Un dia como hoy en 1908 nace Simone de Beauvoir, escritora, filósofa y referente ideológico del feminismo.
La misma Simone de Beauvoir pedófila, filicida, comunista militante y líder feminista que pidió legalizar el sexo con NIÑOS menores 11 años en 1977. La misma que es idolatrada hasta el día de hoy por posmodernos y feministas que no tienen idea de las bases del feminismo.
Simone de Beauvoir. Pedófila, amante de menores de edad, filósofa del consentimiento selectivo.
Otro referente asqueroso de la izquierda.
El mito es, supuestamente, intocable. Intelectual lúcida, madre del feminismo moderno, conciencia moral. La realidad es un lodazal, una fosa repleta de excremento humano. Simone de Beauvoir no fue una adelantada ética; fue cómplice, encubridora y apologista de lo inmoral con una doble vara que hoy huele a putrefacción.
Empecemos por lo que la izquierda intenta esconder bajo la alfombra académica. Beauvoir defendió públicamente la despenalización de relaciones sexuales entre adultos y menores. En 1977, firmó una petición dirigida a la Asamblea Nacional francesa pidiendo eliminar las leyes de edad de consentimiento. No fue un desliz juvenil ni un simple impulso sexual; fue una toma de posición. En el mismo saco iban otros «intelectuales comprometidos» que confundían, a sabiendas, libertad con abuso y rebeldía con depredación. La coartada era la misma de siempre. Consentimiento abstracto, poder ignorado, el niño convertido en concepto erótico. Repugnante. Sencilla y llanamente, repugnante.
Su relación con Jean-Paul Sartre fue una fábrica de miseria moral. Ambos se repartían amantes como fichas; menores incluidas en más de un caso documentado por testimonios y cartas. Beauvoir actuó de reclutadora, presentando alumnas jóvenes a Sartre. Cuando el escándalo explotó, mintió y protegió al macho sagrado. En 1943, perdió su puesto como profesora por acusaciones de abuso de una estudiante menor. No fue una persecución patriarcal; fue consecuencia directa de sus actos libidinosos.
La izquierda intenta salvarla con el truco habitual. Otro contexto histórico, una época distinta, la libertad sexual. Mentira. También entonces hacer eso era inmoral. También entonces existía la asimetría de poder. También entonces un adulto sabía perfectamente lo que hacía. Beauvoir lo sabía, pero le dio un marco teórico para esconder su pedofilia. Cuando no puedes defender el acto, relativizas a la víctima. Manual clásico.
Su feminismo fue selectivo y muy oportunista. Denunció la opresión cuando servía para atacar a la sociedad burguesa; calló o justificó cuando el abuso venía del bando correcto. Defendió a Sartre a capa y espada; defendió varias dictaduras; defendió lo indefendible. La mujer como sujeto moral desaparecía si estorbaba al proyecto ideológico. Simone fue un manojo de hipocresía en estado puro.
No fue jamás un faro ético; fue una intelectual mediocre sin límites morales, capaz de teorizar el abuso, encubrir al compañero y pedir leyes que dejaban indefensos a los menores. La izquierda la sigue citando porque si cae Beauvoir, también se les cae el relato, ese que siempre está pendiendo de un hilo tan endeble como la ideología misma que une a esta manada. Prefieren cancelar estatuas ajenas antes que mirarse en este espejo.
Lo de ella no fue liberación. Fue corrupción envuelta en filosofía. Y eso no lo limpia ningún prólogo ni ninguna cátedra.
Aquí tenes una copia de la petición pro-pedofilia firmada por Simone de Beauvoir, Jean-Paul Sartre, Gilles Deleuze y muchos otros intelectuales franceses de renombre en Enero de 1977. Es una verdadera lista de las figuras destacadas del posmodernismo francés:
https://dgemc.ac-versailles.fr/IMG/pdf/tribune1977.pdf
Via: Cuba con H de Ortografia
Que te diviertas!
La misma Simone de Beauvoir pedófila, filicida, comunista militante y líder feminista que pidió legalizar el sexo con NIÑOS menores 11 años en 1977. La misma que es idolatrada hasta el día de hoy por posmodernos y feministas que no tienen idea de las bases del feminismo.Simone de Beauvoir. Pedófila, amante de menores de edad, filósofa del consentimiento selectivo.
Otro referente asqueroso de la izquierda.
El mito es, supuestamente, intocable. Intelectual lúcida, madre del feminismo moderno, conciencia moral. La realidad es un lodazal, una fosa repleta de excremento humano. Simone de Beauvoir no fue una adelantada ética; fue cómplice, encubridora y apologista de lo inmoral con una doble vara que hoy huele a putrefacción.
Empecemos por lo que la izquierda intenta esconder bajo la alfombra académica. Beauvoir defendió públicamente la despenalización de relaciones sexuales entre adultos y menores. En 1977, firmó una petición dirigida a la Asamblea Nacional francesa pidiendo eliminar las leyes de edad de consentimiento. No fue un desliz juvenil ni un simple impulso sexual; fue una toma de posición. En el mismo saco iban otros «intelectuales comprometidos» que confundían, a sabiendas, libertad con abuso y rebeldía con depredación. La coartada era la misma de siempre. Consentimiento abstracto, poder ignorado, el niño convertido en concepto erótico. Repugnante. Sencilla y llanamente, repugnante.
Su relación con Jean-Paul Sartre fue una fábrica de miseria moral. Ambos se repartían amantes como fichas; menores incluidas en más de un caso documentado por testimonios y cartas. Beauvoir actuó de reclutadora, presentando alumnas jóvenes a Sartre. Cuando el escándalo explotó, mintió y protegió al macho sagrado. En 1943, perdió su puesto como profesora por acusaciones de abuso de una estudiante menor. No fue una persecución patriarcal; fue consecuencia directa de sus actos libidinosos.
La izquierda intenta salvarla con el truco habitual. Otro contexto histórico, una época distinta, la libertad sexual. Mentira. También entonces hacer eso era inmoral. También entonces existía la asimetría de poder. También entonces un adulto sabía perfectamente lo que hacía. Beauvoir lo sabía, pero le dio un marco teórico para esconder su pedofilia. Cuando no puedes defender el acto, relativizas a la víctima. Manual clásico.
Su feminismo fue selectivo y muy oportunista. Denunció la opresión cuando servía para atacar a la sociedad burguesa; calló o justificó cuando el abuso venía del bando correcto. Defendió a Sartre a capa y espada; defendió varias dictaduras; defendió lo indefendible. La mujer como sujeto moral desaparecía si estorbaba al proyecto ideológico. Simone fue un manojo de hipocresía en estado puro.
No fue jamás un faro ético; fue una intelectual mediocre sin límites morales, capaz de teorizar el abuso, encubrir al compañero y pedir leyes que dejaban indefensos a los menores. La izquierda la sigue citando porque si cae Beauvoir, también se les cae el relato, ese que siempre está pendiendo de un hilo tan endeble como la ideología misma que une a esta manada. Prefieren cancelar estatuas ajenas antes que mirarse en este espejo.
Lo de ella no fue liberación. Fue corrupción envuelta en filosofía. Y eso no lo limpia ningún prólogo ni ninguna cátedra.
Aquí tenes una copia de la petición pro-pedofilia firmada por Simone de Beauvoir, Jean-Paul Sartre, Gilles Deleuze y muchos otros intelectuales franceses de renombre en Enero de 1977. Es una verdadera lista de las figuras destacadas del posmodernismo francés:
https://dgemc.ac-versailles.fr/IMG/pdf/tribune1977.pdf
Via: Cuba con H de Ortografia
Que te diviertas!



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