26 junio 2017

Matemáticas

Existe una opinión generalizada según la cual la matemática es la ciencia más difícil cuando en realidad es la más simple de todas. La causa de esta paradoja reside en el hecho de que, precisamente por su simplicidad, los razonamientos matemáticos equivocados quedan a la vista. En una compleja cuestión de política o arte, hay tantos factores en juego y tantos desconocidos e inaparentes, que es muy difícil distinguir lo verdadero de lo falso. El resultado es que cualquier tonto se cree en condiciones de discutir sobre política y arte -y en verdad lo hace- mientras que mira la matemática desde una respetuosa distancia.

Ernesto Sábato

22 junio 2017

Gandalf el Blanco

Entre Fuego y Agua. Desde la abismal mazmorra hasta la más alta cumbre hice frente al Balrog de Morgoth. Hasta que al final abatí a mi enemigo y esparcí sus restos por la ladera de la Montaña.
La Obscuridad me llevó y perdí la noción del Tiempo.
La Estrellas hendían en el Firmamento y cada día era largo como una Edad en la Tierra. Pero no fue el fin. Sentí vida de nuevo en mí. Se me ha devuelto aquí para completar la tarea.
Gandalf el Blanco

20 junio 2017

Backup con TAR

Los archivos tar se usan para backups porque conservan las propiedades de archivos y directorios.
Para ver estos datos puede usarse con el comando

tar -tvf xfiles.tar

o en el estilo GNU

tar --list --verbose --file=xfiles.tar


Que te diviertas!

18 junio 2017

El platillo volante patentado por los ferrocarriles británicos en los años 70

Quién sabe si la ola privatizadora de Margaret Thatcher en los 80 se llevó por delante el vehículo más innovador, futurista e improbable jamás patentado: un platillo volante propulsado por energía nuclear y rayos láser que pretendía ser la primera nave espacial creada para los viajes interplanetarios. La futurista nave espacial fue diseñada por el ingeniero Charles Osmond Frederick para Bristish Rail en 1970 y patentada en la Oficina de Patentes europea en 1973, aunque la patente venció en 1976 por impago.
El platillo volante de Osmond se movía mediante una propulsión tan amenazante como ésta, según reza la patente:“motores controlado por fusión termonuclear impulsada por rayos láser”. Aunque pudiera aparentar un derroche energético, la descripción del vehículo insiste en que la propulsión termonuclear “ofrece una avance sostenido a cambio de una pérdida muy pequeña de combustible”. En consecuencia, el platillo volante “podría alcanzar velocidades muy altas”. La propia aceleración del vehículo podría “en ciertas circunstancias ser utilizada para simular gravedad”.

Posibilidades de despegue: 10% (para la tecnología del momento). Un experto de la Agencia Espacial Europea entrevistado por Times
considera que la nave hubiera necesitado una cantidad “increíble” de energía para volar. Además, está eones adelantada a su tiempo: “Está basada en un proceso de fusión que aún no existe”, dice el experto.