12 octubre 2011

Abierta la inscripción y llamado a charlas para PampaSeg 2011

Se viene el PampaSeg 2011, Jornadas de Software Libre y Seguridad Informatica, y desde hoy se encuentra abierta la inscripción para el evento a realizarse los días 11 y 12 de noviembre en la ciudad de Santa Rosa, La Pampa, para ello deben completar el formulario que se encuentra en el sitio web, http://www.pampaseg.org/registro.html
¡Y BuenosAiresLibre estarĆ” colaborando, difundiendo y apoyando el Software Libre en PampaSeg!

Este aƱo cuentan con un taller de armado de antenas Wi-Fi, donde se entregaran todos los materiales para realizar dicha tarea.
De igual forma se pueden registrar aquellas personas que quieran presentar una charla en http://www.pampaseg.org/cfp.html
¡Los esperamos!

MƔs info en el sitio web http://www.pampaseg.org/

11 octubre 2011

Que linda morocha la del medio...

Sisi, la morocha de celeste, las que adoran todos los amantes del S.O. de la Tierra Negra de Remond, como bien lo demuestran... Yo por mi parte me quedo con la morocha del vestido rojo...

Un nuevo ataque a WPA/TKIP


Desde que a primeros de noviembre de 2008, Erik Tews y Martin Beck abrieran la caja de Pandora demostrando la viabilidad de capturar información enviada desde un router protegido con WPA/TKIP, se han ido sucediendo pequeños avances en las técnicas utilizadas en dichos ataques yendo desde la inyección de un mayor número de paquetes maliciosos (tal y como se demostró en un paper publicado por unos estudiantes de la universidad de ciencia y tecnología de Noruega en la NorSec Conference celebrada a mediados de octubre de 2009) hasta el último ataque conocido en el que, Matin Beck, vuelve a la carga con un nuevo ataque (PDF) que, gracias a un refinamiento de la técnica utilizada, permite inyectar no solamente un mayor número de paquetes, sino que estos, pueden contener mÔs información.

Haciendo memoria

Recordemos que, TKIP (Temporary Key Integrity Protocol), es una variante de WEP. El hecho de que inicialmente WPA utilizara este sistema -frente al mÔs seguro AES- se debe, simplemente, a una cuestión económica.

En la mayoría de los casos, un router que soportase el protocolo WEP podría ser actualizado por software para soportar el protocolo WPA/TKIP pero, probablemente no a WPA/AES pues, este último, es computacionalmente mÔs exigente que el primero y, por tanto, sería necesario una actualización del hardware -normalmente mediante un cambio de router- con el coste que ello implicaría.

De todas formas, TKIP si que supone un pequeño avance frente a WEP pues, aparte del vector de inicialización del paquete presente en el protocolo WEP (los conocidos como IVs), se utiliza una clave de sesión que, convenientemente "mezclada" con el vector mencionado anteriormente, impide utilizar los ataques conocidos en la actualidad para WEP ya que cada uno de los bytes de un paquete, depende tanto del vector de inicialización como de la clave de sesión. AdemÔs de esto -y para evitar ataques basados en la fragilidad de la protección por CRC32 utilizado en WEP-, TKIP implementa dos medidas adicionales: un Message Integrity Check (MIC) de 64 bits incluido en cada paquete a transmitir conocido como "MICHAEL", y un contador de secuencia (TSC) diseñado para asegurar el orden de recepción de los paquetes.
La propuesta inicial de Erik y Martin se basaba en utilizar una variante del ataque Chopchop que describimos en su forma original (orientado al ataque de redes cifradas con WEP) a continuación:

El ataque Chopchop original

Este procedimiento permite a un atacante descifrar los últimos n bytes de información de un paquete mediante el envío de una media de n * 128 paquetes al punto de acceso. La idea se basa en lo siguiente:

