28 mayo 2020

El curioso caso del criptogamista despistado

Durante la II Guerra Mundial el Ministerio de Defensa del Reino Unido contrató a alguien llamado Geoffrey Tandy para ir a Bletchley Park a trabajar como criptoanalista para que ayudara a descifrar los códigos secretos de los alemanes. El problema era que el buen hombre en realidad era criptogamista (botánico especializado en la rama de la criptogamia, un tipo de plantas sin flores, como las algas) no criptogramista: se habían equivocado con el título del candidato.

No está muy claro por qué siguió allí por un tiempo, pero el buen hombre intentó ayudar en lo que pudo, aunque aquello no era lo suyo. Sin embargo en 1941 aparecieron unos papeles con códigos rescatados de un submarino alemán torpedeado. Estaban mojados y en muy mal estado, pero con lo que Tandy sabía de conservación de materiales, herbarios y preparación de algas para su estudio pudo salvarlos con ayuda del material adecuado, que consiguió de un museo. Esos papeles recuperados de la destrucción segura resultaron interesantes para el descifrado de los códigos, de modo que curiosamente Tandy pudo finalmente colaborar en el trabajo para el que había sido contratado.

 Geoffrey A. Tandy (1900-1969) fue un biólogo marino británico y locutor. Tandy se graduó de la Universidad de Oxford en 1921, y realizó estudios de posgrado en el Birkbeck College , en la Universidad de Londres. Fue empleado en el Museo de Historia Natural en Londres desde 1926 hasta 1948, especializada en la biología de las algas, tras lo cual trabajó para los británicos en el Ministerio de Asuntos Exteriores hasta 1954.
Fuente: How a seaweed scientist helped win the war en el Museo de Historia Natural del Reino Unido.

27 mayo 2020

Reflexiones

La mente no domina al cuerpo, sino que se convierte en cuerpo. Cuerpo y mente son una sola cosa.
Candace Pert

26 mayo 2020

¿Hierbas Provenzales o Finas Hierbas?

Con el nombre de hierbas provenzales o en francés Herbes de Provence se alude a una mezcla de plantas y hierbas aromáticas que se combinan y secan para su uso en guisos y platos realizados en el horno. El nombre deriva de la zona mediterránea de donde proceden, concretamente la región de la Provenza, situada al sur de Francia.

A veces se utilizan estos términos culinarios como si fueran lo mismo pero en sentido riguroso no es lo mismo la mezcla de Hierbas Provenzales o de la Provenza que las Finas Hierbas. La composición de ambas mezclas puede variar en función de cada casa o restaurante -o del fabricante si las compramos preparadas. En general las finas hierbas son el Perejil, el Cilantro, las hojas de la Cebolla de Verdeo, la Albahaca, mezcladas en distintas proporciones según el gusto del que las prepare.

La composición de esta mezcla de aromáticas conocida como Hierbas Provenzales, también puede variar, aunque sus ingredientes más habituales son el tomillo, el orégano, el Romero, la Mejorana, la Albahaca, y otras como los brotes del Hinojo, el Perejil, el Estragón o el Laurel, que también suelen utilizarse para este adobo.

Para elaborar el adobo, podemos usar las siguientes proporciones: 30 g de Orégano, 20 g de Tomillo, 20 g de Romero, 10 g de Estragón, 30 g de Albahaca. A estas hierbas les podemos añadir Ajo en polvo, Sal y Pimienta, si queremos conseguir que el adobo lleve incluida también la sazón del ingrediente que queremos condimentar. En otras preparaciones también se incluye la Lavanda en muy pequeñas cantidades. Sentite creativo.

Una vez mezcladas las hierbas en un bol, se pasan a un molinillo en el que se trituran juntas y la mezcla o adobo de hierbas provenzales se guarda en un frasco hermético, listas para cuando las queramos utilizar.

Que te diviertas!

24 mayo 2020

Bicarbonato de Sodio III

No hay casa en la que falte el bicarbonato de sodio, comúnmente conocido como "bicarbonato". No obstante, su lugar suele estar en el armario de las medicinas, cuando por sus usos tradicionales tal vez debería encontrarse en muchos otros anaqueles. De hecho, es uno de los productos con mayor volumen de venta en droguerías, y no solo para hacer mezclas químicas.

La razón es que sus posibles utilidades van desde la cocina a la limpieza o incluso la cosmética y la higiene. A continuación, uso alternativo y curioso que podes dar a tu frasco de bicarbonato y que van más allá de tomártelo cuando tenes acidez de estómago para que neutralice los ardores que te produce el ácido clorhídrico de los jugos gástricos.

Para corregir la acidez de la salsa de tomate
La salsa de tomate casera tiende a quedar un poco demasiado ácida, por lo que se precisa neutralizarla para mejorar su sabor. Algunas personas le añaden azúcar para disimular la acidez, pero es una idea más sana añadir una pizca de bicarbonato y remover para que se neutralicen los ácidos. De paso contribuimos a que la salsa dure más.