07 diciembre 2011

Siete recetas para no “quemarte” en el trabajo

Si últimamente te encuentras más cansado de lo habitual, poco motivado, aburrido y te cuesta despertarte cada mañana para ir a trabajar, probablemente estés a punto se sufrir el síndrome el burnout, o del “trabajador quemado”.
Estamos hablando de una enfermedad que te puede llegar a generar una crisis de ansiedad ante la idea de tener que ir a trabajar y en algunos casos sumirte en una depresión profunda de difícil resolución. En este artículo te mostramos algunos consejos para atajar el burnout cuando se muestran sus primeros síntomas.

Vida social
¿Cuándo fue la última vez en la que compartiste tu tiempo libre con personas no relacionadas con tu trabajo? ¿Te acuerdas de aquella época en la que solías ir al cine, cenabas de vez en cuando fuera con tu pareja y te permitías excursiones semanales al campo?
Si te cuesta dar una respuesta concreta a alguna de estas preguntas, claramente tienes un problema. Necesitas volver a conquistar tu vida social. Decirlo es fácil, pero hacerlo no lo es tanto. Por ello sobre todo al principio, oblígate a descansar, a divertirte… ¡reserva un espacio de tu apretada agenda para pasarlo bien!
Practica un deporte
Está claro que pasar 10 ó 12 horas sentados frente a la pantalla de un ordenador no puede ser sano. Los músculos se  agarrotan y los problemas de espalda y de circulación se ponen a la orden del día. En este sentido, después (o antes) de una larga jornada laboral, pocas cosas son más recomendables que una buena carrera, acudir a nuestro gimnasio o realizar una sesión de yoga.
No sólo porque estiraremos nuestro cuerpo y mejoraremos nuestros ritmos vitales, sino también porque realizar ejercicio es una excelente forma de despejar nuestra mente y dejar atrás las preocupaciones.
Encuentra tu hobby
Además de trabajar… ¿qué otras cosas te motivan en la vida? ¿En qué te gustaría emplear tu tiempo libre? Existen miles de aficiones en el mundo, ¿por qué no elegir la tuya? Es cierto que no siempre es fácil encontrar una afición y puede que pienses que no tienes ninguna.
Tómate un tiempo para encontrar lo que te apasiona, prueba aquí y allá… seguro que tarde o temprano algo acaba llamando tu atención.
Voluntariado
El voluntariado no sólo es una forma de ayuda al que lo necesita, sino que también es una forma de ayudarnos a nosotros mismos. Al ayudar a los demás comprobamos cómo los problemas que pensábamos que eran tan importantes y las decisiones tan urgentes que debíamos tomar, en realidad no lo son tanto.
Al colaborar con una ONG o un servicio social nos descubrimos a nosotros mismos como otra persona, como una persona nueva, muy distinta a la que todas las mañanas se enfunda su traje y su corbata.
Pide ayuda
Algo tan sencillo como pedir ayuda, confesar que lo estamos pasando mal, contar a nuestra familia o amigos que estamos en problemas, puede ser tremendamente complicado para muchas personas. Son personas que se creen capaces de resolver por sí solas todos los problemas del mundo, o que “no quieren preocupar/agobiar a los demás”.
Sin embargo llega un momento en el que tenemos que dejar de luchar, de “darnos de cabezazos” contra la misma pared y pedir ayuda a las personas que más nos aprecian.
El poder de la risa
El humor es probablemente la mejor medicina contra el estrés, la depresión y el exceso de trabajo. Cuando nos reímos nos sentimos mejor y en general nuestro estado físico y mental mejora.
Además si somos capaces de hacer reír a los demás, nos sentiremos mejor con nosotros mismos durante todo el día.
Establece una nueva rutina
Muchas personas subestiman la importancia de los primeros momentos de cada mañana. Se despiertan con el tiempo justo para salir de casa, medio desayunan (o no desayunan en absoluto), y corren por los pasillos del metro subiendo las escaleras de dos en dos para llegar a tiempo y fichar.
Con esta “rutina” matutina lo único que conseguimos es aumentar desde el primer momento nuestros niveles de estrés. En este sentido, seguro que no nos costaría irnos a la cama media hora antes, despertarnos media hora antes y disfrutar por la mañana de una buena y relajada ducha y un desayuno nutritivo.
Fuente: muycanal.com

