01 septiembre 2026

Así funciona un sextante

Para ser filósofo, es decir, amante de la sabiduría (pues la sabiduría no es más que la verdad), no basta con que un hombre ame la verdad, en la medida en que sea compatible con sus propios intereses, con la voluntad de sus superiores, con los dogmas de la Iglesia o con los prejuicios y gustos de sus contemporáneos; mientras se conforme con esta posición, solo será un philautos [amante de sí mismo], no un philosophos [amante de la sabiduría].
Arthur Schopenhauer
Mucho antes de que existiera el GPS, los navegantes cruzaban océanos enteros utilizando un instrumento capaz de determinar su posición a partir de los astros: el sextante.

El principio es sencillo, pero brillante: el sextante mide el ángulo entre un astro (como el Sol, la Luna o una estrella) y el horizonte visible.

Para utilizarlo, el navegante ajusta el instrumento hasta hacer coincidir la imagen reflejada del astro con la línea del horizonte. Una vez alineados, se lee el ángulo en la escala graduada.

Combinando esa medición con la hora exacta y las tablas náuticas, es posible calcular la posición de la embarcación en cualquier lugar del planeta.

Durante siglos, el sextante fue una de las herramientas más importantes de la navegación astronómica y aún hoy sigue siendo parte de la formación de muchos marinos como respaldo a los sistemas electrónicos.

Es uno de esos instrumentos que cambió la historia de la navegación y permitió explorar el mundo con una precisión sorprendente para su época.


Que te diviertas!

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