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12 octubre 2026

El Gaucho Martín Fierro

Los hermanos sean unidos
porque esa es la ley primera;
tengan unión verdadera
en cualquier tiempo que sea,
porque si entre ellos pelean
los devoran los de afuera.
Martín Fierro, por José Hernández
"Por asimilación, si no por la cuna, soy hijo de gaucho, hermano de gaucho, y he sido gaucho. He vivido años en campamentos, en los desiertos y en los bosques, viéndolos padecer, pelear y morir; abnegados, sufridos, humildes, desinteresados y heroicos"
José Hernández, 1881

Hacia el 1600, las llanuras situadas a ambas márgenes del Río de la Plata estaban repletas de ganado salvaje llegado a estas tierras con Pedro de Mendoza, el primer adelantado del Río de la Plata, en 1538. El comercio de cueros y carne de ganado cimarrón (salvaje), muy preciados por los comerciantes europeos y portugueses del Brasil, era la fuente de sustento del gaucho, hombre que vivía libremente en las pampas, sin empleo fijo, cazando y cuereando animales.

"Mi gloria es vivir tan libre
como el pájaro del cielo;
no hago nido en este suelo
ande hay tanto que sufrir,
y naides me ha de seguir
cuando yo remuento el vuelo."

Criollo o mestizo, este varón era el soberano de las pampas, un rey en la soledad que vagaba sin rumbo fijo en su caballo. En ese "mar de tierra" no poseía nada, pero era dueño absoluto del mundo en que vivía. En su vasto señorío, su casa era la sombra del ombú cuyo follaje lo refrescaba en la travesía, y su vasallo era todo lo que estaba al alcance de su lazo y de las boleadoras, arma que le había robado al indio. Del conquistador español había heredado el puñal, el chambergo y su compañera, la guitarra.

"Aquí me pongo a cantar
Al compás de la vigüela,
que el hombre que lo desvela
una pena estrordinaria,
como la ave solitaria
con el cantar se consuela."

Su principal alimento era el asado de carne vacuna, cocinada a las brasas y, a veces, sin quitarle el cuero, aunque, como dice en uno de sus versos, "todo bicho que camina va a parar al asador", cualquier animal podía ser comestible menos el perro y el caballo.

"Vení,a la carne con cuero,
la sabrosa carbonada,/ mazamorra pien pisada,
los pasteles y el güen vino…"

"!Ah,tiempos!… !Si era un orgullo
ver jinetear un paisano!
cuando era gaucho baquiano,
aunque el potro se boliase,
no habia uno que no parase
con el cabresto en la mano."

Diestro jinete, fuerte y valiente, taciturno, pero arrogante, capaz de responder con violencia a una provocación, el único rival que la naturaleza le había creado era el indio pampa. En esta nación de guerreros, el gaucho y el indio se aborrecían y descuartizaban como el tigre y el león. El indio poseía un indomable valor, no perdonaba nunca ni gustaba que lo perdonen, y sus hordas feroces dejaban sólo muerte y desolación.

"Allí sí, se ven desgracias
y lágrimas y afliciones;
naides le pida perdones
al indio: pues donde dentra,
roba y mata cuanto encuentra
y quema las poblaciones."

Hacia el siglo XIX, la pampa sin alambrados ni fronteras en las que el gaucho podía galopar a voluntad, bolear avestruces y potros, enlazar y desjarretar ganado, y vivir con absoluta libertad, aún teniendo que pelear con el indio, llegaba a su fin.

Este criollo errante y pendenciero, enemigo de toda disciplina, incrédulo pero amante de la tradición, orgulloso de sus arreos, de su poncho y sus espuelas, comenzó a desaparecer transformándose en el paisano gaucho con paradero fijo; su hogar será un adusto rancho de adobe con aljibe. Ya no es un habitante peligroso, es ahora considerado un hombre útil porque ha incorporado hábitos de trabajo como jornalero rural, labrador, tropero o peón de mano. Tiene respeto por la autoridad, aunque contra su sentir; y como signo de humildad se quita el poncho para entrar en la villa. Se alista en las montoneras de los caudillos federales o es reclutado para servir en un fortín con el objetivo de defender la frontera contra los indios.

"Ahi comienzan sus desgracias,
ahi principia el pericón,
porque ya no hay salvación,
y que usté quiera o no quiera,
lo mandan a la frontera
o lo echan a un batallón."

Martín Fierro es uno de esos gauchos empobrecidos que fue reclutado con ese fin, es el personaje de un extenso poema épico escrito por José Hernández en 1872, obra fundamental del Patrimonio Cultural de la República Argentina.

"Tuve en mi pago en un tiempo
hijos, hacienda y mujer,
pero empecé a padecer,
me echaron a la frontera,
¡Y que iba a hallar al volver!
tan solo allé la tapera."

Con el habla típica de los gauchos de la Provincia de Buenos Aires, el protagonista canta su lucha por la libertad, contra las adversidades y la injusticia. "El gaucho Martín Fierro" recorre la felicidad inicial de su vida familiar en las planicies hasta que es obligado a alistarse en el ejército. El odio a la vida militar lo lleva a rebelarse y desertar. A su regreso, descubre que su casa ha sido destruida y su familia se ha marchado. La desesperación lo empuja a unirse a los indios y a convertirse en un hombre fuera de la ley. En la secuela del poema, "La vuelta de Martín Fierro" de 1879, se reúne por fin con sus hijos y vuelve al seno de la sociedad, para lo que ha de sacrificar gran parte de su preciosa independencia.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, bajo los gobiernos de Mitre y Sarmiento, en la Argentina se consolida la organización de la sociedad, se afianzan las instituciones democráticas y se abren perspectivas de trabajo, así como de paz, con la definitiva conquista de la pampa; es ésta la época en que Martín Fierro sufre sus desdichas.

A espaldas de la ciudad, ahora modernizada y embellecida, quedaba la pampa y sus gauchos quisieron seguir viviendo dentro de su mundo tradicional hasta que la realidad del alambrado, el ferrocarril, la inmigración en masa y las instituciones todavía amorfas y torpes, vinieron a intimarle rendición o muerte. Naturalmente, el gaucho, por ser quien era no pudo entregarse sin pelear. De este modo se enfrentaban dos concepciones antagónicas de la vida, la economía y la sociedad; una que irradiaba de la urbe con urgencia perentoria y otra que se aferraba al mundo configurado por la tierra y la tradición. De ahí que la temible línea de la frontera vino a ser para el gaucho una zona de dos frentes. Uno, la sociedad y el estado con sus instituciones opresoras y otro, el dominio del indio, tierra adentro; respecto al cual contribuyó a su derrota y exterminio sin intentar comprenderlo, no obstante tratarse del señor legítimo de las pampas.

A través de la obra "El gaucho Martín Fierro", Hernández, enemigo del proyecto de Sarmiento, consiguió hacerse escuchar y que sus propuestas a favor de la causa del gaucho se tuvieran en cuenta, erigiéndose así en el símbolo de la tradición nacional argentina en contraposición a las tendencias europeizantes de la ciudad y a los intereses políticos de su época.

El gaucho era un ser marginal, considerado un salvaje por la aristocracia y la burguesía urbana, pero aún así, se lo veía con mucho respeto por ser libre, duro, por su extraordinaria destreza como jinete, por su solidaridad y su ingenio. De esta admiración surgió la poesía gauchesca y la construcción de la figura romántica del gaucho como hombre independiente y rudo, pero leal y sabio, haciendo de él un héroe, un personaje mítico que con el tiempo se transformó en el arquetipo de los "valores esenciales del ser argentino".

Sin embargo, hay quienes se negaron a reconocer, tanto al gaucho como a Martín Fierro, emblemas de la identidad argentina. Jorge Luis Borges, desde los valores e ideales de su clase, opinaba: "si la mayoría de los gauchos hubiesen procedido como Martín Fierro, entonces no tendríamos historia argentina. Nuestra historia es mucho más completa que las vicisitudes de un cuchillero de 1872, aunque esas vicisitudes hayan sido contadas de un modo admirable", y más adelante "y creo que pensar que, de algún modo, Martín Fierro nos simboliza, es un error, ya que Martín Fierro corresponde a un tipo de gaucho, y este país ciertamente no fue obra de gauchos. Los gauchos no habrán pensado en una revolución, en organizar el país y, sobre todo, no hubieran compuesto literatura gauchesca….. Yo no me siento representado por ningún gaucho, y menos por un gaucho matrero".