06 diciembre 2011

10 usos del bicarbonato en el hogar

El bicarbonato es un producto barato que te permite realizar muchas tareas ahorrando dinero y evitando contaminantes en el hogar que luego van a parar al medio ambiente. Aquí tienes algunos usos poco conocidos del bicarbonato:
  • Limpia hornos: deshazte de la grasa acumulada en el horno sin frotar y evitando productos que contaminan e impregnan con su olor a las comidas. Simplemente echa un poco de bicarbonato en el horno, rocíalo con agua para que se humedezca bien y déjalo actuar un par de horas. Luego enjuaga con vinagre para evitar que se forme una película blanca.
  • Desodorante de alfombras: los olores parecen aferrarse a las alfombras y la mayoría de los productos no los eliminan, sino que tratan de cubrirlos y así su perfume se suma al olor del vómito del gato o al del tabaco. En cambio el bicarbonato sí elimina los olores. Para ello espolvoréalo abundantemente y déjalo durante toda la noche. Por la mañana, primero barre y luego pasa el aspirador para eliminar lo que haya quedado.
  • Limpia frutas y verduras: el bicarbonato te permite limpiar frutas, verduras y hortalizas mejor que algunos productos creados específicamente para ello y elimina además los pesticidas. Echa unas cuantas cucharadas de bicarbonato en un bol de agua fría y mete allí las frutas y verduras durante cinco o diez minutos. Puede que necesites un cepillo para frotar las patatas o el apio.
  • Lavavajillas: el bicarbonato te ayudará a eliminar la suciedad pegoteada en platos y cacerolas, si primero los sumerges en agua jabonosa y luego lo espolvoreas sobre las zonas más difíciles. También puedes usarlo en el lavajillas para que limpie mejor y eliminar olores.
  • Desodorante para calzado: vierte unas cucharadas de bicarbonato en un filtro de papel para café o en un pañuelo de papel, ciérralo con una goma y mételo en el zapato o zapatilla con toda tranquilidad porque no daña ni siquiera los materiales más delicados, como la gamuza.
  • Elimina el olor a humedad de los libros: el moho puede prosperar en viejos libros, fotos y algunas otras cosas, provocando un olor característico y muchas reacciones alérgicas. Para eliminarlo, mete los libros en un contenedor hermético junto con un recipiente con abundante bicarbonato. Alternativamente, puedes echar bicarbonato directamente sobre los libros y luego quitarlo con un cepillo.
  • Quitamanchas: el bicarbonato sirve para eliminar manchas de grasa, aceite y vino. Para ello, espolvoréalo sobre la mancha, déjalo un rato y, si es necesario, frota con una pasta de bicarbonato y agua. Muy útil sobre todo en alfombras y sillones.
  • Limpia metales: un paño húmedo con un poco de bicarbonato hace brillar al cromo y al acero inoxidable. Y con un poco de limón, también al bronce. Para dejar la plata impecable, si se trata de piezas pequeñas, como anillos o pendientes, basta cubrirlas con bicarbonato o agitarlas en un recipiente con bicarbonato. Pon las piezas de plata más grandes sobre un papel de aluminio en el fondo de una cacerola y agrega un litro de agua hirviendo en el que habrás echado un cuarto de taza de bicarbonato y tres cucharillas de sal. Cubre la cacerola y deja actuar unos segundos.
  • Limpieza de muebles de plástico o resina: hasta los productos creados específicamente para limpiar los muebles de plástico o resina del patio o jardín pueden rayarlos. Mejor límpialos con una esponja húmeda con bicarbonato que disolverá la suciedad sin rayarlos.
  • Tratamiento de acné: lo suficientemente grueso para eliminar las células muertas de la piel, el bicarbonato de soda hace una limpieza ideal de rostro natural. Sólo asegúrate de hidratar después para evitar el secado excesivo de la piel.
  • Tratar las picaduras de insecto con comezón: Una pasta de bicarbonato de sodio y agua ayuda a aliviar la picazón causada por picaduras de insectos, y para calmar el dolor de las picaduras. Para obtener el alivio de la hiedra venenosa, varicela y otras fuentes generalizada de prurito intenso, añadir 1 / 2 taza de bicarbonato de sodio a un baño caliente y a disfrutar.
  • Baño del perro sin agua: Al igual que refresca zapatillas y alfombras malolientes, el bicarbonato de sodio puede hacer que incluso la mayoría de los perros con mas "agua-fobia" del mundo huelan a recién bañado. Frote en el pelaje de su perro, deje por unos minutos y después cepillelo para un baño en seco rápido, que no acabará con olor a perro mojado por todo el sofá.
  • Elimina los olores de caca de gato: echa bicarbonato en la caja donde el gato hace sus necesidades y eliminarás sus olores.

