08 septiembre 2014

Google y la última trampa para proteger a los poderosos


Nos la han vuelto a jugar.

Hace unas pocas semanas, conocíamos a través de las noticias que toda persona que lo desee podrá solicitar a Google que lo elimine de los motores de búsqueda. Se trata de lo que se ha venido a llamar “El derecho a ser olvidado”.

Pero lo que parecía un gran avance para los derechos individuales, en realidad contenía en su interior una trampa, cuyas consecuencias futuras pueden ser muy graves.

Y es que “el derecho a ser olvidado” amenaza con mutar, convirtiéndose en “un freno a la libertad de expresión”.

El editor de economía de la BBC, Robert Peston alerta de que la implementación por parte de Google del controvertido “derecho a ser olvidado” va camino de convertirse en una forma de “suprimir el periodismo legítimo” después de que uno de sus artículos sobre el jefe de Merrill Lynch, Stan O’Neal, haya sido borrado del motor de búsqueda.

Robert Peston
Recordemos que un reciente fallo de la Corte Europea de Justicia ordenó que Google debía borrar datos “inadecuados o irrelevantes” cuando recibiera una solicitud en ese sentido, lo que ha abierto las puertas a que individuos poderosos, corporaciones e instituciones puedan ocultar las evidencias de pasadas irregularidades, algo parecido al escalofriante “agujero de la memoria” que profetizó George Orwell.

Peston se queja de cómo Google notificó a la BBC que uno de sus 2.007 artículos centrado en el papel ejercido por el ex jefe de Merrill Lynch, Stan O’Neal, en el colapso financiero, había sido borrado de los resultados de búsqueda para los usuarios de Google en Europa.


Peston cuestiona cómo pueden considerar que el artículo representa información “inadecuada o irrelevante”:

“Eliminando este artículo, Google confirma los temores de muchos periodistas de que el ‘derecho a ser olvidado’ se convertiría en un mecanismo para restringir la libertad de expresión y para suprimir el periodismo legítimo”.

Stan O'Neal, ex CEO de Merril Lynch
The London Guardian también fue informado de que seis de sus artículos habían desaparecido en el “agujero de la memoria”.

Al respecto, el editor de proyectos especiales del periódico, James Ball advirtió:

“Es probable que ahora muchas más personas ricas y poderosas intenten eliminar imágenes e información on-line comprometedora, con la ayuda de una nueva ola de empresas de gestión de la reputación”.

Ball dice que las decisiones editoriales pertenecen a los editores, no a Google, y que los medios de prensa tienen que luchar contra lo que representa un desafío para la libertad de prensa.


Google y su filial YouTube obedecen de forma rutinaria a las peticiones de las autoridades de eliminar información “crítica con el gobierno británico o el de EEUU”, basándose en justificaciones muy dudosas.

Las órdenes gubernamentales de eliminación de contenido de Google se han disparado en los últimos 18 meses. Recordemos que tales requerimientos se incrementaron en un 26% en los últimos meses de 2012.


Todo esto no hace más que confirmar lo evidente: la mayoría de leyes que se promulgan en la actualidad, cuyo contenido es aparentemente ventajoso para los derechos de la población, en realidad se convierten en trampas que conducen a un mayor y más refinado grado de represión sobre la población y en un escudo que refuerza la impunidad de los grandes poderes.

El “derecho a ser olvidado”, nos lo muestra bien claramente…y habrá más.

Todo lo que estamos viviendo es una gran trampa.

Fuente: Infowars.
Tomado de: http://anonopsibero.blogspot.com.ar/2014/07/google-y-la-ultima-trampa-para-proteger.html

1 comentario:

Yago dijo...

Me parece perfecto poder evitar que google te muestre en sus resultados. Sea para evitar que informacion personal aparezca como tambien si una persona solicita que no aparezca una noticia en la que se lo menciona. Google simplemente no indexa ese resultado en su lista, pero el contenido sigue existiendo y puede figurar en otros buscadores. No dejemos que Google sea nuestros dios.