Otros como el prestigioso escritor Leopoldo Lugones, calificó al "Martín Fierro" como "el libro nacional de los argentinos" y reconoció al gaucho su calidad de genuino representante del país, distintivo de la argentinidad.

José Hernández (1834-1886) fue poeta, empleado de comercio, rematador, contador, taquígrafo, político, periodista, guerrero, secretario, Ministro de Hacienda de Corrientes, revolucionario, Diputado, Senador, miembro del Concejo Nacional de Educación, director de bancos, protector de industrias criollas y de gauchos, estanciero y orador. El 10 de Noviembre, día de su nacimiento, se celebra en la República Argentina el Día de la Tradición.


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05 octubre 2026

Civilización perdida en la Antártida

El declive espiritual de la Tierra está tan avanzado que las naciones corren el peligro de perder la última pizca de energía espiritual que les permite ver ese declive. Esta simple observación no tiene nada que ver con el Kulturpessimismus y, por supuesto, tampoco tiene nada que ver con ningún tipo de optimismo. El oscurecimiento del mundo, la huida de los dioses, la destrucción de la tierra, la transformación del hombre en una masa, el odio y la sospecha hacia todo lo libre y creado han adquirido tales proporciones en toda la tierra, que categorías tan infantiles como el pesimismo y el optimismo se han vuelto absurdas desde hace mucho tiempo.
Martin Heidegger
Hallazgo del siglo: desenterraron una civilización oculta bajo los glaciares de la Antártida y lo que descubrieron es fascinante.
Un descubrimiento científico reveló una
civilizaciónr jamás pensada

El hielo de la Antártida es uno de los recursos naturales más deseados por muchos países y es uno de los terrenos más explorados en consecuencia. Un grupo de científicos descubrió un antiguo pueblo sepultado por los glaciares y que aporta nueva información sobre cómo vivían las sociedades milenios atrás.

De acuerdo con un informe publicado por la revista National Geographic, investigadores han empleado tecnología de radar de penetración terrestre para identificar estructuras no naturales bajo los glaciares. Este descubrimiento sugiere la existencia de un antiguo asentamiento, lo que proporciona nuevas evidencias sobre la presencia humana en esta remota región hace miles de años.

Según el reporte, las civilizaciones antiguas podrían haber habitado la región antes de que quedara completamente cubierta por el hielo.

Los especialistas sostienen que el hallazgo refuerza la teoría de que el continente blanco no siempre estuvo cubierto de hielo. Este hallazgo es significativo, ya que implica que la Antártida pudo haber tenido un clima más templado en el pasado.

Sin precedentes: desenterraron un pueblo oculto debajo de la Antártida
La tecnología de radar de penetración es uno de los métodos más utilizados para explorar la Antártida, principalmente para cartografiar el subsuelo antártico.

Sus descubrimientos revelaron cadenas montañosas, valles profundos y ríos ocultos. “Estos restos arquitectónicos no son formaciones naturales. Indican la presencia de una sociedad organizada que habitó la Antártida hace miles de años,” señala la doctora Christine Dow, glacióloga líder del estudio.

Los radares también detectaron la existencia de canales de agua dulce, lo que sugiere que, en algún momento, la Antártida pudo haber tenido un clima más cálido y habitable. Estas evidencias refuerzan la hipótesis de que el continente no siempre fue una vasta extensión helada.

Además, las evidencias indican que, en algún momento, las condiciones climáticas en la Antártida fueron lo suficientemente favorables como para permitir la vida humana y la construcción de ciudades.

Descubren un pueblo antiguo oculto bajo el hielo de la Antártida
El descubrimiento fue factible gracias a la implementación de radares de última generación que permiten la cartografía del subsuelo. Estos dispositivos no solo identificaron edificaciones enterradas, sino también cadenas montañosas, valles ocultos y canales de agua dulce, lo que sugiere que la región fue habitable en épocas remotas.

"Estos restos arquitectónicos no son formaciones naturales. Indican la existencia de una sociedad organizada que habitó la Antártida hace miles de años", explicó Christine Dow, glacióloga y líder de la investigación.

Descubren estructuras que podrían ser de una civilización milenaria
Los primeros estudios sobre las formaciones detectadas sugieren que no se trata de meras rocas o cavernas, sino de estructuras meticulosamente planificadas que evidencian un profundo conocimiento en arquitectura y una compleja organización social.

Aunque el origen exacto de esta civilización aún no ha sido determinado, los investigadores afirman que se trata de uno de los hallazgos arqueológicos más significativos de la última década.

El asentamiento descubierto, según los expertos, estaba constituido por viviendas, pasajes interconectados y áreas que podrían haber sido empleadas con propósitos ceremoniales o logísticos.

¿Cómo el calentamiento global ayudó al desentierro del pueblo oculto en la Antártida?
El gran aumento de temperaturas a nivel mundial comenzó a acelerar el derretimiento de los glaciares, lo que, si bien representa un problema climático, ayuda a exponer más vestigios ocultos que los científicos no han logrado detectar aún.

Los investigadores advierten que el flujo de agua subglacial podría impactar el nivel del mar y alterar significativamente el ecosistema global. “Los ríos subglaciales están transformando la geología del continente. No solo estamos perdiendo hielo, sino también descubriendo una historia oculta bajo él,” afirma Anna-Mireilla Hayden, experta en hidrología glacial.

Los científicos esperan descubrir más evidencias de esta civilización perdida. Este descubrimiento, junto a la exploración de los detalles de aquella sociedad, puede ser un factor clave para tener más información acerca de la historia del planeta y la evolución de los asentamientos humanos en climas extremos.

Fuente: https://www.cronista.com/usa/ciencia-salud/hallazgo-del-siglo-desenterraron-una-civilizacion-oculta-bajo-los-glaciares-de-la-antartida-y-lo-que-descubrieron-es-fascinante/
https://www.cronista.com/colombia/curiosidades/hallazgo-impactante-en-la-antartida-encuentran-una-ciudad-perdida-bajo-los-glaciares/


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31 julio 2026

El continente perdido de Mu

El continente perdido de Mu fue un mito que hablaba de una civilización avanzada que supuestamente existió en medio del Océano Pacífico y desapareció en una catástrofe natural. La idea de Mu fue popularizada a finales del siglo XIX por el escritor y arqueólogo aficionado Augustus Le Plongeon que, basándose en interpretaciones erróneas de textos mayas, afirmó que hablaban de un continente hundido. Mu habría desaparecido hace unos 12.000 años tras una serie de erupciones volcánicas y terremotos que sumergieron el continente bajo las aguas del Pacífico.
Esto supuestamente se debió al movimiento de las cámaras de gas debajo de la corteza terrestre, lo que provocó el colapso de la tierra.
El continente se hundió en el Océano Pacífico, dejando atrás solo islas dispersas como Hawái, Fiji y la Isla de Pascua.

Entre las hipótesis de los partidarios que creen que la Atlántida, Lemuria y Mu hayan existido, se piensa que Lemuria estuvo primero y que fue aquí donde comenzó todo. Por su parte, Mu, pudo haber compartido -en algún momento- la misma época de la Atlántida, y posteriormente su mismo destino: la aniquilación.

El nombre de Lemuria proviene de lémur, animal parecido al mono que vive en África, en el sur de la India y en Malasia. El zoólogo británico P. L. Sclater, que ideó el término Lemuria, aseguró que el extenso continente (ubicado en el océano Índico) se extendía desde Madagascar por el sur de Asia hasta el archipiélago malayo. Era un inmenso hábitat de lémures cuando fue invadido por el mar. Se tiene la creencia de que pudo haber sido un “puente” entre África y Madagascar.

Esta teoría fue confirmada por el hallazgo de animales fósiles semejantes, en zonas tan apartadas como la provincia sudafricana de Natal y el sur de la India. Entre otros evolucionistas del siglo XIX, el británico Thomas Huxley expresó su creencia en Lemuria, y el biólogo alemán Emst Haekel sugirió que el desaparecido continente pudo haber sido «cuna de la humanidad». De este modo surgió la hipótesis de que Lemuria fue sede del Paraíso Terrenal. Haeckel postulaba que la evidencia de la evolución humana se podía encontrar en las Indias Orientales Holandesas, y describió esas teorías con gran detalle, reconociendo que los simios y humanos tenían un origen común, y que debía de haber habido una especie intermedia, y el lugar de su aparición habría sido Lemuria.

