo al Patio de los Leones de la Alhambra y allí los asesinó; desde ese momento ese salón recibe el nombre de los Abencerrajes.

Mientras Boabdil volvía a caer prisionero de los ejércitos cristianos, Aisha continuó con la fuerte resistencia mora. Hasta que ya nada se pudo hacer. El 2 de Enero de 1492 caía Granada, siete siglos después de una larga Reconquista, en manos de los Reyes Católicos. La leyenda dice que en Enero de 1492, cuando iban camino de La Alpujarra, en un momento dado, al alcanzar un viso en la zona de Al Badul, cercano a Otura, se detuvo y, volviendo la mirada hacia sus palacios, exclamó con un profundo suspiro de resignación:

¡Alá Akbar! (Dios es grande)

Boabdil volvió la vista atrás llorando para contemplar Granada por última vez y Aixa, su madre, la sultana Aixa Al-Horrá, increpó su vano lamento con las siguientes palabras:

"Bien haces, hijo, en llorar como mujer
lo que no fuiste capaz de defender como hombre"

Dado que en aquellos tiempos, la historia se transmitía por vía oral de generación en generación, existen otras variantes sobre tan lacerante sentencia:

"Llora, llora como mujer
lo que no supiste defender como hombre."

"Justa cosa es que el rey y los caballeros lloren como mujeres,
pues no pelearon como soldados."

Debido a esto el pequeño puerto de montaña recibe el nombre del Suspiro del moro (Fer Allah Akbar), que también se denominó en épocas pasadas, en la época romántica, como "la cuesta de las lágrimas".

Aunque no hay ninguna evidencia histórica de que dicha frase la pronunciara a su hijo Boabdil mientras éste miraba con tristeza el perfil de su querida Granada, simboliza sin duda, la derrota que Aisha sufrió como madre. Tras enfrentarse a su propio marido hasta el punto de provocar su caída en favor de un hijo amado, Boabdil no estuvo a la altura de la grandeza de su propia madre.
Rendida Granada a los Reyes Católicos el 2 de Enero de 1492, Aixa se marchó al exilio con su hijo, "El Rey Chico", que un tiempo antes había visto morir a su fiel Morayma en el exilio al señorío de Andarax, en la Alpujarra, y después este embarcó en Adra y fue recibido por el rey Meriní de Marruecos. En la ciudad marroquí de Fez se cuenta que construyó un palacio parecido a la Alhambra y se dice que murió en campaña treinta y dos años después de su partida. Seguramente a Aixa en Octubre de 1493, en la ciudad marroquí de Fez falleció.

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