En redes protegidas con el protocolo WEP, antes de ser cifrados, los paquetes son modificados de tal forma que se añade un CRC32 conocido como ICV al final del contenido del paquete. A pesar del cifrado posterior, es posible averiguar el valor del último byte de datos del paquete eliminando dicho byte del paquete (truncando el paquete) utilizando una característica presente en la mayoría de los puntos de acceso: si reciben un paquete correcto de un cliente no autenticado, el punto de acceso genera un error, pero, si reciben un paquete con un checksum incorrecto, ese paquete es, sencillamente, descartado. Dado que se ha eliminado un byte basta con mandar a lo sumo 256 paquetes (de media, 128) para averiguar el valor del byte elminado. Una vez conocido el valor del último byte de datos se puede realizar la misma operación con bytes precedentes tantas veces como bytes queramos descifrar.

Contramedidas implementadas en WPA/TKIP

Como se ha comentado anteriormente, TKIP implementa dos contramedidas para evitar ataques como el descrito arriba:
  • Si se recibe un paquete con un ICV erroneo, se asume que se ha producido un error en la transmisión y el paquete es descartado. Si, por contra, el ICV es correcto -pero la verificación del MIC fallase-, se considerarĆ­a que se estĆ” produciendo un ataque y, el punto de acceso, responderĆ­a enviando un MIC failure report frame. Si se producen mĆ”s de dos errores en la validación del MIC en un intervalo de menos de 60 segundos se corta la comunicación y se renegocian todas las claves tras un periodo de penalización de 60 segundos.
  • Si un paquete es recibido correctamente -su ICV y su MIC son correctos- se actualizarĆ” el contador TSC incrementĆ”ndose en una unidad. En caso de que el TSC fuese inferior al valor del contador (el paquete habrĆ­a sido recibido en un orden incorrecto), este serĆ­a descartado sin mayores consecuencias.
A pesar de todas estas contramedidas el uso del ataque Chopchop sique siendo viable con TKIP simpre y cuando se haga teniendo cuidado de no "disparar las alarmas".

La cuestión es ¿quĆ© ganamos consiguiendo averiguar los Ćŗltimos bytes de un paquete cifrado?. En principio podrĆ­a parecer que la información obtenida es tan pequeƱa que no tiene ninguna utilidad prĆ”ctica, sin embargo, pronto veremos que esto no es asĆ­.

Atacando WPA
Para empezar, es necesario que el router en el que se ejecute el ataque tenga habilitado QoS de forma que existan varios canales (según la especificación, ocho) por los que transmitir pues, dado que cada canal tiene un contador distinto para el TSC -y el trÔfico normalmente siempre circula por el canal 0-, es posible inyectar paquetes con TSCs "bajos" por los siete canales normalmente inactivos sin "levantar sospechas". Es posible por tanto enviar paquetes modificados a aquellos canales con un contador TSC bajo teniendo cuidado, eso si, de no enviar mÔs de dos paquetes con un MIC incorrecto en el intervalo de un minuto.

Supongamos que nos enfrentamos con una red Wi-Fi protegida con WPA/TKIP y que utiliza IPv4 y de la que conocemos el rango de direcciones utilizado (p. ej. 192.168.1.0/24). Adicionalmente, y como hemos visto anteriormente, el router deberÔ tener activado el QoS y el periodo de regeneración de las claves de la red deberÔ ser alto (p. ej. 3600 segundos).

Dado este escenario (bastante realista para muchas de las redes desplegadas actualmente), para atacar dicha red serƭa necesario capturar trƔfico hasta detectar un paquete ARP (facilmente distinguible del resto en base a su longitud caracterƭstica).

Haciendo un inciso -y aunque no es importante para explicar el ataque- es interesante señalar que, en una red Wi-Fi, aunque la comunicación esté cifrada, las direciones MAC tanto origen como destino aparecen en claro y los paquetes son enviados siempre a la dirección de broadcast de la red.

