23 enero 2018

Reflexiòn

La mayoría de la gente no quiere la libertad realmente, porque la libertad implica responsabilidad, y la mayoría de las personas tienen miedo de la responsabilidad.
Sigmund Freud

21 enero 2018

El enigma de Oliver Thomas

La desaparición de Oliver Thomas. ¿Aves raptoras?

El 24 de diciembre de 1909 la familia Thomas se preparaba para disfrutar un año más de una entrañable celebración. Durante todo el día los miembros de esta familia de granjeros del pequeño pueblo de Brecon, situado en Gales (Reino Unido), habían estado preparando la gran fiesta que, como cada año, reuniría a la familia y a varios amigos y vecinos. Todo parecía ideal para disfrutar de una noche de alegría en la que el espíritu de la Navidad lo impregnaba todo. Incluso el clima parecía querer unirse a la celebración, pues acababa de nevar y el campo estaba cubierto con una capa de nieve que convertía el paisaje en una postal. Al comenzar la cena todo era perfecto.

El guiso de la señora Thomas impregnaba el ambiente con un olor apetitoso, demostrando una vez más que era una excelente cocinera. Los niños jugaban y esperaban el momento de los regalos y los mayores conversaban animadamente. Nada hacía presagiar que algo acechaba a aquella gente, que el misterio se iba a materializar de forma trágica rompiendo para siempre la familia.

Gritos de socorro
La velada fue avanzando en medio de una conversación agradable. El cabeza de familia, Owen Thomas, era un excelente anfitrión, como había demostrado en anteriores ocasiones, y de su hospitalidad disfrutaban esa noche el comisario del pueblo, el veterinario y el pastor de una localidad vecina, todos acompañados de sus familias. En total eran quince personas. La fiesta avanzaba y la señora Thomas se percató de que se estaba acabando el agua. No había problema, a apenas unos metros de distancia de la casa tenían un pozo y solo había que ir con un cubo a sacar un poco de agua. Como los mayores estaban en medio de una agradable charla, decidió pedir a su hijo Oliver que saliese un momento a buscar agua al pozo. Una decisión que la pobre mujer lamentaría toda su vida. Oliver tenía once años, había ido en multitud de ocasiones a por agua al pozo y no le importaba demasiado dejar durante unos instantes el cálido ambiente que proporcionaba el hogar encendido. Afuera hacía frío, pero había acabado de nevar y se veían ya las primeras estrellas. El niño se calzó unas pesadas botas y, protegido con una bufanda que amorosamente le había colocado su madre, salió resuelto con un balde en la mano. Solo habían pasado unos instantes –después dirían los que se quedaron en la casa que apenas fueron diez segundos– cuando todos se estremecieron al oír un alarido del pequeño. Fue un grito penetrante, más que nada de sorpresa, que inmediatamente después fue seguido por llamadas de auxilio.

“¡Socorro, se me llevan!”, llegó a decir Oliver. Todos los presentes salieron corriendo hacia la puerta. Owen Thomas cogió su fusil, que colgaba de la chimenea, mientras exclamaba: “¡Un lobo!”. ¿Era posible que ese gran depredador hubiese atacado al muchacho? El veterinario, el pastor, otro granjero invitado… todos salieron portando armas, palos y una linterna. Pero en el exterior no estaba el pequeño, no había nadie. Pudieron seguir el rastro que el niño había dejado en la nieve: unas pisadas que se interrumpían bruscamente, como si hubiese desaparecido sin dejar rastro o algo lo hubiese alzado para llevárselo volando. Durante unos segundos, que parecieron eternos, cundió el desconcierto, pero aún quedaba algo que les helaría la sangre. Todos pudieron escuchar claramente de nuevo los gritos de Oliver, que, para sorpresa general, venían de encima de sus cabezas: “¡Socorro, me han cogido! ¡Socorro!”, le oyeron gritar. Todos los que lo estaban buscando quedaron anonadados. Miraban hacia el negro cielo, pero no eran capaces de ver nada. Ninguna pista, ningún indicio que les mostrase dónde se encontraba el niño y qué era lo que le estaba llevando hacia el cielo. Pidieron al chico que les indicase dónde estaba, pero el pequeño Oliver ya no dijo nada coherente, solo chillaba. Unos gritos de terror que pudieron oír durante casi un minuto los desesperados familiares y amigos, un tiempo eterno de impotencia en el que, para su desconsuelo, la voz del pequeño se fue volviendo cada vez más tenue, como si fuese subiendo y estuviese cada vez más lejos. Algo incomprensible había sucedido. Alguien había arrancado a Oliver del suelo y se lo había llevado volando. Aun después de la desaparición, y en medio del desconcierto, varios de los asistentes siguieron buscando con la lámpara alguna pista. Pudieron constatar que las huellas del muchacho sobre la nieve parecían normales, pero se interrumpían bruscamente a unos 20 m de la casa. A 2 m de las últimas huellas se encontraba el cubo, como si el niño lo hubiese soltado desde una cierta altura. El resto de la noche siguieron dando vueltas, llamándolo, intentando descubrir entre las tinieblas alguna pista que explicase el suceso.