La primera mención conocida de Mu aparece en las obras de Augustus Le Plongeon (1825–1908), un viajero y escritor del siglo XIX, que llevó a cabo investigaciones de las ruinas Mayas, en la península del Yucatán. Anunció que había traducido las antiguas escrituras Mayas, que demostraban que era una civilización más antigua que las de Grecia y Egipto. Además contaba la historia de un continente incluso más antiguo, llamado Mu, que se había hundido de una manera similar a la Atlántida y cuyos sobrevivientes fundaron la civilización Maya. Esta teoría ha venido siendo mucho más apoyada por investigaciones resientes.

En 1864, el abate Brasseur estaba intentando traducir un códice maya usando un “alfabeto” compilado por el conquistador Diego de Landa. Ahora bien, la escritura maya era algo similar a la japonesa o la egipcia, ya que usaba ideogramas que también tenían valor fonético: por lo tanto carecía de alfabeto. Lo que el español había encontrado era un conjunto de símbolos que, leídos en voz alta, sonaban como las letras del alfabeto latino. Brasseur entendió que el códice narraba una catástrofe volcánica que había destruido un continente entero. Su nombre se expresaba en dos símbolos que correspondían a las letras “M” y “U”. Así nacía Mu.

Posteriormente otro que propuso la existencia del continente Mu fue el coronel James Churchward, oficial del ejército británico en la India. Todo empezó cuando se hizo amigo de un sumo sacerdote de un templo hindú que tenía en su poder unas tabletas de barro que habían sido guardadas y olvidadas a lo largo de los años por los sacerdotes hindúes. Con el paso del tiempo, Churchward y el sacerdote hindú fueron descifrando la existencia de una civilización madre que había crecido, florecido y repentinamente decaído. Churchward siguió recopilando datos de este enorme rompecabezas cuyo resultado fue una extensa imagen de Mu narrada en el libro Mu el continente perdido.

Churchward dijo que las grandes civilizaciones de Egipto, Babilonia, Persia, griega, la India y china tenían como origen a Mu o Mukulia.

Se cree que Churchward encontró el alfabeto de Mu, en donde incluso aparecía representada la esvástica. Se piensa que y de acuerdo a Churchward, Mu tuvo un gran avance tecnológico y social; a esta época se le conoce como el imperio de Mukulia.

Según los partidarios de la existencia de Mu, las referencias supuestamente encontradas por Churchward sobre una tierra más allá del gran mar oriental, el océano Pacífico, patria de una gran civilización solar, cuna de la antigua cultura del valle del Indo, civilización de la Edad del Bronce que se desarrolló desde 3300 a.E.C. hasta 1300 a.E.C. en el noroeste del subcontinente indio, abarcaba cerca de un centenar de asentamientos y dos ciudades importantes: Harappa y Mohenjo-Daro; esta última muy controversial, aparece mencionada en el poema épico Mahabharata (gran epopeya religiosa, filosófica y mitológica de India), en donde se hace una descripción de una guerra y del uso de un arma mortífera con efectos desbastadores sobre las personas, animales, vegetación, árboles, objetos, agua, etc., algunos estudiosos y eruditos del tema aseveran que los relatos del Mahabharata se referían a guerras nucleares, ya que aparecieron cadáveres presuntamente con niveles de radiación, esta hipótesis podría ser confirmada con los antiguos textos sumerios; en la actualidad algunas expediciones a Mohenjo-Daro han descubierto extensos terrenos vitrificados, como si de una explosión nuclear se tratara, lo más asombroso de esto es que las historias están datadas a más de 4000 años a.E.C. Se piensa que Mohenjo Daro y Harappa eran colonias de sobrevivientes de Lemuria o Mu.

“Cuando la Estrella de Bal (¿Posible meteorito?) cayó allí donde hoy no hay sino mar, las siete ciudades retemblaron con sus puertas de oro y su templos, elevóse una gran llamarada y las calles se llenaron de espeso humo. Los hombres temblaron de miedo , y un gran gentío se agolpó en los templos y en el palacio del Rey. El Rey dijo: – ¿No os había predicho todo eso? -. Y los hombres y las mujeres , vestidos con sus preciosas ropas, adornados con sus maravillosos collares de pedrerías, le rogaron y le imploraron: – ¡Sálvanos Ra-Mu! – Pero el Rey les profetizó que habían de morir todos con sus esclavos y sus hijos y que de sus cenizas nacería una nueva Raza humana…”.

Pues bien, este fue un un importante descubrimiento en relación al continente Mu sumado al de Le Plongeon; y la hipótesis de Churchward estaría confirmada ya que los jeroglíficos de la cultura del Indo eran sorprendentemente parecidos a los de la isla de Pascua en las costas chilenas, cercana a la ubicación más conocida de Mu. Pero Churchward no solo encontró las tablillas en la India, también logró encontrar otras en Lhasa, Tibet.

Según las tablillas, el hombre primitivo apareció en Mu hace dos millones de años y dio origen a una raza muy selecta de 64 millones de individuos. Entonces el continente fue totalmente destruido por una única y violentísima erupción. Hubo, no obstante, algunos supervivientes de los que surgieron las razas que actualmente habitan el globo. Churchward afirmaba que la extensión del continente era de 9.600 por 4.800 kilómetros y su centro estaba próximo al sur del ecuador.

Se ha dicho que sesenta y tres millones de personas vivieron en el ahora continente perdido de Mu hace 200.000 años. Los hijos de Mu se volvieron las personas más influyentes en la Tierra. Mu tenía un gobierno increíblemente sofisticado, una cultura floreciente y una tecnología científica. Mucha de la civilización lemuriana vivía en casas con techos transparentes. Ellos construían refugios, hacían ropa, comida, y sus propias herramientas.

Se cree que todas las religiones tienen un origen común en Mu. Hay evidencias de que la religión de Mu data de hace 170.000 años. Churchward explica las afinidades que existen entre las lenguas mayas y griegas. Estas contienen palabras muy similares que provienen de la lengua de Mu.

Un mapa de Churchward muestra cómo pensaba que los refugiados de Mu se esparcieron después del cataclismo a través de Sudamérica, a lo largo de las orillas de la Atlántida y hacia África.
Churchward viajó también desde la India a Mesopotamia, Siria y Egipto en busca de las evidencias y rastros de las antiguas civilizaciones pre-diluvianas. Tras su pase a la reserva, se estableció definitivamente en Nueva York donde se dedico a viajar por el Oeste de Estados Unidos, Méjico y América Central en busca de esas mismas evidencias que demostraban una línea común en el estilo de esos caracteres arcanos.

Posteriormente a los trabajos de Churchward, muchos investigadores, arqueólogos y eruditos han encontrado un sin fin de pruebas y hallazgos arqueológicos entre los que se encuentran los 270 caracteres pictográficos figurativos encontrados en multitud de sellos de esteatita durante las excavaciones en las ruinas arqueológicas de las ciudades ribereñas del Indo, situadas en las regiones del Sindh, Lothal y Gujarat. En Mesopotamia (antigua Sumeria), las ruinas arqueológicas de las ciudades antediluvianas de Eridu, El Obeid, Uruk y Djemdet se encuentran estelas con caracteres ideográficos de corte similar a los Indostánicos rescatadas de entre los restos de sus colosales edificios de terrazas y templos.

Uno de los tantos símbolos encontrados llama la atención: la esvástica. Pero no se trata de los Nazis, estos copiaron el símbolo por alguna razón. Debo aclarar que la Alemania Nazi tuvo un gran interés en temas esotéricos, se podría decir que le dieron la vuelta al mundo en busca de secretos y de la soñada raza aria de Hitler.

Hasta hace poco podía afirmar “todos los caminos llevan a Sumeria” pero ahora me parece que de Sumeria tendremos que seguir mucho más atrás en el tiempo, a la Atlántida, Mu y Lemuria.

Algunos símbolos cósmicos aparentemente pueden ser derivados de Mu. La construcción de los montículos servía no solo como hogar sino como una fortificación contra razas salvajes provenientes de los estados del norte. Algunos descubrimientos sugieren el culto a la serpiente.

La serpiente (reptil) es “adorada” y/o mencionada en muchas de nuestras culturas, como la Maya, la Egipcia, la Sumeria, el Génesis Bíblico y como no, también por los Atlantes y Murianos; pero ¿porqué? No quiero entrar en una polémica conspirativa al estilo de David Icke, pero si hay algo que se repite es que la adoración al “reptil” ha formado parte de nuestra cultura desde que tenemos historia, pero ¿por qué?