En un escenario como el descrito, se conoce la prÔctica totalidad del contenido de un paquete ARP, quedando por averiguar el último byte de las direcciónes IP origen y destino, los 8 bytes del MIC y los 4 del checksum ICV. El MIC y el ICV conforman, por tanto, los últimos 12 bytes del paquete.

Teniendo en cuenta que no podemos mandar mƔs de dos paquetes con un MIC incorrecto en el intervalo de un minuto -aunque si que podemos mandar tantos paquetes con un ICV incorrecto como queramos hasta "acertar" pues, siendo incorrectos, serƔn descartados sin mƔs (sin alterar el valor del TSC del canal) necesitaremos alrededor de 12 minutos para averiguar los 12 bytes que conforman el MIC y el ICV y un par mƔs si queremos averiguar tambiƩn las direcciones origen y destino del paquete.

Una vez recuperado el MIC y el ICV de un paquete, el atacante puede recuperar la clave utilizada para generar el MIC de dicho paquete -el algoritmo MICHAEL no fue diseñado para ser una función de un solo sentido y es igual de eficiente ejecutarlo "hacia atrÔs" que "hacia delante"- y, desde ese momento, hasta la resincronización de claves, pueden generarse paquetes "firmados" con la clave MIC obtenida y cuyos 4 bytes ICV correctos podrÔn averiguarse mediante un ataque Chopchop.

En esta forma, el ataque únicamente permite el envío de trÔfico que pueda hacer saltar IDSs que trabajen a nivel de IP o, si el usuario estÔ conectado a Internet, se podría provocar la fuga de información rutando trÔfico hacia una mÔquina externa mediante respuestas ARP falsas.

Por último, a pesar de que con este ataque no es posible descifrar los paquetes de respuesta del cliente transmitidos via Wi-Fi, sería posible obtener dichos paquetes a través de la conexión a Internet mediante la técnica de ARP spoofing descrita anteriormente.

Mejoras introducidas en el nuevo ataque
Una vez aclarado el funcionamiento del ataque original a WPA veremos las novedades aportadas por el nuevo ataque.

La principal mejora es el aumento significativo de información que es posible inyectar en la red pues, con el ataque anterior, en la prÔctica solamente era posible enviar 28 bytes de información por cada paquete descifrado.

La idea en la que se basa esta mejora es la de la fragmentación de paquetes. La especificación 802.11 permite fragmentar un paquete hasta en 16 partes, sin embargo, TKIP impide reutilizar el keystream de un vector de inicialización dado en mÔs de un fragmento, por lo que es necesario disponer de al menos 16 keystreams distintos para poder transmitir estos. Dado que el ataque explicado anteriormente precisa de 15 minutos para obtener un paquete ARP completo no sería viable utilizar dicho método para llevar a la prÔctica nuestra idea.

Con el fin de conseguir nuevos keystreams debemos forzar la generación de nuevos paquetes en la red de los cuales conozcamos la mayor cantidad de información. Los paquetes perfectos para esto son los TCP-SYN que, enviados mediante IP spoofing -haciéndonos pasar por el punto de acceso- a un puerto TCP abierto en el cliente, provocarÔn la respuesta TCP-SYN/ACK a la que el propio punto de acceso, responderÔ con un paquete TCP-RST generando un nuevo IV dirigido hacia el cliente y que podremos capturar.

Para llevar a cabo esta idea debemos ser capaces de generar un paquete TCP/IP que consistirÔ en: 8 bytes de cabecera LLC, 20 bytes de cabecera IP y otros 20 de cabecera TCP lo cual nos da 48 bytes de longitud para la MSDU y, a esto, hay que añadirle los 8 bytes del MIC que hacen en total 56 bytes. Asumiendo que disponemos de 8 bytes de keystream para cifrar información, utilizando los siete canales restantes (proporcionados por el QoS del punto de acceso) seremos capaces de cifrar 7 x 8 = 56 bytes por lo que, dado que el envió de un TCP-SYN genera un único TCP-RST, con este método nunca podríamos obtener nuevos bytes de keystream "utilizables".