Hipótesis descartadas
Al amanecer llegaron unos policías de Brecon, que registraron con detalle toda la casa, los alrededores y el pozo, al que bajaron. Pero no encontraron ninguna pista, nada que pudiese explicar qué le había pasado al pequeño y, sobre todo, dónde estaba. La única explicación que parecía plausible era que algo se lo había llevado volando. Pero ¿qué ave hay en el País de Gales capaz de levantar el vuelo con un niño de 11 años entre sus garras? Ninguna, ni la mayor águila podría hacerlo. Los aviones también quedan descartados, pues en 1909 la aviación todavía estaba poco desarrollada y, sobre todo, el ruido del motor sería claramente reconocible. Un silencioso planeador tampoco parece ser la solución, pues la ausencia de un sonido que le delatase no evitaría la posibilidad de maniobrar para capturar al niño y levantar el vuelo permaneciendo casi un minuto encima de la casa. Un globo habría sido difícil de maniobrar y, además, habría sido visto a la luz de las estrellas que brillaban en el firmamento.
El caso del pequeño Oliver, secuestrado por algo que bajó del cielo en la Nochebuena, quedó finalmente archivado como pendiente de solución. Es uno más de los que están a la espera de ser resueltos, algo en lo que casi un siglo después muy pocos confían. La gran cantidad de testigos, entre los que se encontraban personas de reconocida reputación, permite descartar que la extraña historia de la desaparición del niño fuese algún tipo de engaño, una mentira urdida para ocultar tal vez algún crimen. La falta de una solución al misterio de la desaparición de Oliver Thomas no evitó que en los años siguientes los niños de aquella zona viviesen la víspera de la Navidad con una mezcla de sentimientos contrapuestos. Era una fiesta de alegría, con regalos para los pequeños, pero sabían que algo inexplicable se había llevado volando al pobre Oliver. Tal vez algo había bajado del cielo, pero en lugar de traerle regalos se lo había llevado para nunca volver a ser visto. “Santa Claus es bueno y trae regalos, pero ¿existe algún ser malo que viene volando en la Nochebuena para llevarse a niños?”, preguntaban los pequeños de la zona a sus padres. “No, hijo –les respondían estos–, solo hay un anciano bondadoso que llega con regalos en un trineo tirado por renos mágicos.” Pero por las noches, sobre todo durante la víspera de la Navidad, los padres que pronunciaban estas tranquilizadoras palabras no perdían de vista a sus hijos en ningún momento. Sabían que si algo inexplicable se había dado cita una Nochebuena, podría volver a por otro niño.
Ave gigante o monstruo de otra dimensión
Durante casi cien años han sido muchos los intentos de explicar lo que le ocurrió a Oliver Thomas. Desde un primer momento se barajó la posibilidad de que lo capturase algún tipo de pájaro. En 1977 muchos se acordaron de este misterioso caso después de que se conociese el ataque de dos misteriosas aves negras a un niño de diez años llamado Marlon Lowe. El suceso tuvo lugar en Michigan (EE.UU) y no acabó trágicamente porque su madre intervino rápidamente y arrebató a su hijo de las garras de los animales cuando ya se estaban llevando por el aire al pequeño. Casos similares han ocurrido en diversos lugares del mundo y en buena parte continúan siendo un misterio, pues según los testigos no se trata de aves conocidas. En ocasiones se ha especulado que podría tratarse de algún superviviente de los teratórnidos, unos parientes del cóndor de los Andes que vivieron hasta hace unos 10.000 años en Norteamérica. Pero esas especies no se conocen en Europa. A veces las descripciones de las criaturas son aún mas extrañas, pues parecen reptiles alados como los que vivían en la época de los dinosaurios. Otra hipótesis recuerda que, según diversas tradiciones, durante momentos determinados del año, como la víspera de Navidad, de Todos los Santos o de San Juan, los límites de nuestro mundo parecen quedar mas difusos, siendo posible que salten hasta nuestra realidad entidades que normalmente no viven entre nosotros. Entidades que forman parte del mundo de monstruos como el chupacabras, el diablo de Jersey o el demonio de Dover y que han sido vistas en diversas ocasiones y lugares.

