29 marzo 2017

Empleado estatal

Un empleado estatal está sentado al escritorio, en su oficina, y como se encuentra algo aburrido se pone a revisar lo que hay en un armario. Después de hurgar un rato, encuentra una vieja lámpara que le gusta, y decide llevársela como adorno a su casa. Toma un paño, la frota para limpiarla, y grande es su sorpresa cuando un genio sale de su interior. Como ocurre con todos los genios liberados, éste le concede tres deseos:

-Quiero tomar una gaseosa bien fría porque tengo mucha sed -dice, en primer lugar, el hombre.

-Concedido -dice el genio.

Una latita aparece de golpe en sus manos y el empleado la bebe. Lleno de entusiasmo, pide su segundo deseo:

-Quiero estar en el Caribe, rodeado por veinte mujeres espectaculares que hagan todo lo que les pido.

-Concedido -dice el genio.

Y de golpe el hombre se encuentra en una playa, bajo una palmera, con rubias, morochas, negras y asiáticas increíblemente hermosas bailando a su lado. Sin poder creerlo, pide entonces el último deseo:

-No quiero volver a trabajar nunca más en mi vida.

-Concedido -dice el genio.

Y mágicamente vuelve a encontrarse sentado al escritorio en su oficina.

28 marzo 2017

Conocimientos

En una oportunidad llega a la orilla de un río, un caballero muy distinguido y bien vestido, de bastón y portafolios, que le pide a un pescador que se encontraba alistando su canoa, que por favor lo cruzara hasta la costa opuesta.
El buen pescador accede y ya instalados ambos en la embarcación, uno en popa, el pasajero y el otro en el banco de los remos; y en el transcurso de la travesía entre las compasadas paladas se suscita una conversación:
– ¿Ha estudiado usted matemática?
– No, dice el pescador.
– Qué lástima mi amigo, ha perdido usted parte de su vida.
– ¿Tiene conocimientos de historia? vuelve a preguntar.
– No, es la respuesta.
– Qué lástima, ha perdido usted otra parte de su vida.
– ¿Sabe de geografía? Sigue preguntando el caballero.
– Tampoco, contesta siempre con humildad el buen pescador mientras mira con insistencia el cielo, oscuro por sobre la cabeza el pasajero.
– Qué lástima, ha perdido otra parte de su vida.
Y sigue así el diálogo y crecen también los nubarrones en el cielo y comienza a soplar el viento, a encresparse el agua y a cabecear la embarcación.
– ¿Sabe usted física? vuelve a preguntar con cara un tanto asustada el hombre, no ya tan erguido y agarrado de la borda.
– No, contesta con dificultad por el esfuerzo de bogar para mantener estable la ya insegura canoa, mientras arraciaba la tempestad; y al mismo tiempo y por primera vez el pescador pregunta:
– ¿Sabe usted nadar?
– No, nunca tuve tiempo para aprender. Fue la respuesta.
– Qué lástima, dijo el buen pescador. Ha perdido usted toda su vida.
Al mismo tiempo zozobraba en medio del río y la tormenta, la frágil embarcación.

27 marzo 2017

Trabajar con el corazón

A un albañil, ya mayor, le llegó el momento de su jubilación.

Así que fue a ver a su jefe con el que había trabajado durante muchos años, y le comentó sus planes de dejar el negocio de la construcción para llevar una vida más placentera con su esposa y poder disfrutar de su familia y su jubilación.

El jefe sentía ver que su buen empleado dejaba la compañía y así se lo dijo, pidiéndole, como favor personal, que construyera una última casa. El albañil accedió, pero su mente y su corazón ya no estaban allí, así que utilizaba materiales de inferior calidad, no estaba atento a lo que hacía y su trabajo dejaba mucho que desear. Era una desafortunada forma de acabar su carrera.

Cuando el albañil finalmente acabó la construcción, su jefe fue a inspeccionar la casa, y al finalizar la visita, cogió las llaves de la puerta principal y las tendió al albañil:

- Tu última casa... este es mi regalo para ti.

25 marzo 2017

Sentido de la Vida

La esposa le dice a su marido:
-"Voy al supermercado. ¿Necesitas algo?"
El esposo le contesta:
- "Necesito darle sentido a mi vida, y definirle un propósito a mi existencia. Busco la certeza de un logro que dé a mi alma la plenitud que necesita. Quiero estar en unidad con el Todo, descubrir la espiritualidad inherente a mi condición humana, debo alcanzar la trascendencia".
Y la esposa le replica:
-Y SI NO HAY QUILMES ¿QUE MARCA TRAIGO?