El culto a la serpiente tiene una connotación con los hombres serpientes. Los hombres serpientes eran seres dotados de gran sabiduría y según los descubrimientos de las creencias de las naciones antiguas estos seres dotados de gran sabiduría eran provenientes del cielo según las creencias de estos pueblos.

William Niven (mineralogista y arqueólogo) encontró unas tablillas con caracteres similares a las de Churchward en Méjico, contando más o menos lo mismo. También se hallarón inscripciones en los monolitos de Tizec y en las Tablas de piedra de Azcopotzalco. Luego se encontrarían caracteres análogos en Glozel en Francia, donde aparecieron dibujos de hombres vestidos y dinosaurios en la prehistoria.

Se alude a su vez sobre la existencia de una prueba bastante contundente. Parece ser la serie de indicios de una supuesta emigración masiva ocurrida hace miles de años desde la zona este del Pacífico, cerca de la costa sudamericana.

Estos indicios (que constituían hechos aislados), sugerirían que varias civilizaciones antiguas tendrían un origen común en Mu. Estas son el antiguo Egipto, Asiria, la civilización del valle del Indo, el Perú pre-incaico, la isla de Pascua (posible remanente de Mu), y en menor medida, las culturas pre-mayas. Compartirían similitudes artísticas, arquitectónicas y lingüísticas (todas ellas utilizaban un sistema de escritura jeroglífica), creencias comunes (de tipo solar), y Egipto, Asiria y los nativos pascuenses conservarían una leyenda bastante similar: en Egipto y Asiria se trataba del mito originario de La Atlántida, y en la isla de Pascua existe la memoria de una antigua patria llamada Hiva, que se hundió por un cataclismo.

El testimonio de los aymaras de Perú y Bolivia constituye otra evidencia de esta memoria común, ya que también hacen referencia a esta tierra perdida y en la misma ubicación, aunque en este caso la isla-continente se llama Atl-Antis (tierra antigua), de cuyo nombre no puede negarse el enorme parecido con Atlántida. Lo cual no tiene sentido, ya que como se cree Mu y la Atlántida son dos continentes distintos ¿será posible?. Los defensores de esta teoría también afirman que más al sur del continente americano, las leyendas sobre la desaparecida tierra ancestral se realzan en la mitología del pueblo indígena mapuche, del sur de Chile y la Patagonia Argentina, quienes incluso mencionarían ser descendientes de una raza venida de una tierra tragada por las aguas, la cual justamente según su historia llevaría el nombre de Mu.

Las antiguas historias contadas hasta hoy por los Indios Hopi (actualmente apostados en la reserva federal de Arizona) cuentan también la historia de un continente tragado por las aguas al que ellos llamaban Kasskara.

Los antiguos texos de los indios Hopi rezan: “Has visto, dijo Sotuknang, He borrado hasta las huellas de donde han venido. Debajo de las profundidades del mar yacen todas aquellas orgullosas ciudades, los patuwvotas (platos volantes), los tesoros y la gente corrompida por la maldad que no tuvieron tiempo para cantar sus plegarias al Creador desde la cima de las montañas. Pero llegará el día, si conservan su memoria y el significado de su Surgimiento, en que ese sendero (las islas) que atravesaron para llegar hasta aquí vuelvan a emerger para así ustedes poder probar la veracidad de su historia“

Según los Hopi, los sobrevivientes de este continente fueron “ayudados” a trasladarse al continente americano por “escudos-platos volantes” y “pájaros de fuego” que eran los “medios de transporte” de los dioses a los que ellos llamaban Katchinas (venerable, juez o sabio). Los Hopi dicen más específicamente que la parte del continente americano a donde migraron los sobrevivientes era llamada Tautoma, que de acuerdo al investigador Andreas Faber-Kaiser pudo haberse tratado de Tiahuanaco en Bolivia, donde se encuentra el lago Titicaca. Según la historia, el primer colono de esta zona fue Huyustus, quien fue un hombre barbado de piel blanca . La leyenda cuenta que de él desciende Manco Cápac, el primer inca del Cusco. Otras regiones a donde posiblemente fueron emigrando los sobrevivientes de Kasskara (según el relato de los Hopi) fueron el Monte Shasta en California y Palenque.

“De acuerdo con la tradición hopi, la historia de la humanidad está dividida en períodos que ellos denominan «mundos», los cuales están separados entre sí por terribles catástrofes naturales: el primer mundo sucumbió por el fuego, el segundo por el hielo y el tercero, por el agua. Actualmente viviríamos en el cuarto mundo. Y en total, la humanidad deberá recorrer siete. No siendo comprobables históricamente los dos primeros mundos hopi, la memoria tribal de ellos se remonta a la época del tercer mundo, cuyo nombre era Kasskara. Este era el nombre, en realidad, de un inmenso continente situado en el actual emplazamiento del océano Pacífico. Pero Kasskara no era la única tierra habitada. Existía también el «país del Este». Y los habitantes de este país tenían el mismo origen que los de Kasskara.

…los Katchinas ayudaron a los elegidos a trasladarse a nuevas tierras. Este hecho marcó el fin del tercer mundo y el comienzo del cuarto. Es preciso aclarar que, desde el primer mundo, los humanos estaban en contacto con los Katchinas, palabra que puede traducirse por «venerables sabios». Se trataba de seres visibles, de apariencia humana, que nunca fueron tomados por dioses sino solamente como seres de conocimientos y potencial superiores a los del ser humano. Eran capaces de trasladarse por el aire a velocidades gigantescas, y de aterrizar en cualquier lugar. Dado que se trataba de seres corpóreos, precisaban para estos desplazamientos unos artefactos voladores, unos «escudos voladores» —al igual que en las crónicas romanas, al igual que en las crónicas de Carlomagno— que recibían diversos nombres“

Por lo menos interesantes las palabras de Joseph Blumrich acerca de la posible existencia de al menos 2 continentes, el primero Kasskara y el segundo, al que denomina país del este, en donde la tradición Hopi nos habla de los guerreros y conquistadores de tierras (recordando a la isla de Platón); ¿será posible entonces, que esté hablando de Mu y la Atlántida? Sea como fuese, este es otro dato importante que apunta -nuevamente- a la posibilidad de dos continentes antediluvianos, y que sus pobladores venían de tierras que existieron hace millones de años, que de acuerdo a los estudiosos del tema pudiese ser Lemuria.

Blumrich nació en Austria y formó parte del ejército Alemán en la segunda guerra mundial. Obtuvo un título de ingeniero aeronáutico en la Ingenieur Schule de Weimar, Alemania. Para finales de los años 60 emigró a EEUU en donde comenzaría a trabajar para el Marshall Space Flight Center de la NASA hasta su retiro en el 74.

A parte de su libro sobre Kasskara, también escribió otra obra titulada The Spaceships of Ezekiel en donde especula acerca de la posibilidad de que las visiones bíblicas del profeta Ezequiel tengan que ver con naves espaciales o dioses de otros mundos. Curiosamente, Blumrich inició su investigación con la intención de refutar las teorías de Erich von Däniken, sin embargo, al final terminó convenido de que lo relatado por Ezequiel sobre las visiones de dios, los “ángeles” y las “ruedas de fuego voladoras” concuerdan más con la posibilidad de seres provenientes de algún rincón de la galaxia. Temeraria afirmación sin duda, pero para nada descabellada.

Aquí debemos recapitular en algo, y es que hasta ahora se ha hablado de Mu y Lemuria, pero ¿no es lo mismo? Aparentemente no! La localización exacta de Lemuria varía con autores e investigadores diferentes, aunque es parte de los misterios de la región pacífica fluyendo hacia el continente americano, así como la Atlántida está ligada a las áreas de tierra del Atlántico que se extienden al Mar Mediterráneo.

Se supone que Mu estaba situado en el océano Pacífico y que su tamaño doblaba el de Australia. La leyenda afirma que Lemuria ocupaba la mayor parte del océano Índico y unía África con Oceanía. Hay varias fechas para la línea de tiempo lemuriana, algunas colocándola hace millones de años, mientras que otros definen la era lemuriana aproximadamente de 75.000 a 20,000 a.E.C, antes de los atlantes. Otros especulan que la Atlántida y Lemuria co-existieron por miles de años.