Tomado de: https://www.elpensante.com/el-enigma-de-oliver-thomas/

20 enero 2018

Cuidado...

Nace de la tumba. Su cuerpo es el hogar de los
gusanos y la mugre. No hay vida en sus ojos, no hay
calidez en su piel, su pecho no se mueve. Su alma, tan
vacía y oscura como el cielo nocturno. Se ríe de la
espada, escupe a la flecha, porque no dañarán su
carne. Hasta la eternidad caminará por la Tierra,
olisqueando la dulce sangre de los vivos,
obsequiándose con los huesos de los condenados.
Cuidado, porque es el muerto viviente.
TEXTO HINDÚ DESCONOCIDO, CIRCA 1000 A.C.
 

19 enero 2018

Curiosidades sobre Betty Snyder Holberton

¿Sabías que Betty Snyder Holberton fue una de las seis programadoras originales del ENIAC? También es reconocida internacionalmente por sus contribuciones al lenguaje COBOL.
En su primer día de clases en la Universidad de Pennsylvania, el profesor de matemáticas de Betty le dijo que debería quedarse en su casa criando niños en lugar de perder tiempo tratando de obtener un título en matemáticas.
Betty fue contratada por el Moore School of Engineering para trabajar como calculista y pronto fue seleccionada como una de las seis mujeres que programaron el ENIAC.
Ella y sus compañeras de tarea fueron clasificadas como "sub-profesionales", posiblemente por una cuestión de género o para reducir los costos laborales.
Este equipo de programadoras destacaba por sus habilidades matemáticas y lógicas y trabajaron inventando la programación a medida que la realizaban.
Como nota curiosa hay que mencionar que empezaron su labor lejos del equipo al que les estaba vedado el acceso (clasificado como secreto militar) y sólo tuvieron del mismo esquemas y diagramas de enlaces, hasta que en 1946 el ENIAC fue presentado al público.
Otra nota curiosa sobre Betty y su trabajo en el ENIAC, es que tenía muchas ideas productivas durante la noche por lo que otros programadores jocosamente decían que resolvía más problemas durmiendo que otros despiertos.
Fue jefe de la sección de investigación en programación en el laboratorio de matemática aplicada del David Taylor Model Basin en 1959.
Ayudó a desarrollar el UNIVAC, escribió uno de los primeros sistemas de programación generativa (SORT/MERGE).
Escribió el primer paquete de análisis estadístico que fue utilizado en el primer censo de los EEUU realizado en 1950.
También participó del desarrollo de los primeros estándares para los lenguajes COBOL y Fortran junto a Grace Murray Hopper.
En 1997 se convirtió en la única de las seis programadoras originales de la ENIAC en obtener el Premio Ada Lovelace.
Ese mismo año también recibió el IEEE Computer Pioneer por su trabajo  en (SORT/MERGE) que según el IEEE inspiró las primeras ideas sobre compilación.
Y entró junto con sus cinco colegas del ENIAC en el Hall de la Fama de las Mujeres en Tecnología.

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18 enero 2018

El mejor presidente de la Argentina: artículo histórico de Arturo Illia

Hace 35 años, el 18 de enero de 1983, fallecía en la pobreza el ex Presidente Arturo Illia. Médico de profesión, transitó sus últimos días trabajando en la panadería de un amigo, ya que había renunciado a su jubilación.

Entre sus pertenencias sólo se encontraba un par de zapatos.
No tenía auto, ya que lo había tenido que vender durante su mandato para pagar el tratamiento médico a su esposa, que finalmente moriría de cáncer.

Se desempeñó como médico en Cruz del Eje, Córdoba, donde era llamado el "Apóstol de los Pobres", por dedicarse a atender a pacientes sin recursos, para lo que se trasladaba a caballo, en sulky o a pie, y compraba él mismo los medicamentos.

El premio Nobel Federico Leloir, según cuenta Marcos Aguinis, tuvo el coraje de refutar a quienes pretendieron disminuir la herencia de Arturo Illia expresando:” la Argentina tuvo una brevísima Edad de Oro en las artes, la ciencia y la cultura: fue de 1963 a 1966”.
Cuando Arturo Umberto Illia asumió como presidente (1963-1966), su declaración jurada consistió en un plazo fijo, un auto y su casa en Cruz del Eje. Su vivienda había sido regalada por vecinos, pacientes y amigos.
Al dejar el poder, sólo le quedaba la casa, cuatro trajes y otras prendas de uso personal.