24 marzo 2017

No te detengas - Walt Whitman (1819-1892)

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”, dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros: Los “poetas vivos”.

No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...

23 marzo 2017

¿Por qué en la sala de control de un submarino se lleva la iluminación roja?

En las películas de submarinos solemos ver la sala de mandos de turno prácticamente a oscuras, con iluminación roja y con un gran número de lucecitas, de pilotos, también de color rojo o anaranjado. ¿No sería más fácil poner una buena luz blanca para ver con mayor exactitud las consolas de tan precisos instrumentos?

Pues bien, la iluminación roja tiene su sentido; y no sólo para alegrar el espíritu cuando estás a punto de disparar un misil nuclear. Tiene que ver con el llamado efecto Purkinje, bautizado así en honor a su descubridor, el anatomista checo Jan Evangelista Purkyně.

Este efecto consiste en un cambio en la sensibilidad al color. Es decir, vemos las cosas de distinto tono y brillo cuando hay mucha luz que cuando hay poca luz. Cuando la intensidad de la luz disminuye, los objetos rojos parecen perder intensidad más rápidamente que los objetos azules o violetas con el mismo brillo.

Este efecto es también el responsable de que nuestra vista durante el amanecer y el atardecer sea más imprecisa que de día o de noche.

El efecto fue descubierto en 1819 por este gran pensador que gustaba de meditar de madrugada durante largas caminatas por los floridos campos de la Bohemia checa. Purkinje se dio cuenta de que sus flores favoritas de color rojo brillante aparecían así en una tarde soleada, mientras que en la madrugada se veían muy oscuras.

Llegó a la conclusión de que el ojo conviven no uno, sino dos sistemas de visión: uno para la intensidad de luz brillante en general (visión fotópica) y el otro para el anochecer y el amanecer, donde se da con mayor intensidad la visión escotópica, donde se aprecien mejor los colores correspondientes a longitudes de onda cortas (verdes, azules y violetas).

El efecto Purkinje se produce en esa transición del uso de una visión fotópica, con luz abundante, a una escotópica, con luz escasa. Pero existen condiciones en las que es deseable tener activos tanto los sistemas fotópicos como los escotópicos, como ocurre en un submarino operativo. Entonces las luces rojas proporcionan una solución.
Los submarinos llevan luz roja para preservar la visión nocturna de los miembros de la tripulación que trabajan allí, ya que con buena luz roja, la pupila permanece abierta y se adapta mejor a la oscuridad, para por ejemplo salir a cubierta de noche con la máxima apertura de pupila para poder ver.
En la sala de control los instrumentos suelen dar la lectura también con pilotos rojos o naranjas, para que los miembros de la tripulación puedan interpretar estas medidas. Los pequeños pilotos rojos permiten algo interesante y es tener activos de forma simultanea los dos sistemas, el fotópico y el escotópico. Porque la sala de mandos del submarino también tiene muy poca iluminación para preservar la vista nocturna del capitán y sus tripulantes.
Y si tengo poca luz, roja y encima quiero que algo se vea con claridad ¿Existe algo que nos pueda ayudar? Sí. Muchos tripulantes de la sala de mandos de estos submarinos usan gafas de colores. Mejor con un filtro rojo (como las que utilizan los CSI o los investigadores de laboratorio) para poder aislar determinadas longitudes de onda y aumentar la intensidad de la luz y su contraste lo suficiente para proporcionar la visión fotópica, la visión con la agudeza necesaria para la lectura de mapas y controles; pero que a la vez mantenga el ojo adaptado a la oscuridad, en caso de tener que apartar la mirada de la consola y mirar por el periscopio en la noche, por ejemplo.

Y es que un timonel que va en absoluta oscuridad puede ser encandilado con la luz de una simple cerilla y pierde la visión nocturna que tardó casi media hora en obtener en ese segundo que miró hacia la luz.
Más sobre el efecto Purkinje

Tomado de: http://www.cookingideas.es/por-que-en-la-sala-de-control-de-un-submarino-se-lleva-la-iluminacion-roja-20120410.html/trackback