Fuentes: nuestras madres y abuelas y ecosalon.

02 diciembre 2011

Cargador de pilas y USB casi gratis

La idea es simple, no requiere de una gran destreza o mucho trabajo se hace un ratito y obtienes un producto con excelentes aplicaciones.  

A partir de una linterna de dinamo, que hoy por hoy son muy económicas se puede comprar en algún bazar de chinos o tienda de articulo de camping pesca, gasolineras o por Internet por muy poco dinero, le haremos un par de pequeñas modificaciones para que pueda cargar cualquier dispositivo USB y pilas, en este caso son pilas tipo AA pero también podrían ser AAA dependiendo de la necesidad de cada uno.
Materiales:
Una linterna dinamo.
Un conector USB hembra (se puede comprar en una tienda de electrónica o informática, aunque lo mejor mas barato y fácil es reciclarlo de algún viejo cable o cargador o motherboard o lo que sea).
Un soporte para 2 pilas AA (se puede comprar en tiendas de electrónica o por Internet o reciclar por ejemplo de algún juguete viejo).
Un regulador de tensión 7805 (se puede comprar en tiendas de electrónica o por Internet o reciclar de algún cargador USB viejo o similar aunque debido a que es barato mejor comprarlo y estar seguros que funciona).
Herramientas varias: soldador (cautín), pistola de pegar, cutters, cinta aislante, destornillador etc.

Como se hace:
Lo primero es desarmar la linterna e identificar las partes que necesitaremos modificar.

Tenemos una pequeña batería interna en la mitad y la parte de abajo es el motor que actúa de dinamo, lo primero sera identificar desde la batería interna los contactos del positivo y negativo en la placa electrónica de la linterna, la parte superior de la batería es el positivo así que nos fijamos donde realiza el contacto y la de debajo tendremos el negativo.

Una vez tengamos estos puntos localizados procederemos a conectar los cables del soporte de las pilas el rojo en el positivo y el negro en el negativo.
Ahora ya tenemos avanzado el trabajo conectaremos el regulador 7805 y el conector USB.
El regulador lo que hace es recibir el voltaje generado y entregar exactamente 5v ni mas ni menos que es lo que utiliza cualquier dispositivo USB, para conectarlo debemos soldar la pata izquierda del regulador al positivo del soporte de pilas la pata del medio es el negativo o tierra de hay precisamos dos cables uno ira al negativo del soporte de pilas y el otro al negativo del conector USB, por ultimo la pata que nos sobra es la que nos dara los 5v por lo que se conecta con otro cable al positivo del conector USB.


Olvídense de los del medio son para datos nos interesa solo el positivo rojo y el negativo.
Ya casi estamos ahora bien con un poco de creatividad toca cortar plástico y montar todo dentro.
Antes probaremos que el cargador funcione para ahorrarnos el trabajo de tener que volver abrir una vez terminado si algo falla, la idea es aprovechar los espacios libre en la carcasa de la linterna en este caso el conector quedo muy bien en la parte inferior.

En la tapa trasera se coloco el soporte de las pilas que queda un poco salido pero va bien.
Cerramos todo y listo para darle a la manivela y usar.

Atención: para usar la linterna hay que quitar las pilas recargables (sino estas se descargarían)  y colocar un clip del positivo al negativo del soporte de las mismas como muestra en la foto si un trozo de clip de esos de sujetar hojas o colocar un switch pero no vale la pena.