Arturo Illía luchó toda su vida por los derechos de los más débiles, demostrando a todo un país y demás naciones latinoamericanas, que se puede ejercer el Gobierno de una República sin dejar de lado los valores éticos y los principios ideológicos, “Don Arturo” gobernó para el pueblo, sin poner nunca por delante especulaciones políticas personales o partidarias, sino haciendo siempre lo mejor para su país, su soberanía política y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.
“Esta es la hora de la reparación nacional, a la que todos tenemos algo que aportar. Esta es la hora de la gran revolución democrática, la única que el pueblo quiere y espera; pacífica, sí, pero ética, profunda y vivificante, que, al restaurar las fuerzas morales de la nacionalidad, nos permite afrontar un destino promisorio con fe y esperanza”.
Ese fue el mensaje que pronunció al ser nombrado presidente.

Resulta importante destacar de su gestión: el impulso de la Ley de Medicamentos, la Ley de Salario Mínimo Vital y Móvil, la anulación de los Contratos Petroleros, la anulación de los Gastos Reservados, la defensa de la Soberanía de Malvinas ante la ONU, y la instauración de un 25 % del presupuesto nacional para la Educación, la mayor cifra en la historia del país, como así también, garantizar la vigencia de los derechos civiles, las libertades públicas, y el diseño de una política exterior soberana y solidaria, sobre todo, para con los pueblos en vías de desarrollo y además llevó a cabo un plan de alfabetización y bajó la desocupación...todo eso en menos de 3 años.

“Lo que nuestra democracia necesita es ser auténtica expresión de su verdadera esencia. Lo importante no es que el sentido social de la democracia esté en nuestras declaraciones políticas o estatutos partidarios, sino que los argentinos tengan la decisión y la valentía de llevarlo a la práctica", Arturo Illia

Su gestión en el Gobierno
Arturo Illia asumió el 12 de octubre de 1963. Su primer acto de gobierno consistió en eliminar las restricciones que pesaban sobre el peronismo. Desde la Revolución Libertadora las manifestaciones de ese partido estaban prohibidas por el Decreto 4161/56, sin embargo cinco días luego de que Illia asumiera el gobierno se realizó un acto conmemorativo por el 17 de octubre en Plaza Miserere sin limitación alguna. De la misma manera se levantaron las restricciones electorales, habilitando la participación del peronismo en los comicios legislativos del año 1965. También se levantó la prohibición que pesaba sobre el Partido Comunista y se promulgaron penalidades a la discriminación y violencia racial.

Ley del salario mínimo, vital y móvil
El 15 de junio de 1964 se publica en el Boletín Oficial la Ley 16.459, del salario mínimo, vital y móvil, previa a la constitución del Consejo del Salario, integrado por representantes del Gobierno, los empresarios y los sindicatos.
Entre los objetivos del proyecto figuraban la necesidad de "evitar la explotación de los trabajadores en aquellos sectores en los cuales puede existir un exceso de mano de obra", "asegurar un ingreso mínimo adecuado" y "mejorar los salarios de los trabajadores más pobres".
Con los mismos objetivos, se promovió la Ley de Abastecimiento, destinada a controlar los precios de la canasta familiar y la fijación de montos mínimos de jubilaciones y pensiones.

“Debemos luchar por el hombre mismo, porque es la evidencia humana la que hace bambolear los tiranos y falsos dioses. Y si no sabemos con seguridad que nuestra verdad es la verdad, sabemos bien, en cambio, donde está la mentira”, Arturo Illia.

La política petrolera

Arturo Frondizi había iniciado en su gobierno una política de explotación petrolera basada en la concesión de los yacimientos a empresas privadas reservando a la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) la actividad de exploración y la compra de la producción a las empresas concesionarias. A las objeciones de carácter económico y comercial (como el traslado del riesgo empresario a YPF que debía realizar la inversión en nuevas exploraciones, o el aumento de los precios de los combustibles), la plataforma electoral de Illia denunciaba la política de las concesiones por considerarla contraria a los intereses nacionales y se comprometió a anular los contratos de concesión.
El 15 de noviembre de 1963 Illia firmó los Decretos 744/63 y 745/63 que anulaban dichos contratos por "vicios de ilegitimidad y ser dañosos a los derechos e intereses de la Nación".