En un intento de simplificar las “posibles” teorías, se podría decir que primero estuvo habitada Lemuria, en donde comenzaría la raza humana, y que posteriormente habría enfrentado una violenta destrucción. Luego estaría la Atlántida, de la que se dice que sus habitantes eran “gigantes” guerreros y que por su afán de conquista y su arrogancia, finalmente fueron destruidos, y que como bien apunta Platón, estos habrían perdido sus últimas batallas y luego perecieron ante una catástrofe-inundación. Por otro lado tenemos a Mu, que pasó a ser la “cuna” para la primera civilización humana de nuestra actualidad. Esta también sería arrasada por algún evento cataclísmico.

Como se dijo al inicio del artículo, se ha hablado de un posible cuarto continente o asentamiento, que sería motivo de estudio en la Alemania nazi: la Hiperbórea (“más allá del norte“). Se cuenta que estaba ubicada al extremo norte de Europa y Groenlandia, algo que era continuamente mencionado en las enseñanzas de la sociedad Thule. El filósofo griego Sileno decía que su propia gente estuvo en algún momento en contacto con “personas más allá del mar” y que eran gigantes inmortales, de piel blanca y ojos claros.

No existe ninguna evidencia científica que respalde la existencia de Mu y el descubrimiento de la tectónica de placas término por refutar la teoría por lo que la historia se considera parte de la mitología moderna y las teorías pseudocientíficas.


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29 julio 2026

Karina Chikitova y su fiel Naida

El increíble rescate de Karina Chikitova, la niña de 4 años que sobrevivió 11 días en el bosque siberiano con la ayuda de su perro
Esta pequeña desapareció en la vasta región de Yakutia, donde las temperaturas podían descender dramáticamente y donde los osos y lobos vagaban libremente. El papel clave de su mascota Naida
Una niña de 4 años desapareció en Yakutia,
siguiendo a su padre en el vasto bosque siberiano
Sakha Republic Rescue Service

El 29 de Julio de 2014, un día que comenzaba como cualquier otro en la remota aldea de Olom, ubicado en la región siberiana de Yakutia, Karina Chikitova, de solo cuatro años, decidió seguir a su padre, quien se adentraba en el bosque para combatir incendios forestales. Sin embargo, su padre, absorto en su tarea y preocupado por la inmensidad del paisaje, no se percató de la presencia de su hija, lo que desencadenaría en su desaparición.

Karina, con la curiosidad típica de su edad y un espíritu aventurero, siguió a su padre sin pensarlo dos veces. En su mente infantil, el bosque siberiano era un lugar vasto y misterioso, pero no temible. Acompañada por su fiel perro Naida, la pequeña se adentró más y más en el bosque, hasta que las sombras de los árboles la envolvieron por completo. Mientras tanto, en casa, su abuela, encargada de cuidarla en ausencia de su madre, asumió que Karina estaba con su padre.

Esta suposición, aunque lógica en un entorno donde las familias a menudo se dispersan para realizar tareas diarias, resultó ser un error crítico. La madre de Karina, Talina, recién se dio cuenta de la desaparición de su hija el 2 de Agosto, cuatro días después de que la niña había seguido a su padre en el bosque.

La pequeña, sola en el inmenso y peligroso bosque siberiano, estaba expuesta a los elementos y a los depredadores que acechaban en cada sombra. El bosque no era un lugar para una niña, especialmente en una región donde las temperaturas podían descender dramáticamente y donde los osos y lobos vagaban libremente. La desaparición movilizó a toda la comunidad.
A pesar de las extremas condiciones y los peligros
del bosque, los rescatistas no cesaron en su búsqueda
Sakha Republic Rescue Service

Más de cien personas, incluyendo rescatistas y voluntarios, se unieron en una búsqueda desesperada. Las esperanzas eran frágiles. Los días pasaban lentamente, cada uno marcado por el temor creciente de que la pequeña no pudiera sobrevivir por mucho tiempo en tales condiciones.

El rol crucial del perro Naida
Karina, sin entender aún la magnitud de su extravío, encontró consuelo en la presencia de su perro Naida, un compañero fiel que no la abandonaría.

La mascota jugó un papel crucial en su supervivencia. Desde el primer momento, su instinto protector lo llevó a mantenerse cerca de la niña, proporcionándole el calor necesario durante las frías noches siberianas. La lealtad de Naida no flaqueó, incluso cuando la comida escaseaba y el peligro acechaba en cada sombra, el perro permaneció a su lado, su presencia una constante en la soledad del bosque. Después de nueve días de angustia, Naida tomó una decisión instintiva y vital: regresar al pueblo.

La desaparición de Karina movilizó a más de cien personas, entre rescatistas y voluntarios, que enfrentaron el inhóspito terreno siberiano con determinación. Cada día que pasaba sin señales de la niña aumentaba la desesperación.

Desde el momento en que se dieron cuenta de la desaparición, los rescatistas sabían que estaban en una carrera contra el tiempo. Las condiciones en la región de Yakutia eran extremas: durante el verano, las temperaturas podían variar drásticamente, y la presencia de depredadores como osos y lobos incrementaba el peligro. Además, el terreno era vasto y denso, dificultando la búsqueda.
El 11.º día, la niña fue encontrada débil pero viva,
gracias a su ingenio y la protección de Naida
Sakha Republic Rescue Service

Los rescatistas establecieron un centro de operaciones en el pueblo, coordinando esfuerzos y utilizando todas las herramientas a su disposición. Helicópteros y drones sobrevolaban la taiga, pero la densa vegetación y las camas de pasto que Karina había construido para refugiarse hacían casi imposible su localización desde el aire. Equipos de búsqueda se desplegaron por tierra, peinando el bosque metro a metro, guiados por la esperanza y la desesperación.

Cada día que pasaba sin noticias de Karina debilitaba las esperanzas. Las huellas de osos encontradas en la zona aumentaban la preocupación, y los rescatistas se movían con guardias armados para protegerse de posibles encuentros con estos animales. A pesar de los desafíos, la comunidad no cejó en sus esfuerzos.

El giro crucial en la búsqueda ocurrió el noveno día, cuando apareció el perro solo en el pueblo. Naida era un perro inteligente y fiel, su regreso significaba que había dejado a Karina en un lugar seguro y había venido a buscar ayuda.

Guiados por la mascota, los rescatistas redoblaron sus esfuerzos. Con el perro al frente, se adentraron más profundamente en la taiga, siguiendo las pistas que él proporcionaba. La esperanza renació entre los equipos de búsqueda, y la energía de todos se renovó con la posibilidad de encontrar a Karina viva.
La comunidad movilizó a más de cien personas
para buscar a la pequeña extraviada
Sakha Republic Rescue Service

El día de su aparición: el testimonio de un rescatista sobre su estado
El onceavo día de su desaparición, finalmente, los rescatistas encontraron a Karina. Acurrucada en un lecho de hierba alta, la pequeña estaba débil y cubierta de picaduras de mosquitos, pero viva. La escena era conmovedora: una niña pequeña, con la ropa sucia y desgarrada, los ojos grandes y llenos de una mezcla de miedo y esperanza, estirando sus brazos hacia los hombres que se acercaban.

Artyom Borisov, uno de los rescatistas, describió el momento con profunda emoción: “Estaba sentada en medio de la hierba alta, completamente silenciosa. No la vi al principio. Ella me vio y extendió sus brazos. La levanté, era tan pequeña, tan ligera, como una pluma. No tenía zapatos. Su rostro, piernas y brazos estaban cubiertos de picaduras de mosquitos. Estaba aterrorizada. Inmediatamente pidió agua y comida, y rompió a llorar. Para ser honesto, yo apenas podía contener las lágrimas también”.
Karina Chikitova y su fiel Naida

Los rescatistas le dieron agua y pequeñas porciones de comida para ayudarla a recuperarse. Fue llevada de inmediato al hospital local, donde los médicos se encargaron de tratarla por deshidratación y las múltiples picaduras de insectos. A pesar de su estado físico, Karina mostraba una fortaleza mental impresionante. Había sobrevivido casi dos semanas en uno de los entornos más inhóspitos del planeta, gracias a su ingenio, la compañía de Naida y una increíble resiliencia.

La historia de Karina capturó la atención del mundo entero, y su increíble supervivencia se convirtió en fuente de inspiración. En la capital regional de Yakutsk, se erigió una estatua en honor a Karina y Naida, simbolizando la valentía y la lealtad que les permitió superar la adversidad. Su aventura fue inmortalizada en un libro infantil, y su nombre se asoció con la resiliencia y el coraje.

