21 julio 2026

Disney escanea +75.000 rostros al día sin consentimiento

Nuestro potlatch es uno de bajeza, desvergüenza, obscenidad, degradación y abyección. Este es todo el movimiento de nuestra cultura: es aquí donde subimos la apuesta. Nuestra verdad siempre debe buscarse en el desenmascaramiento, la desublimación, el análisis reductivo: es la verdad de lo reprimido, de la exhibición, de la confesión, del desnudamiento. Nada es verdadero si no se desacraliza, se objetiva, se despoja de su aura y se arrastra al escenario. Nuestro potlatch es el potlatch de la indiferencia, una indiferencia hacia los valores, pero también una indiferencia hacia nosotros mismos. Si no podemos arriesgar nuestras propias vidas, es porque ya estamos muertos. Y es esta indiferencia y esta abyección lo que lanzamos a los demás como un desafío: el desafío de degradarse a su vez, de negar sus propios valores, de desnudarse, de hacer sus confesiones, de reconocer sus culpas... en definitiva, de responder con un nihilismo igual al nuestro.
Jean Baudrillard
Disney escanea +75.000 rostros al día solo en Disneylandia SIN CONSENTIMIENTO EXPLÍCITO.
La mayoría de los visitantes desconocen estas herramientas y aceptan que se les escanee el rostro. La adopción masiva de estas herramientas en recintos deportivos y de entretenimiento ha generado preocupación por la posible creación de un estado de vigilancia privatizada.

Desde finales de Abril de 2026, Disney opera un sistema de reconocimiento facial en las entradas de Disneyland y Disney California Adventure que procesa las caras de más de 27 millones de visitantes anuales. El sistema fotografía a cada visitante al entrar, convierte su imagen en valores numéricos biométricos y los compara con la foto registrada al activar la entrada o el pase anual. 

El argumento oficial es la prevención del fraude y la agilización del acceso. Los estadios deportivos lo utilizan para agilizar el acceso; los parques temáticos lo emplean para gestionar el flujo de público; y la seguridad de algunos músicos depende de él para identificar acosadores. Sin embargo, la adopción masiva de esta tecnología ha generado preocupación ante la posibilidad de un estado de vigilancia privatizado y la comercialización de información personal sensible. El Madison Square Garden lo utiliza para prohibir la entrada a los "enemigos" de su propietario, James Dolan. También se han dado casos de empresas que han entregado datos biométricos a las fuerzas del orden.

El 15 de Mayo, una visitante presentó una demanda colectiva por 5 millones de dólares acusando a Disney de recopilar datos biométricos, incluidos los de menores, sin divulgación adecuada ni consentimiento real. La señalización de opt-out se reduce a un pictograma en determinadas entradas, sin aviso verbal, sin formulario escrito, sin alerta en la aplicación que usan millones de usuarios. Disney no pregunta: escanea, y traslada al visitante la carga de evitarlo.

El caso señala además una contradicción estructural: Disney afirma borrar los datos en 30 días, pero el sistema compara rostros en cada visita contra imágenes almacenadas permanentemente con los pases anuales. Ambas afirmaciones no pueden ser simultáneamente ciertas.
Fuente: https://www.hollywoodreporter.com/business/business-news/disney-class-action-lawsuit-facial-recognition-disneyland-1236598890/


Que te diviertas!

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