La Educación
Durante su gestión de gobierno, la educación tuvo un peso significativo en el Presupuesto Nacional. En el año 1963, su participación era del 12%, en el año 1964, del 17%, en el año 1965, del 23%.
El 5 de noviembre de 1964 se pone en marcha el Plan Nacional de Alfabetización, con el objetivo de disminuir la tasa de analfabetismo que para la época se estimaba en poco más del 10% de la población adulta. En junio de 1965 el Programa contaba con doce mil quinientos centros de alfabetización y su tarea alcanzaba a trescientos cincuenta mil alumnos de dieciocho a ochenta y cinco años de edad.
Entre 1963 y 1966 se graduaron de la UBA 40.000 alumnos, cifra mas alta en toda la historia de la casa de estudios.

La Ley de medicamentos
La Ley 16.462, también llamada Ley Oñativia en homenaje al Ministro de Salud Arturo Oñativia, fue aprobada por todos los bloques, excepto UDELPA y la Federación de Partidos del Centro, y sancionada el 28 de agosto de 1964. Establecía una política de precios y de control de medicamentos, congelando los precios a los vigentes a fines de 1963, fijando límites para los gastos de propaganda, imponiendo límites a la posibilidad de realizar pagos al exterior en concepto de regalías y de compra de insumos. La reglamentación de la Ley mediante el Decreto 3042/65 fijaba además la obligación para las empresas de presentar mediante declaración jurada un análisis de costos y a formalizar todos los contratos de regalías existentes.
Esta ley surge, a partir de un estudio realizado por una comisión creada por el Presidente Illia sobre 300.000 muestras de medicamentos. Muchos de estos medicamentos no eran fabricados con la fórmula declarada por el laboratorio y su precio excedía en un 1000% al costo de producción.
Partidarios, opositores y observadores imparciales coincidieron en que esta política tuvo un peso decisivo en el proceso político que culminara con el derrocamiento del presidente a manos de un golpe militar.

“Solo será justo nuestro orden social cuando se logre que los recursos humanos, unidos al avance técnico del país, permitan asegurar al hombre argentino la satisfacción de sus necesidades físicas y espirituales.” ARTURO UMBERTO ILLIA

Política económica
En materia económica, el gobierno de Arturo Illia tuvo una política de ordenamiento del sector público, de disminución de la deuda pública y de impulso a la industrialización. Se creó la Sindicatura de Empresas del Estado, para un control más eficaz de las empresas públicas.
La evolución del Producto Bruto Interno durante ese período fue del -2,4% para el año 1963, del 10,3% para el año 1964 y del 9,1% para el año 1965. La evolución del Producto Bruto Industrial fue del -4,1% para el año 1963, del 18,9% para el año 1964 y del 13,8% para el año 1965. La deuda externa disminuyó de 3.400 millones de dólares a 2.600 millones.
El salario real horario creció entre diciembre de 1963 y diciembre de 1964 un 9,6%. La desocupación pasó de 8,8% en 1963 a 5,2% en 1966.

El derrocamiento
El 28 de junio de 1966 a la madrugada Illia se encontraba en la Casa de Gobierno, acompañado por los ministros, colaboradores, algunos senadores y diputados nacionales radicales. A las 5.10 horas, de ese día martes penetraron el general Julio Alsogaray, el Jefe de la Casa Militar brigadier Rodolfo Pío Otero, el coronel Luis Perlinger y un grupo de oficiales.


El diálogo reconstruido fue publicado por la revista "Somos" el 21 de enero de 1983:

Alsogaray: Vengo a cumplir órdenes del comandante en jefe...
Illia: El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas soy yo. (Señalando un libro que está a un costado de su mesa). Mi autoridad emana de esa Constitución que nosotros hemos cumplido y que usted también ha jurado cumplir. A lo sumo, usted es un general sublevado que engaña a sus soldados.
Alsogaray: En representación de las Fuerzas Armadas vengo a pedirle que abandone este despacho. La escolta de granaderos lo acompañará.
Illia: Usted no representa a las Fuerzas Armadas, sino tan sólo a un grupo de insurrectos. Usted y quienes lo acompañan actúan como salteadores nocturnos...