Además, Karina encontró un nuevo camino en el ballet. Su talento la llevó a la prestigiosa Escuela de Ballet de Yakut, la más septentrional del mundo, donde se entrena para cumplir su sueño de bailar en el Teatro Bolshói de Moscú. Su historia, desde los peligros de la taiga hasta los escenarios del ballet, sigue inspirando a quienes conocen su viaje.


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02 junio 2026

Los Fokker 28 de la Aviación Naval Argentina evadiendo misiles

“La posibilidad de sobrevivir era mínima”. El jet comercial de la Aviación Naval que evadió tres misiles Sea Dart en Malvinas. La hazaña de los pilotos argentinos que, desarmados, evadieron misiles y cazas británicos y sostuvieron más allá de lo imaginable el puente aéreo con el continente
Fokker FK28 MK3000 (0741/5-T-20) “Malvinas Argentinas” ex “Islas Malvinas” que participó activamente en las acciones de combate durante 1982. Transportó carga general y municiones a las Islas Malvinas evacuando heridos en su vuelo de regreso. (Gentileza de Horacio Clariá)

28 de Mayo de 1982. El reloj en la oficina de operaciones de la Base Aeronaval Rio Grande marca las 00.21 horas. Recién comienza el día y reina una tensa calma. Un avión ha partido hacia las Islas Malvinas. El horario no favorece el arribo pues, como cada noche, una fragata británica navega a una distancia prudente de la costa y cañonea posiciones argentinas acantonadas en proximidades del aeropuerto. Las tropas lo llaman “el expreso de medianoche”.

Agotada su munición, el navío se retira al amparo de la oscuridad y el mar encrespado. La tranquilidad regresa. Lo de siempre: niebla, lluvia intermitente y aguanieve que golpea los rostros de los conscriptos que montan guardia guareciéndose en trincheras en torno al aeropuerto.

En medio del Océano Atlántico, un bimotor de exploración Beechcraft BE-200 Súper King Air que pertenece a la Escuadrilla Aeronaval de Reconocimiento de la Aviación Naval Argentina orbita en la noche entre Río Grande y las Islas Malvinas. Su altura supera los tres mil metros y es adecuada para asegurar comunicaciones claves y concretar una misión en progreso. Al avión se lo llama “retransmisor”. En la cabina, piloto y copiloto escuchan en sus auriculares nombres de mujeres: `Marta´, `Beba´, `Susana´...

Al mismo tiempo, un jet comercial de la Aviación Naval Argentina se dirige, en vuelo rasante sobre el Océano Atlántico, hacia las Islas Malvinas. Transporta tambores de combustible y carga general. En su viaje de regreso llevará heridos graves que necesitan atención en el continente.
Fokker en Malvinas. Vuelo logístico a Río Grande transportando bombas de 500 libras (250 kgs) para ser utilizadas por la Tercera Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque “custodiadas” por el cabo principal Daniel Cazaubón tripulante de a bordo en los vuelos de Fokker. (EA52).

El Beechcraft BE-200 le transmite al jet la situación que se vive en Puerto Argentino y la actualiza aproximadamente cada quince minutos.

En la cabina del avión comercial las luces permanecen apagadas. El piloto vuela a ciegas, con la vista clavada en el altímetro, apenas 15 metros sobre la cresta de las olas. No emite comunicaciones: hacerlo es delatarse y entregarse ante el enemigo. El copiloto escucha las órdenes del avión retransmisor. La sal del mar tiñe de blanco el parabrisas.

Cuando el jet alcanza las islas, surge una preocupación extra: si las gaviotas se alzan en vuelo, todo puede terminar en tragedia.

El silencio dentro de la cabina sólo se interrumpe cuando el copiloto habla en la frecuencia de radio: `Marta´, `Beba´, `Susana´, recita. Parecen palabras incoherentes, pero cada nombre define un punto de la ruta que la aeronave transita. Además, son los nombres de las esposas de los aviadores navales. De esta manera informa al avión retransmisor su posición.

El copiloto sabe que lo están escuchando los británicos. Tienen potentes equipos para interferir frecuencias y, cada vez que lo hacen, en la línea emerge el sonido similar al de un arpa. Además, también escucha la voz del enemigo que, en perfecto inglés, advierte: “The bastards are coming again” (los bastardos vuelven de nuevo).

El Beechcraft BE-200, a través de la radio, transmite cada novedad del jet comercial a Puerto Argentino. El teniente de navío Miguel Isaac, alias `Turquito´, piloto y fanático del futbol, sabe por los nombres de mujer que el jet vuela en paralelo a la isla Soledad y falta poco tiempo para su arribo. Toma el radio y, con el estilo de un relator de fútbol, comienza a transmitir al jet cuál es la situación en las islas.

-Vamos muchachos, que hoy ganamos este partido, dice.

-Buena patada, dale, dale que el dos está apolillado y el cinco anda un poco rengo.

-Vamos que hoy estamos para la goleada.

Si el vuelo puede continuar, Isaac relata:

-¡Atentos a la marca, eh!

Cuando el control Malvinas la informa al avión retransmisor que se acerca una patrulla de Harrier hacia el jet comercial para derribarlo y el peligro aumenta, Isaac informa:

-Peguen la vuelta y rajen ya de ahí!.

La escena parece salida de un film bélico de ficción pero estos hechos tienen lugar durante el conflicto del Atlántico Sur. No existen aún antecedentes de semejante hazaña en la historia de la aviación militar moderna realizada a plena noche y algunas veces a plena luz del día volando un jet comercial Fokker FK28 (3000) Fellowship.

La aeronave, de manufactura holandesa, en cuestión de días pasa a formar parte activa en la primera línea de combate de la Aviación Naval.
Fokker FK28 (0742/5-T-21) “Canal del Beagle” jet comercial por excelencia para transporte de pasajeros participó en las tareas de búsqueda de sobrevivientes en balsas pertenecientes al Crucero ARA General Belgrano. (Gentileza de Christian Favalessa).

¡Balsas a la vista! Sobrevivientes del Crucero General Belgrano captados por la cámara a bordo de un Fokker naval durante las tareas de búsqueda y rescate. Se aprecia la escasa altura de vuelo sobre el mar. (EA52).

Un avión comercial, en combate
El Fokker 28 es una aeronave de porte comercial desarrollada para vuelos domésticos de pasajeros y disponible, con otras configuraciones, como avión carga ó transporte vip y sanitario en rutas de corto alcance.

A comienzos de 1982, en la República Argentina operan doce ejemplares. Cuatro forman parte de la flota de Aerolíneas Argentinas que, desde el año 1975 operan desde su cabecera, el Aeroparque Metropolitano de la Ciudad de Buenos Aires. Sus rutas son domésticas y cubren las vastas extensiones del país.

La Fuerza Aérea Argentina cuenta con cinco ejemplares al servicio de su logística interna y de LADE (Líneas Aéreas del Estado). Uno de ellos aterriza en el aeropuerto de Puerto Stanley el 15 de Mayo de 1978 protagonizando así la inauguración del primer vuelo jet a las Islas Malvinas.
Fokker FK28 (0742/5-T-21) “Canal del Beagle” en vuelo sobre la Patagonia Austral sobreviviente al ataque del destructor británico clase 42 D-108 HMS Cardiff. (EA52).

La Aviación Naval Argentina es el tercer operador y posee tres Fokker FK28 Fellowship (MK3000). Cada uno puede transportar 65 pasajeros o 7500 kilos de carga y utiliza dos turbinas Rolls Royce Spey 555-15H. Los tres aviones, arribados en 1979, son el material de mayor modernidad en el país.

Un detalle que no es menor: antes de ser entregados, los tres Fokker fueron pintados de un tono blanco radiante con líneas celestes por los holandeses. Una apetecible presa para los pilotos de Sea Harrier a su color que fácilmente contrasta sobre el océano y el terreno. Pertenecen a la Segunda Escuadrilla de Sostén Logístico y Móvil que opera desde el aeropuerto internacional de Ezeiza.

El legado Fokker
Durante la Primera Guerra Mundial la palabra Fokker fue sinónimo de terror en el Real Cuerpo Aéreo británico (RFC), que durante 1915 sufre cuantiosas pérdidas a manos del Fokker III Eindecker.