Necesitamos, por tanto, encontrar una forma de conseguir un mayor número de bytes de keystream que nos permitan inyectar trÔfico extra en la red.

Casualmente, muchos sistemas Linux -como los que usan una gran cantidad de routers ADSL- generan paquetes TCP-RST con valores concretos en ciertos campos que nos permitirĆ­an obtener un mayor nĆŗmero de bytes de keystream a partir de los paquetes TCP-RST capturados.

Por ejemplo, el ID de dichos paquetes suele ser 0 -por lo que se obtendrían dos bytes extra- de los dos siguientes campos, el byte en el que se indica la fragmentación sería también cero -al no haber mÔs fragmentos- y el de los flags sería, o bien cero, o 0x40 para indicar que no se debe fragmentar el paquete; el siguiente byte -el TTL- probablemente serÔ 0x40 pues es el valor utilizado por defecto en Linux; así mismo, el byte para indicar el protocolo serÔ 0x06 indicando que se usa TCP, las IPs de origen y destino y los puertos TCP serÔn conocidos así como el número de secuencia que serÔ igual al original incrementado en uno, ...

Siguiendo de forma similar con el resto de los campos del paquete podríamos llegar a obtener hasta 60 bytes de keystream por cada uno de los siete canales libres sin necesidad de fragmentación.

Suponiendo que podamos conseguir todos los requisitos expuestos anteriormente, seríamos capaces de generar 60 nuevos bytes de keystream a la velocidad de la conexión wireless. Incluso, en caso de que el punto de acceso no cumpliese con estos requisitos, si la red a atacar tuviese conexión a Internet y no estuviese filtrado el establecimiento de conexiónes hacia mÔquinas de Internet, sería viable hacer spoofing de una IP de un sistema externo en el cual tuviésemos control de los paquetes TCP-RST generados lo cual permitiría generar nuevos bytes de keystream aunque, eso sí, la velocidad de generación quedaría limitada a la velocidad de descarga de dicha conexión.

Conclusiones

En resumen, y como se ha comentado inicialmente, este ataque permitiría extraer mucha mÔs información de una red protegida con WPA/TKIP consituyendo un serio problema de seguridad en cuanto a la fuga de datos que ello supone.

Aunque en la prÔctica este ataque es complejo dado que se necesita la confluencia de un gran número de factores -la red debe estar cifrada con WPA/TKIP que poco a poco va cayendo en desuso, el atacante debe estar a una distancia que le permita inyectar paquetes y el punto de acceso debe tener activado QoS y estar basado en Linux- La forma de evitar este problema es tan simple como utilizar WPA/AES a la hora de configurar una red Wi-Fi.

Dejamos para una futura entrada el analizar el otro avance presentado que, en resumen, es un ataque al código de integridad del mensaje (MICHAEL) que permitiría insertar información en un paquete con datos y MIC desconocidos consiguendo con ello el objetivo de poder descifrar todo el trÔfico dirigido hacia el cliente.