Alsogaray: Señor Presid... (rectificándose) doctor Illia...
Varias voces: ¡Señor Presidente!
Alsogaray: Con el fin de evitar actos de violencia, lo invito nuevamente a que abandone esta casa.
Illia: Son Ustedes quienes están provocando la violencia. Ustedes no tienen nada que ver con el Ejército de San Martín y de Belgrano. Le han causado mucho mal a la patria y lo seguirán causando. El país los condenará por esta usurpación...
Alsogaray: Usted está llevando las cosas a un terreno que no le corresponde, doctor IIlia; le garantizamos su traslado a la residencia de Olivos. Su integridad física está asegurada.
Illia: Mi bienestar personal no me interesa. Me quedo trabajando en el lugar que me indica la ley y mi deber: Como comandante en jefe, le ordeno que se retire.
AIsogaray: Yo sólo recibo órdenes del comandante en jefe del Ejército.
IIlia: El único jefe supremo de las Fuerzas Armadas soy yo. Ustedes son los insurrectos. iRetírense!
Los jefes militares abandonan el despacho presidencial. A las seis, retorna el coronel Perlinger en compañía de oficiales subalternos. Perlinger se acerca por la izquierda hasta la mesa de llIia y le dice en tono firme:
Perlinger: Doctor Illia, en nombre de las Fuerzas Armadas, vengo a decirle que ha sido destituido.
Illia: Ya le he dicho al general Alsogaray que ustedes no representan a las Fuerzas Armadas.
Perlinger: Me rectifico. En nombre de las fuerzas que poseo...
Illia: Traiga esas fuerzas.
Perlinger: No lleguemos a eso...
Illia: Son ustedes los que emplean la fuerza, no yo.


“Jamás acepten los jóvenes que les cercenen el más importante de los derechos que tiene el ser humano, que es la libertad de pensar.” ARTURO UMBERTO ILLIA

Perlinger y sus acompañantes se retiran. A las 7.25 vuelve Perlinger está vez al frente de un grupo de efectivos de la guardia de infantería de la Policía Federal, portando pistolas lanzagases.

Perlinger: Doctor llIia, su integridad física está plenamente asegurada, pero no puedo decir lo mismo a las personas que se encuentran con usted. Ellos serán desalojados por la fuerza.
IIlia: Su conciencia le va a reprochar lo que esté haciendo. (dirigiéndose a la tropa policial). A muchos de Ustedes les dará vergüenza cumplir estas órdenes indignas de quien ni siquiera es su jefe. Acuérdense: cuando cuenten a sus hijos lo que hicieron en este momento, sentirán vergüenza...
Perlinger: Dr Illia tendremos que usar la fuerza...
Illia: Es lo único que tienen...
Perlinger: (Con tono enérgico, a sus subordinados): Dos oficiales a custodiar al doctor Illia, los demás avancen y desalojen el salón.
La tropa avanzó mientras que los dos oficiales de policía que debían vigilar a Illia no pudieron cumplir su cometido, pues éste fue inmediatamente rodeado por sus colaboradores. Hubo forcejeos, pero en pocos minutos el despacho fue desalojado. Illia y sus colaboradores bajaron por las escaleras hasta la planta baja, seguidos de cerca por el pequeño batallón de lanzagases. Eran las 7.40 Sobre las veredas de la Plaza de Mayo y del Banco Nación, varias docenas de soldados cuerpo a tierra apuntaban hacia la Casa Rosada con sus fusiles. A las 7.45 Illia subía a un taxi, rumbo a la casa de su hermano en Martínez. "

"Somos" no reprodujo con fidelidad los diálogos. Otros testimonios nos permiten afirmar algunas expresio- nes importantes, luego de mencionar que casi todo el equipo balbinista acompañaba a Illia en la circunstancia. Alsogaray se había colocado a la izquierda del Presidente IIlia, quien sin levantar la cabeza, ni mirarlo siquiera, ni inmutarse, continuó con lo que estaba haciendo en ese momento. Eso habría molestado al militar, quien irritado pretendió arrebatarle una fotografía que en ese momento Illia firmaba para uno de sus colaboradores (un empleado de la secretaría privada, o el jefe de la misma, Miguel Angel López, o un ordenanza, según distintas versiones) Illia impidió que el militar le arrebatara la fotografía y, seguidamente, se produjo una parte del diálogo, que la citada revista no tuvo en cuenta:

Alsogaray: Deje eso, permítame...
Illia: Cállese... Yo no lo conozco. ¿Quién es usted?
Alsogaray: Soy el general Alsogaray:..
Illia: Espérese. Estoy atendiendo a un ciudadano, ¿cuál es su nombre amigo?
Alsogaray: Respéteme...
Illia: (Al concluir de firmar la fotografía) Este muchacho es más que usted. Es un ciudadano digno y noble. (Parándose y dirigiéndose al general) ¿Qué es lo que quiere?
Alsogaray: Vengo a cumplir órdenes del comandante en jefe. ..