Guiados por los ases Oswald Boelcke o Max Immelman, estos aviones monoplano barrieron de los cielos a sus rivales franceses, belgas y británicos. El Fokker ganó el aprecio total de los pilotos alemanes y en el ambiente de la aviación el período es conocido como “Flagelo Fokker”.

Su utilización como arma de guerra fue tan efectiva que obtuvo el control del espacio aéreo a través de una arma moderna en su tiempo que dispara a través de la hélice y que se llama ametralladora sincronizada frontal.

Luego aparecieron otros modelos de Fokker que culminaron con la exitosa aparición del triplano Fokker Dr.I que se conviertió en leyenda al ser tripulado por Manfred Von Richthofen, el as alemán conocido mundialmente como el Barón Rojo, que cosechó 81 victorias antes de ser muerto en combate.

Desde aquellos días, la leyenda de Fokker se instaló para siempre en la historia de la aviación mundial.
Uno de los Fokker utilizados por Manfred von Richthofen, el Barón Rojo

En el Atlántico Sur
En el lejano Atlántico Sur, 67 años después de los combates de la Primera Guerra Mundial, tres solitarios Fokker navales argentinos van a jugar un tiempo de alargue contra unas docenas de Harrier británicos y sus buques de guerra.

Los británicos cuentan con misiles, cañones, radares, buques y cazas con pilotos experimentados. Los aviadores argentinos poseen experiencia de vuelo, confianza, su armamento es la pericia y una doctrina de vuelo propia.

El panorama es claro y está exento de cualquier comentario. Solo resta librar el peligroso encuentro en los inclementes cielos del Atlántico Sur.

El comandante de la escuadrilla es el Capitán de Corbeta Norberto Ulises Pereiro, líder que gana la inmediata adhesión de su plana mayor y del personal subalterno.
El entonces capitán de corbeta Norberto Ulises Pereiro comandante de la Segunda Esc. De Sostén Logístico y Móvil frente a la Estación Aeronaval Malvinas adyacente al aeropuerto de las islas durante abril de 1982. (Gentileza Contraalmirante VGM (R) Luis Alberto De Vincenti).

Pereiro -que falleció no a manos de las fuerzas enemigas sino durante la pandemia- es un hombre de una sola palabra, acción.

La escuadrilla realiza su primer vuelo el 2 de Abril en la recuperación del archipiélago malvinense. Se traslada el cuerpo del Capitán Edgardo Giachino. Casi como un presagio el Fokker que arriba a las islas ha sido bautizado previamente con el nombre de Islas Malvinas.

El Capitán Pereiro al enterarse de que los ingleses vienen, ordena un esforzado adiestramiento a sus pilotos, copilotos y personal a bordo.
Aprenden a volar rasante sobre mar o tierra, calculan consumos de combustible según la carga de pasajeros, pertrechos u otra combinación.
Puerto Argentino a la vista. La cámara del teniente Antonio Urbano capta el momento previo al primer aterrizaje del Fokker “Islas Malvinas” el 2 de abril de 1982. (Gentileza de Antonio Urbano).

Aproximación del Fokker FK28 (0741/5-T-20) al aeropuerto de las Islas Malvinas el 2 de abril de 1982. (Gentileza de Antonio Urbano).

El equipo se consolida con otro factor humano clave, el personal subalterno que conoce al avión como la palma de su mano, ellos vuelan organizan las tareas en tierra y logran con su profesionalismo llevar al servicio las tres aeronaves durante el tiempo que dura el conflicto.

Los pilotos más veteranos de la escuadrilla conforman un núcleo denominado el ‘Consejo de los ancianos’. Lo componen los Capitanes de Fragata Malnati, D´Imperio y los Capitanes de Corbeta Pereiro y Gómez.
El Capitán de Corbeta Norberto Ulises Pereiro junto al Teniente de Navío Jorge Oliveira en las Islas Malvinas. Oliveira sobreviviría a un ataque del destructor clase 42 D-108 HMS Cardiff que la lanzo a su Fokker tres misiles de largo alcance Sea Dart. (EA52).

Discuten las mejores alternativas para las operaciones. Las medidas fundamentales son tres, preservar la vida de las tripulaciones, sus tres Fokker y la razón de existir, cumplir las misiones asignadas.

Durante Abril realizan hasta cuatro vuelos diarios a las islas y la escuadrilla vivencia dos experiencias peligrosas que exigen revisar a su departamento de operaciones las rutas de vuelo y coordinar los vuelos con los de otras fuerzas. Durante uno de ellos realizado sobre la Isla Gran Malvina, el Capitán Gómez vuela rasante con el propósito de reconocer la geografía de las islas. Lo hace entre 15 a 30 metros de altura y sortea la topografía circundante, cuando al ‘saltar’ una loma se encuentra de frente con un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina que está haciendo lo mismo que él. Gómez en un acto reflejo realiza un viraje violento a la derecha y el Hércules lo hace hacia la izquierda, el humo de ambas aeronaves se abrazan pero ambos aviones se salvan de destrozarse uno contra la otra. Días más tarde otro Fokker al despegar de Malvinas se topa con cuatro Skyhawks A-4B de la Fuerza Aérea Argentina que en vuelo a baja altura se aproximan a la pista del aeropuerto en una navegación rasante.

La escuadrilla Fokker basada en Río Grande sostiene un estrecho contacto con sus pares de la pilotos de Fuerza Aérea Argentina. Nace una mutua admiración con el Brigadier Carlos Corino, el jefe del Escuadrón Dagger Napoleón Martínez y sus pilotos. Reunidos en franca camaradería comparten largas mateadas nocturnas en la torre de control. Cada uno hace su catarsis pues los misiles enemigos no distingue un caza de un jet de transporte y eso ocurre cuando un Fokker casi es derribado.
El teniente de navío Guillermo Rubino se dirige al Fokker FK28 (0741/5-T-20) luego de aterrizar en el aeropuerto de las Islas Malvinas y emprender el regreso al continente durante el mes de abril de 1982. (Claudio Meunier).

Cruces calientes a Malvinas
A partir del 21 de Mayo, luego del desembarco británico en el estrecho de San Carlos, el Fokker utiliza su método de defensa esencial: vuelo rasante... pero de noche. La primer complicación para los pilotos tiene que ver con el cálculo de consumo de combustible. Todos saben que a mayor altura, el consumo es menor, y que en vuelo rasante es bastante mayor. Pero no está detallado en ningún lado. En realidad, ningún manual de vuelo de un avión netamente comercial contempla la posibilidad de vuelo rasante.

El asentamiento británico en San Carlos obliga a la escuadrilla a bordear las islas. Esto se traduce en un mayor tiempo de vuelo y obliga a cargar dos toneladas de combustible extra, lo que disminuye la cantidad de carga a transportar, que pasa a ser sólo de cinco toneladas.

Los Harrier -que gozan de una total superioridad aérea- los esperan. Se ubican en posiciones favorables para intentar su derribo, pero no lo logran. De noche el peligro es doble: los navíos de guerra británicos se unen a la cacería formando como buques piquete. Si detectan la aproximación de algún Fokker con sus radares, envían primero a la patrulla de Harrier, que cubren la distancia desde sus portaaviones al aeropuerto de Puerto Argentino en ocho minutos. Además, los buques tienen la posibilidad de utilizar su artillería y los misiles Sea Dart.

Durante el mes de Mayo, los tres Fokker argentinos logran ingresar en siete ocasiones al aeropuerto de la capital malvinense y escapar sin ser alcanzados.

En la noche del 2 de Junio, cansados de no poder derribar ningún Fokker, los británicos arman una trampa. Al destructor HMS Cardiff clase 42 que navega al amparo de la oscuridad le asignan la misión de cazar al jet comercial. Su capitán, Michael Harris, ordena preparar en el lanzador de proa dos misiles Sea Dart. Cada uno de ellos mide casi cinco metros y es similar a un poste de teléfono. Pesa media tonelada y puede volar hacia su blanco a 3000 kilómetros por hora.
Misil Sea Dart montado en el lanzador de proa del HMS Cardiff. Sus medidas alcanzaban los cuatro metros y medio. Volaba hacia su blanco a 3000 kilómetros por hora. (Fuente Royal Navy).

El destructor se acerca a veinte kilómetros de la costa malvinense y navega en sigilo amparándose en las malas condiciones del clima, barriendo la superficie del mar con sus sistemas de radar.

En Rio Grande desde la base aeronaval despega el Fokker (5-T-21) comandado por el capitán de fragata Luis D’ Imperio y su copiloto, el teniente de navío Jorge Oliveira. Los acompañan los suboficiales Antonio Villalba, Argentino Benítez y el cabo Fernando Tani, responsables de la carga en el fuselaje del avión.