Fernando Braquehais
S21sec. e-crime

10 octubre 2011

Cómo hacer contraseñas mÔs seguras en internet

Las contraseƱas deben ser largas, complejas y alejadas de palabras comunes... 
Un programa permite mantener invulnerables y protegidos todos tus perfiles, correos y nombres de usuario sin complicaciones
Las recomendaciones sobre contraseƱas mĆ”s fuertes nunca son suficientes, y si todavĆ­a estĆ”s utilizando una fecha de nacimiento para acceder a alguno de tus servicios favoritos, definitivamente debes darle un vistazo a esto. Decir que la contraseƱa debe ser larga, compleja y lo mĆ”s alejada posible de palabras “comunes” es mucho mĆ”s fĆ”cil que llevarlo a la prĆ”ctica, pero con la ayuda del popular programa KeePass, solo deberĆ”s recordar “una” sola contraseƱa para mantener seguros todos tus perfiles, correos y nombres de usuario. ¿Y el resto? No serĆ”n mĆ”s que cadenas caóticas al borde de lo indescifrable.
La tentación de usar contraseƱas sencillas es muy grande. Repetir la misma contraseƱa a travĆ©s de todos los servicios puede parecer prĆ”ctico en el corto plazo, pero la realidad nos dice que no usamos la misma llave para la puerta de calle, el coche, la oficina, el casillero, y un largo etcĆ©tera. No importa si se trata de una palabra muy larga. MĆ”s de uno podrĆ” decir que “Desestabilización”, con diecisiete letras, e incluyendo la mayĆŗscula y el acento podrĆ­a servir como una contraseƱa adecuada, sin embargo, un ataque de diccionario llegarĆ­a a ella mĆ”s rĆ”pido de lo que pensamos. Puedo repetir infinidad de veces que hagan el esfuerzo de usar y recordar contraseƱas mĆ”s complejas. Algunos tendrĆ”n la fuerza de voluntad suficiente, pero la mayorĆ­a seguirĆ” prefiriendo el nombre del perro o pequeƱos trozos de papel pegados en el monitor.
Por suerte, hay una alternativa, un camino fĆ”cil de recorrer y bastante seguro. Si es el software (en sus diferentes formas) quien nos demanda una cantidad cada vez mĆ”s importante de contraseƱas, dejemos que un software las administre, y en esta ocasión, hablamos de KeePass. Se podrĆ­a decir que KeePass es una versión off-line de LastPass, pero esto no serĆ­a del todo correcto ya que la cronologĆ­a indica que KeePass fue creado mucho antes. De hecho, KeePass tiene ciertas similitudes con el “Llavero” de los ordenadores Apple, con la diferencia de que el Llavero estĆ” asociado al sistema operativo, y KeePass permite crear bases de datos independientes y portĆ”tiles. En una base de datos de KeePass podrĆ”s guardar contraseƱas para prĆ”cticamente cualquier programa, servicio o sitio, y acceder a ellas con solamente un par de clics. Como si eso fuera poco, KeePass tiene una versión portĆ”til, por lo que podrĆ”s instalar una copia en un pendrive, y llevar en Ć©l tanto el programa como la base de datos, de la misma forma que cargas con un llavero real.
Entrar al mundo de KeePass es sencillo, y todo comienza con descargar una copia. Recomendamos la versión 2.16, aunque no hay impedimentos técnicos para usar la versión 1.20, que continúa con un buen nivel de desarrollo. La ventana principal de KeePass no nos dice mucho, pero lo que debes hacer a continuación es crear una nueva base de datos. La ubicación de la base dependerÔ de tu preferencia. Puedes dejarla en Mis Documentos, guardarla en un disco duro alternativo, o que permanezca estacionada en una unidad externa. Una vez que has determinado su ubicación y su nombre, necesitarÔs asignar una contraseña maestra.
Debes hacer todo lo posible para recordar esta contraseña, ya que serÔ la llave de acceso a todas las demÔs. Es solamente una, y el premio es olvidarte de todas las demÔs, sabiendo que son extremadamente seguras y caóticas como para que alguien cuerdo haga el intento de copiarlas a mano. Utiliza el medidor de calidad estimada (la barra naranja que se vuelve verde a medida que la contraseña es mÔs compleja) para comprobar si vas por buen camino.
El paso 2 de la creación de la base de datos requiere una visita a la pestaƱa “General”, en donde podrĆ”s (si asĆ­ lo deseas) colocar una descripción, y tambiĆ©n a las pestaƱas “Security”, “Protection” y “Recycle Bin”. En “Security” te interesa aumentar el nĆŗmero de rondas de transformación que KeePass aplicarĆ” sobre la contraseƱa maestra para utilizar el resultado como llave de cifrado en la base de datos. Cuanto mĆ”s grande el nĆŗmero mĆ”s seguro serĆ” el cifrado, pero mĆ”s lentas se volverĆ”n las operaciones de carga y guardado en la base de datos. El atajo es hacer clic en “1 second delay”, para obtener el mejor compromiso entre seguridad y velocidad, pero si estĆ”s dispuesto a sacrificar algunos segundos extra, no dudes en incrementar el nĆŗmero. La pestaƱa “Protection” permite configurar la protección en memoria de los campos en la base de datos. Por defecto, sólo protege las contraseƱas, pero como opcional puedes agregar una tilde en el “User Name” tambiĆ©n. En “Recycle Bin”, sólo deberĆ”s quitar la tilde que impida el uso de su papelera interna. Si borras algo, mejor que quede borrado.
La base de datos tendrĆ” varias entradas a modo de ejemplo, pero en nuestro tutorial decidimos borrarlas todas, para trabajar con un entorno mĆ”s limpio. A continuación necesitas agregar una entrada nueva, que especificarĆ” el sitio-servicio-programa, y la contraseƱa que vamos a generar. Utiliza el menĆŗ contextual para acceder a la opción “Add Entry”, o presiona la tecla Insertar. Los campos no son obligatorios, y si lo deseas, sólo puedes asignar un nombre a la entrada y crear una contraseƱa, dejando fuera al nombre de usuario y/o la dirección Web (si la hay). Ya sea que decidas agregar el tĆ­tulo y el nombre de usuario o no, el paso siguiente nos lleva a la creación de la nueva contraseƱa. Haz clic en el icono con las dos llaves, y accederĆ”s al generador.
KeePass ofrece varios perfiles para trabajar, pero es mejor que te acostumbres a generar tus propios patrones de contraseƱas. AquĆ­ puedes escoger la clase de caracteres que serĆ”n usados en la generación. DeberĆ”s consultar en el servicio o el programa quĆ© clase de caracteres estĆ”n permitidos para evitar errores posteriores. En cuanto al largo de la contraseƱa... una vez mĆ”s, el lĆ­mite lo impone el programa o servicio en cuestión. Pueden exceder los sesenta caracteres y no tener inconvenientes. Para que la contraseƱa sea aĆŗn mĆ”s caótica, no dudes en marcar la casilla “Collect additional entropy”. VerĆ”s una nueva ventana en la que podrĆ”s literalmente “golpear el teclado” generando texto al azar, y pasar el cursor del ratón sobre el campo de ruido para obtener una mayor calidad en la contraseƱa.