Luego, sigue en líneas generales el diálogo ya reproducido, pero con una variante:
Alsogaray: En representación de las Fuerzas Armadas le pido que abandone el despacho.
Illia: Usted no representa a las Fuerzas Armadas, sólo representa a un grupo de insurrectos. Usted y quienes lo acompañan actúan como salteadores nocturnos, que como los bandidos aparecen de madrugada para tomar la Casa de Gobierno...

Años después, el coronel Luis C. Perlinger envió al doctor Illia la siguiente nota:

"A principios de 1966 siendo usted Presidente de la Nación, tuve algunas reuniones en Mar del Plata y en Buenos Aires con generales que ocupaban altos cargos en el EMGE, a los cuales traté de convencer de no romper el orden institucional. Ante la inutilidad de mi prédica y guiado por el desconcepto de que la unidad de la fuerza amenazada por casos aislados de oposición era más importante que el respeto a la Constitución, me plegué al movimiento que estalló el 28 de junio.
Circunstancias que no se buscan, pero que se dan con frecuencia en los hombres de acción me asignaron un rol imporlante en su destitución.
En una presentación fechada en julio de 1976, que repartí profusamente y de la cual me ocupé de enviarle un ejemplar escribía: 'Hace 10 años el Ejército me ordenó que procediera a desalojar el despacho presidencial. Entonces el doctor Illia serenamente avanzó hacia mí y me repitió varias veces: Sus hijos se lo van a reprochar. ¡Tenía tanta razón! Hace tiempo que yo me lo reprocho porque entonces caí ingenuamente en la trampa de contribuir a desalojar a un movimiento auténticamente nacional.
Usted me dio esa madrugada una inolvidable lección de civismo. El público reconocimiento que en 1976 hice de mi error; si bien no pude reparar el daño causado, da a usted, uno de los grandes demócratas de nuestro país, la satisfacción de que su último acto de gobiemo fue transformar en auténtico demócrata a quien lo estaba expulsando por la fuerza de las armas de su cargo constitucional..."

“La falta de ostentación es fundamental en todo hombre que quiera ejercitar una acción docente de cualquier finalidad... para ser útil hay que ser austero, desinteresado y modesto.”
ARTURO UMBERTO ILLIA

"El golpe de Estado del 28 de junio de 1966 que derrocó al gobierno constitucional, fue uno de los actos más perjudiciales para la continuidad institucional y el auténtico desarrollo socioeconómico de la Argentina. Obedeció a varias causas: el posible retorno al poder del peronismo, su enfrentamiento con los capitales petroleros y las empresas multinacionales farmacéuticas, la extraordinaria campaña de acción psicológica a través de todos los medios de comunicación; y una nueva coalición entre las jerarquías sindicales y los mandos militares con orientación franquista e inspirados en la Doctrina de la Seguridad Nacional, son las mas mencionadas.

Aunque no se diga con frecuencia por temor a incurrir en la afirmación de algo políticamente incorrecto, hay que destacar que el golpe contra Illia fue posible fundamentalmente en virtud del pacto o alianza militar-sindical peronista, de raigambre corporativista y reminiscencias franquistas. ¿Porqué pacto? Porque todo pacto incluye una contraprestación entre las partes intervinientes, y el pacto militar-sindical peronista se concretó en la escalada de violencia gremial que se corporizó en el plan de lucha con toma de fábricas decretado por la CGT y ejecutado con precisión cronométrica y finalizó con la entrega por parte del gobierno dictatorial de Onganía entregando el manejo del sistema de las obras sociales a los sindicatos peronistas, en lo que constituye una auténtica rémora de corporativismo fascistoide y una deuda del estado democrático aún hoy. Eso ha significado afiliados a los gremios y obras sociales sin adecuada y eficaz atención médica y dirigentes sindicales corruptos y enriquecidos.

Aquel pacto entre los militares cursillistas de derecha y los sindicalistas peronistas se viene cumpliendo hasta la fecha con rigurosa minuciosidad y ha significado el mecanismo de financiamiento irregular del peronismo con los aportes de todos los trabajadores argentinos mal administrados y direccionados", apunta Diego Barovero

Perón apoyó y simpatizó con el golpe

La evidencia está en los archivos. A fin de junio, en el preciso momento en que el general Juan Carlos Onganía juraba como nuevo presidente, Perón recibía en Puerta de Hierro al periodista Tomás Eloy Martínez, enviado de la revista Primera Plana, y le decía: "Para mí, éste (el golpe) es un movimiento simpático porque se acortó una situación que ya no podía continuar. Cada argentino sentía eso. Onganía puso término a una etapa de verdadera corrupción. Illia había detenido al país queriendo imponerle estructuras del año mil ochocientos, cuando nace el demoliberalismo burgués, atomizando a los partidos políticos. Si el nuevo gobierno procede bien, triunfará".