Atención: para lo que tengan Iphone.
Los Iphone en general no cargan sino recibe señal por el canal de datos por lo que deben poner el positivo al de datos D+ (es el gris ver imagen de conector USB) seria bueno también poner una pequeña resistencia de 300 ohms para atenuar la corriente.
Artículo escrito por Raúl Mannise para ecocosas.com

Tomado de: http://ecocosas.com/eco-ideas/cargador-de-pilas-y-usb-casi-gratis/

01 diciembre 2011

El problema de Monty Hall

El problema de Monty Hall es una de esas eternas curiosidades que se rehúsan a desaparecer en el olvido. No sólo es muy anti-intuitivo y lo sigue siendo aún luego de comprender correctamente la solución, sino que inspira las emociones más profundas. Cuando fue postulado en la columna Ask Marilyn (donde los lectores de la revista Parade podían hacerle preguntas a la mujer con el Coeficiente Intelectual más alto del mundo) causó un revuelo entre sus admiradores e incluso matemáticos profesionales la criticaron por su respuesta (correcta). Voy a resumir el problema para los que no conocen. Los demás pueden hacer dibujos en sus cuadernos hasta que termine.
Resulta que estamos en un programa de televisión en el que el participante tiene 3 puertas para elegir. Detrás de una de ellas hay un auto, mientras que las otras esconden dos cabras. A menos que seamos amantes de las cabras, probablemente prefiramos ganarnos el auto. Luego de decidirnos por una de las puertas, el presentador (que para los estadounidenses se llama Monty Hall pero los argentinos podemos llamarlo Dady Brieva) para dar un toque de dramatismo abre una de las dos restantes que él sabe contiene una cabra y nos ofrece cambiar nuestra elección anterior. ¿Qué nos conviene hacer?
Si nos atenemos al sentido común, parece ser una pregunta con poco sentido. Las probabilidades de que el auto esté detrás de la puerta que hayamos elegido o de la otra no deberían cambiar por el sólo hecho de que Dady Monty Hall haya abierto una puerta. Si antes eran de 1/3, ahora también lo son. Otro razonamiento parecido podría hacernos pensar que, ya que ahora hay dos puertas, las probabilidades son 50% de que el auto se encuentre detrás de alguna de ellas. En cualquier caso, uno podría pensar que da lo mismo si cambio o no y decidir quedarse con su elección original. Por desgracia para el participante que piense de esa manera, va a volverse caminando con más frecuencia que quién decida cambiar.
¿Cómo podría cambiar las probabilidades previas el mero hecho de descubrir el contenido de otra puerta? Simple: el presentador no abre una puerta al azar, por lo que al abrir una puerta, Monty nos está dando información adicional.

Al principio del juego existe 1/3 de probabilidad de que hayamos elegido la puerta correcta. Esto significa que, tomadas en su conjunto, hay un 2/3 de que el premio esté en alguna de las dos otras puertas. Tanto la matemática como el sentido común nos dicen que si nos dieran a elegir entre quedarnos con nuestra puerta o elegir el conjunto de las otras dos, es preferible lo segundo.

A continuación Monty abre una de ellas y nos propone elegir entre la original y la que queda. ¡Efectivamente lo que nos está proponiendo es el caso descrito anteriormente! Sabemos que hay 2/3 de probabilidad de que el premio esté detrás de la puerta 2 ó 3. También sabemos que existe un 0% de probabilidad de que éste esté detrás de la puerta 3 (porque Monty sólo puede abrir una puerta con una cabra). Por lo tanto, el 2/3 ahora se "concentró" en la puerta 2. Nos conviene cambiar.
Si son como yo, aún luego de entender intelectualmente el problema les quedará una sensación visceral de incredulidad. No hay mucho que hacer: la probabilidad no es intuitiva. Una razón más para ser escépticos y desconfiar, principalmente, del juicio propio.
Tomado de: http://circuloesceptico.com.ar/2011/08/el-problema-de-monty-hall/


Post relacionados:


Que te diviertas!