Unos segundos al dĆ­a

Finalizada la generación, puedes presionar el botón con los tres puntos para tener una idea visual de cómo quedó la nueva contraseƱa. Pulsa “OK”, y guarda la base de datos cada vez que crees una nueva entrada, para mayor seguridad. El resto se reduce a reemplazar tu contraseƱa actual con la nueva que acabas de obtener. El botón secundario sobre la entrada te permitirĆ” escoger “Copy Password”, o puedes usar CTRL+C para lograr el mismo efecto. La copia de la contraseƱa en el portapapeles tiene (por defecto) una duración de doce segundos, pero si no quieres que te persiga un contador, puedes arrastrar la contraseƱa desde su entrada al campo de ingreso de contraseƱa en el servicio. Si por alguna razón debes abandonar el ordenador pero no deseas cerrar a KeePass, sólo necesitas hacer clic en el candado con fondo dorado en la ventana principal, para bloquear el entorno de trabajo. DeberĆ”s ingresar la contraseƱa maestra para retirarlo de ese estado.
KeePass ofrece muchas opciones mĆ”s, y tiene todo un batallón de plugins disponibles, pero esto es todo lo que necesitas para comenzar a crear, utilizar y administrar contraseƱas que literalmente barren el suelo con las contraseƱas que has utilizado hasta ahora. Tu esfuerzo personal se aplica solamente en la contraseƱa maestra, y en mantener al alcance cualquier copia de la base de datos que hayas hecho. Tal vez creas que esto es incómodo al principio, pero nada estĆ” mĆ”s lejos de la verdad. En una sesión tĆ­pica usarĆ”s a KeePass unos pocos segundos por dĆ­a, incluso con el ratón. Facebook, Twitter, Gmail, Hotmail, Yahoo, Foursquare... tĆŗ nombralo, y con KeePass podrĆ”s protegerlo mejor. Y sĆ­, tiene versiones tanto para Linux como para OS X, en caso de que no te agrade el “Llavero”.