"El golpe de 1966 no tuvo sólo dos actores, entre otras cosas, por el papel desestabilizador que cumplió el peronismo"

Como prueba del apoyo peronista al golpe, lo habitual ha sido recordar que importantes dirigentes, como el metalúrgico Augusto Vandor, asistieron a la jura del nuevo dictador en la Casa Rosada. Sin embargo, la palabra del líder parece ser más elocuente que los gestos políticos de aquel dirigente sindical luego rebelde, que terminaría sus días asesinado por una célula guerrillera.


Lo que publicó Primera Plana el 30 de junio de 1966 está reproducido en el sitio El historiador, de Felipe Pigna, quien no suele ser tildado de "gorila" por la historiografía peronista. Dice allí Perón: "Simpatizo con el movimiento militar porque el nuevo gobierno puso coto a una situación catastrófica. Como argentino hubiera apoyado a todo hombre que pusiera fin a la corrupción del Gobierno Illia. La corrupción, como el pescado, empezó por la cabeza. Illia usó fraude, trampas, proscripciones; interpretó que la política era juego con ventaja; y en política, como en la vida, todo jugador fullero va a parar a Villa Devoto. El hombre que acabó con eso, por supuesto, tiene que serme simpático, pero no sé si también lo será en el futuro. El defecto del actual gobierno es no saber exactamente lo que quiere, pero la cosa va a ser cuando desate el paquete, porque ellos tampoco saben lo que hay allí".

Fragmento de Pablo Mendelevich para LA NACION


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17 enero 2018

¿Estamos preparados para una emergencia?

Nadie en este mundo está exento de un sufrir un accidente o de atravesar un desastre natural u otra situación crítica… Pero ¿cuántos estamos preparados? Como prevenir hace que valgamos por dos, es bueno que todos los hogares estén equipados con un equipo de emergencias y tengamos nociones básicas de primeros auxilios.
Un buen equipo de emergencias incluye suministros médicos, víveres, agua y ciertos utensilios que le faciliten subsistir al menos por 72 horas en caso de una emergencia. Recuerda: cuando sucede un desastre natural, como una tormenta, un huracán o un terremoto, por ejemplo, los equipos de socorro locales no siempre pueden llegar de inmediato a nuestro auxilio. Por eso todos los hogares debe hacerse responsable de su subsistencia inmediata y eso implica tener un equipo de emergencia listo ¡todo el tiempo!

Con el fin de que estemos mejor preparados para una emergencia, la Cruz Roja sugiere hacernos estas preguntas:
  • ¿Estoy enterado de qué tipo de emergencias o desastres podrían ocurrir en mi comunidad?
  • ¿Tengo listo un plan de emergencia familiar y lo he practicado con mi familia?
  • ¿Tengo listo un equipo de emergencias?
  • ¿Al menos un miembro de mi familia está preparado para aplicar CPR (RPC) o AED (DEA) – es decir, Primeros Auxilios con Resucitación Cardiopulmonar y/o desfibrilación externa automatizada?

El tomar conciencia en analizar y preparar cada una de estas preguntas nos ayudará a proteger lo más valioso que tenemos: nuestra vida y la de nuestros seres queridos.
En algunas clínicas y hospitales locales frecuentemente se ofrecen clases de primeros auxilios. En ellas los participantes pueden incluso practicar como usar un desfibrilador y aplicar la resucitación cardiovascular. Si no las has tomado, éste podría ser un buen momento para hacerlo.

Una de las formas principales de mantenernos alerta ante cualquier eventualidad, es el tener preparado un equipo básico de emergencias en casa (y chequearlo periódicamente).

También podrías incluir estos elementos adicionales, como materiales de referencia, tipo un libro de primeros auxilios, libros, juegos, rompecabezas u otras actividades para los niños, etc.

Finalmente, supervisa con frecuencia que tu botiquín de primeros auxilios esté debidamente abastecido.
Y ya que hablamos de medicamentos, si tomas alguna medicina por receta (prescripción) médica, siempre deberías tener en casa abastecimiento de al menos un mes, para evitar cualquier contratiempo.

En frío puede parecerte exagerado, pero poco a poco puedes ir reuniendo lo que necesitas en un sitio designado y al que todos tengan acceso. Lo ideal es que no tengas que usarlo nunca, pero tenerlo todo listo te ayudará a dormir más tranquilo(a).