22 febrero 2016

Las 4 epidemias más raras de la historia

Una epidemia es una enfermedad que afecta un número de individuos superior al esperado en una comunidad concreta, un país, una ciudad o un pueblo. A lo largo de la historia ha habido muchas epidemias, causadas por diferentes enfermedades. Algunas evolucionan al nivel de pandemia y otras quedan confinadas a un espacio y tiempo concreto.

De todas ellas hemos encontrado cuatro que son cuando menos extrañas, originales o raras. Tanto por como se desarrollaron como por la causa que las originó.

1. La epidemia de baile de Estrasburgo

Ocurrió en Estrasburgo (Francia) en julio de 1518. Un día, repentinamente un buen puñado de personas se pusieron a bailar y ya no pararon. Estuvieron bailando durante días sin ninguna razón aparente.

Todo comenzó con una mujer llamada Frau Troffea. Empezó a bailar sola en una calle de Estrasburgo. Al cabo de una semana se le habían unido 34 personas más. En un mes ya eran 400. Parece de chiste, y de hecho seguro que se os ocurren muchos igual que a mi, pero me los voy a callar. Lo malo fue que muchas de estas personas empezaron a morir de ataques al corazón, derrames cerebrales y agotamiento cuando ya llevaban varios días sin dejar de mover el esqueleto.

Existen documentos históricos de médicos que presenciaron el suceso y que expresaban su ignorancia de la causa que llevaba a aquellos desgraciados a bailar hasta la muerte. Sorprendentemente llegaron a la conclusión de que la gente debía seguir bailando para curarse, no me digan por qué, y se abrieron mercados e incluyo se construyó un escenario y se contrataron músicos para mantener a todo el mundo moviéndose.

Lo que ocurrió, sin embargo, tiene nombre. Se llama coreomanía o más popularmente baile de San Vito. Fue muy frecuente en Europa durante los siglos VII al XVII. Uno de los primeros brotes conocidos se produjo en Bernburg en la década de 1020. Otro en 1237, donde un grupo de niños viajó de Erfurt a Arnstadt bailando (y que puede ser el origen de la leyenda del flautista de Hamelin).

En cuanto a la explicación, no se sabe a ciencia cierta. Se han propuesto muchas hipótesis, como que no se trataba de una enfermedad real, sino de un fenómeno social. Algunos piensan que era producida por envenenamiento de cornezuelo, otros que era epilepsia o tifus. Algunos más creen que eran escenificaciones de sectas religiosas. En lo que casi todos están de acuerdo es en que se trató de una forma de histeria colectiva.

2. La epidemia de la risa de Tanganica

Sucedió en 1962 en la aldea de Kashasha, en la parte continental del país que hoy se llama Tanzania (unión de Tanganica y Zanzíbar), cerca de la frontera con Kenia. Comenzó el 30 de enero en una escuela para niñas, donde tres de ellas se pusieron a reír sin control, extendiéndose rápidamente y afectando a 95 de las 159 alumnas de entre 12 y 18 años.

Los síntomas duraban entre un par de horas y 16 días, lo que obligó a cerrar la escuela. Mala idea, porque al enviar a las niñas a sus casas lo que ocurrió fue que la epidemia se extendió al pueblo cercano de Nshamba, donde vivían algunas de ellas. Para abril y mayo ya había 217 personas afectadas y se había extendido a varios pueblos cercanos.

Dieciocho meses después el brote se extinguió, no sin haber dejado un rastro de 14 escuelas cerradas, más de 1.000 personas afectadas y problemas físicos de todo tipo, desde desmayos hasta problemas respiratorios o erupciones cutáneas.

3. La epidemia de desmayos de Cisjordania

Se produjo a finales de marzo y principios de abril de 1983, cuando desmayos y mareos fueron notificados en un gran número de niñas palestinas adolescentes. Pero también en muchas mujeres soldado israelíes en diferentes ciudades de Cisjordania, hasta alcanzar la cifra de 943 hospitalizaciones.

En un primero momento hubo mucha confusión y tanto israelíes como palestinos se acusaron mutuamente de ser los causantes mediante algún tipo de guerra química. Pero al final se llegó a la conclusión de que solo era un caso de histeria colectiva, alimentado por los medios de comunicación. Aunque se piensa que por lo menos un 20 por ciento de los primeros casos pudo haber sido causado por la inhalación de algún tipo de gas. El resto habrían sido fruto de esa histeria o simplemente fingidos.

Aun con todo, en los análisis médicos no se encontró ninguna sustancias en las primeras afectadas, ni nada que pudiera sugerir un posible envenenamiento. Hasta el New York Times publicó un editorial donde pedía disculpas por su inicial cobertura del asunto en la que aseguraban que se trataba de un envenenamiento en masa.

4. La epidemia de bendición de Toronto
El fenómeno se inició en enero de 1994 en la Iglesia Toronto Airport Vineyard, una iglesia cristiana evangélica. Asistentes a unas conferencias reportaron sanaciones, incidentes de transformación personal, toma de conciencia del amor a Dios y hechos similares. Los síntomas incluían risa santa y vómitos que eran tomados como manifestaciones del Espíritu Santo.

Como consecuencia la asistencia a la iglesia se triplicó durante el primer año. Los hechos continuaron hasta finales de la década de 1990, desapareciendo gradualmente. La causa se cree que fue nada más que otro caso de histeria colectiva, aunque avivada interesadamente por los responsables de la iglesia. También se piensa que pudieron utilizar algún tipo de manipulación hipnótica.

Tomado de: http://www.labrujulaverde.com/2015/04/las-4-epidemias-mas-raras-de-la-historia