09 octubre 2011

Ver peliculas por consola sin arrancar las X

Tengo una laptop muy antigua (Un Pentium 850 MHz, con eso digo todo) y la reproduccion de peliculas AVI casi como que es imposible, por lo que me dispuse a intentarlo por consola, en honor a los viejos tiempos. El resultado fue mas que satisfactorio. Tras varias pruebas, lo primero de todo fue dar con una resolución de pantalla óptima para el modo consola:

      640x480 800x600 1024x768 1280x1024
      vga=769 vga=771 vga=773 vga=775 8 bits
      vga=785 vga=788 vga=791 vga=794 16 bits
      vga=786 vga=789 vga=792 vga=795 32 bits

Yo elegi el modo 1024x768 a 32 bits, por lo que tengo que usar vga=792. Elijo ese modo ya que al ser un equipo antiguo, una mayor resolución me da muchos trompicones, pero no deja de ser una resolucion alta.

Ahora procedemos a insertar vga=792 en nuestro /boot/grub/menu.lst. Lo editamos con permisos de root y buscamos el kernel que cargamos al iniciar nuestro sistema, en mi caso es el siguiente:

    title Slackware, kernel 2.6.32-16-smp
    root (hd0,1)
    kernel /boot/vmlinuz-2.6.20-32-smp root=UUID=0703a632-c703-439d-ae56-cc251d63fc5f ro
    initrd /boot/initrd.img-2.6.32-16-smp
    quiet
    savedefault

Solo tenemos que modificar la linea que comienza por kernel y aƱadimos al final de la linea el codigo elegido anteriormente, quedandonos de la siguiente forma, en nuestro caso:

    kernel /boot/vmlinuz-2.6.32-16-smp root=UUID=0703a632-c703-439d-ae56-cc251d63fc5f ro vga=792

Si lo hemos hecho bien, cuando reiniciemos, notaremos que las letras que salen al cargar el equipo estan distintas a como estaban antes.

Ahora solo nos queda tener instalado el mplayer para poder reproducir las peliculas que queramos. Para reproducirla yo uso el siguiente comando:

    mplayer -vo fbdev -zoom -x 1024 -y 768 -framedrop /ruta_pelicula

Aclaraciones:

-vo fbdev: activamos el driver de video para framebuffer (necesario para la reproducción por consola).
-zoom -x 1024 -y 768: Ajusta el video a la resolución que elegimos al principio para poder verla a pantalla completa. Si anteriormente elegimos una resolución para consola de 1024x768 tendriamos que cambiarlo por -zoom -x 1024 -y 768

-framedrop: Al ser un equipo antiguo, para preservar el sincronismo entre el audio y vdeo hay que ponerlo. Nos perderemos algunos frames de la pelicula, pero seguira el audio a la misma velocidad que el video.

Si no modificamos el grub, es posible que el mplayer nos impida la visualización de videos por consola

      En el P3 que uso para reproducir, uso el driver de salida cvidix, con las ati funciona de lujo.
      Y sin framebuffer con las aalib tambien tiene su encanto ver peliculas con simbolitos ascii :)

Editado el 25/01/2013 - Si te intereso este articulo, quizas tambien te interese seguir leyendo esto: http://vampii.blogspot.com.ar/2013/01/ver-peliculas-por-consola-sin-arrancar_24.html