A Villalba, quien fue designado encargado de la carga a bordo, le llevó tres horas estibar los proyectiles de 155 milímetros. Cada uno pesa 43 kilos. Son para los dos cañones Sofma que posee el Ejército Argentino apostados en Sapper Hill, que tienen un alcance de 20 kilómetros, lo que los vuelve ideales para rechazar a los buques enemigos que se acercan a cañonear las posiciones argentinas.

El destructor Cardiff continúa con su búsqueda furtiva cuando sus operadores de radar alertan al capitán Harris. Le dicen que sus pantallas captan un eco y que están seguros de que se trata de un Fokker.

En ese instante, el Fokker argentino que se aproxima al aeropuerto luego de casi una hora de vuelo rasante realiza una maniobra peligrosa pero necesaria: asciende por un breve instante para comunicarse con el enlace radial en el aeropuerto y proceder al aterrizaje.

Oliveira toma contacto con el controlador aéreo aeronaval de turno, el entonces capitán de corbeta Carlos Molteni, comandante de la Primera Escuadrilla Aeronaval de Ataque, quien le dice que proceda con el aterrizaje.

Ese momento, que dura segundos, el capitán Harris lo utiliza a su favor y da la orden de lanzar el primer Sea Dart. Son las 20.05 horas, como queda registrado en la bitácora del destructor. El misil emana un fogonazo al salir del lanzador y chamusca la estructura debajo del puente de comando. El rugido del motor del misil, que se aleja a 702 metros por segundo, se escucha en los pasillos del buque.
Debajo del puente de comando del HMS Cardiff se aprecia el tizne producido debido al lanzamiento de los tres misiles Sea Dart contra el Fokker del Capitán D’ Imperio y el Teniente Oliveira en la noche del 2 de junio de 1982. (Facebook Kenneth Griffiths).

Sin perder tiempo, en sucesión de pocos segundos, Harris ordena lanzar un segundo Sea Dart contra el mismo blanco para rematarlo.

D´Imperio dirige el Fokker hacia la pista y comienza la maniobra de aterrizaje. No sabe que dos Sea Dart van directo hacia su avión. Al descender, cuando ya se encuentra cerca de la pista, ambos misiles pierden la señal “de enganche”: como el jet vuela tan bajo, el misil lo confunde con la tierra de las islas. Los Sea Dart continúan sin rumbo, se pierden detrás de una colina, para luego estrellarse sobre el mar o la tierra.

En cabecera de pista, dos jeeps encienden sus luces al escuchar el ruido del avión. Entonces aparece el Fokker, que los utiliza como guías. Enseguida golpea la pista, se abren los liftdumpers (chapas rompedoras de flujo de aire) en las alas y apoya inmediatamente la rueda de nariz. D´Imperio aplica frenos con intensidad, es una técnica de aterrizaje denominada de “campo corto” en la que Pereiro ordena a sus pilotos adiestrarse desde el primer día del conflicto. En toda la operación, sólo utiliza el sector derecho de la pista ya que la parte izquierda tiene un cráter provocado por una bomba lanzada desde un Vulcan inglés.

Una vez detenido, casi en el final de pista, el Fokker gira 180 grados y sin detener los motores comienza la maniobra de descarga, listo para despegar.

Al abrir la puerta de carga, los mecánicos observan al capitán Carlos Molteni que se aproxima rápido, sube al avión y se dirige a la cabina. Trae una pésima noticia para D´Imperio: `Señor, tienen que apurarse, vienen los muchachos´.

Las cinco toneladas de munición son descargadas en pocos minutos, en plena oscuridad. Acto seguido, el Fokker vuelve al aire, deslizándose otra vez sobre el mar en vuelo rasante.
Destructor británico clase 42 D-108 HMS Cardiff que realizo un ataque con misiles al Fokker FK28 (0742/5-T-21) “Canal del Beagle” con resultados negativos. (Fuente Wikipedia).

A bordo del HMS Cardiff, el capitán Harris confía en sus operadores de radar. Sabe que solo le queda una oportunidad en la noche para interceptar al avión durante su regreso al continente, por ello ordenó cargar en la rampa de misiles el tercer Sea Dart. Ya está preparado para ser lanzado.

Molteni guía la salida del Fokker a ciegas con un sistema que le permite saber la aproximación de los Sea Harrier. Su voz, por radio, llega los auriculares de D´Imperio y Oliveira:

-`¡Atención! ¡Pegarse bien al agua ya!

-¡Vamos ahora con rumbo uno ocho cero. Máxima velocidad!

-¡Más velocidad, vamooooossss, más velocidad!

-Giro a la izquierda, más rápido, más rápido, vamos, vamos más rápido

-Ahora brusco a la derecha, tienen atrás a los Harrier… giren hacia la izquierda

-No suba, no suba! Manténgase planchado al agua.

-Vamos, vamos! Máxima potencia, que se acercan.

En la pantalla de radar del destructor HMS Cardiff aparece el eco del Fokker, que se visibiliza como un punto mientras intenta escapar de los Sea Harrier. Harris da la orden de disparo. El tercer Sea Dart, con una cola de humo blanco, se suma a la cacería.

El Fokker continúa en vuelo rasante, en plena oscuridad, en paralelo a las islas. No se despega de la costa, su comandante cree que quizá tenga una chance de evadir el misil si confunde al avión con la tierra. La voz del capitán Molteni y la destreza de la tripulación es lo única que puede salvarlos en ese momento. Siguen las indicaciones en la radio:

-Vamos, un poco más, mecha a fondo!!.

-Sigan planchados, bien planchados sobre el mar.

-Bueno, ahí va, ahí va! Mantengan rumbo y velocidad máxima.

En la cabina, la alarma de “sobre velocidad” (que avisa cuando la nave supera los 320 nudos) suena castigando los oídos de los tripulantes. La advertencia trae consigo un riesgo mortal: el desprendimiento de un ala. D´Imperio ordena a Oliveira que la apague. Todavía deben evadir la isla Beauchene, con una elevación de 82 metros de altura, que se encuentra al sur de la Isla Soledad.

La voz de Molteni alerta a los pilotos:

-Ojo, que los indios tiraron una flecha

Es el tercer Sea Dart que una vez más pierde su contacto con el Fokker y cae sobre el mar sin alcanzar su blanco. El jet comercial regresa a Río Grande con su misión cumplida.

Tiempos de paz
Finaliza el conflicto y los tres Fokker 28 se encuentran en Rio Grande. Su trabajo continúa, transportan a prisioneros de guerra liberados sin que medie ningún tipo de interrupción. Las tripulaciones reanudan las líneas regulares de apoyo a las bases aeronavales. La Segunda Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil es distinguida con la condecoración “Honor al Valor en Combate”.

El plantel de pilotos fue único, los pilotos antiguos, capitanes Pereiro, Gómez, Malnati, D Imperio, Oliveira, Espina y Carrio. Los jóvenes copilotos tenientes, De Vincenti, Schmid, Manfredi, Silvestre, Callisto, Borlandelli y que incluyó un copiloto que previamente se habia formado como maestro de Escuela, el Teniente de Navío Guillermo Rubino.

Los suboficiales dejaron su imborrable marca de coraje y trabajo profesional; Cazaubon, Turoni, Fossati, Gordillo, Britos, Hidalgo, Ricci, Scuto y Benegas entre tantos. Los controladores aéreos, capitanes Olcese, Arce y Molteni merecen un reconocimiento aparte.

En el Museo de la Aviación Naval Argentina descansa el Fokker (5-T-21) que sobrevive a la noche del 2 de junio luego de que le fueran lanzados tres misiles Sea Dart. En cada uno de sus remaches la estructura toma vida, en las noches serenas en su fuselaje se oyen voces. Son las de aquellos que al verlo aterrizar al Fokker en Malvinas lo vivaron y lo recibieron con tres palabras; ¡Viva la Patria!.
Los hombres de la epopeya silenciosa. Suboficiales que actuaron durante las acciones de combate volando Fokker. De izquierda a derecha, Ramón Fossati, Juan Carlos Hidalgo (herido en el aeropuerto de las Islas Malvinas), Hugo Turoni, Roberto Ricci, Daniel Cazaubon y Silvio Benegas. (Gentileza de Christian Favalessa).

Por Claudio Meunier

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