29 junio 2018

ISIS EN BUENOS AIRES

El FBI y la Policía Federal Argentina dan cuenta que dos terroristas llegaron al Aeropuerto internacional de Ezeiza el último domingo del mes de mayo, a las 21:45, en un vuelo de Air France proveniente de Paris. La idea era atentar contra La Casa Rosada.
La misión de Isis comenzó a tener problemas desde que desembarcaron, ya que su equipaje fue enviado por error a Santiago de Chile. Después de casi 5 horas de peregrinar por diferentes oficinas y no pudiendo comunicarse bien por su defectuoso dominio del idioma, salieron del aeropuerto aconsejados por funcionarios de la línea aérea, para volver al día siguiente acompañados por un intérprete.
Los dos terroristas tomaron un taxi a la salida del aeropuerto y el conductor -al notar que eran extranjeros- los paseó durante tres horas por la ciudad, para finalmente abandonarlos en proximidades de la Villa 31, donde fueron asaltados por tres cómplices del taxista, que les robaron sus efectos personales.
Los musulmanes pudieron quedar con algunos dólares que traían escondidos en cinturones especiales para transportar dinero y salieron de ese lugar gracias a un camionero, que los levantó cuando estaban haciendo auto stop.
El lunes a las 7:30 de la mañana y -gracias a su entrenamiento de guerrilla - logran tomar un tren y llegar a un hotel de Plaza Once, luego alquilan un auto y se dirigen nuevamente al aeropuerto, determinados a secuestrar un avión -como estaba planeado- y estrellarlo contra la Casa de Gobierno.
Al ir hacia el aeropuerto encontraron cortada la ruta, debido a manifestaciones de piqueteros, empleados estatales y docentes en huelga, demorando más de 3 horas y sufriendo roturas de vidrios y abolladuras en su automóvil.
A Las 12:30 deciden volver al centro de Bs. Aires, allí buscan una Casa de cambio para convertir los pocos dólares que les quedaban luego de los robos, pero recibieron dinero falso, de aquel que ya no circula más...
Por fin -luego de tantas peripecias- los terroristas llegan a las 15:10 al Aeroparque de Bs. Aires para secuestrar un avión y cumplir finalmente su misión. Pero Aerolíneas Argentinas está de huelga por nuevos despidos anunciados por Macri. Quisieron robar un avión pero no consiguieron combustible.
Los empleados de las aerolíneas y los pasajeros están en el hall del Aeroparque, protestando y gritando cánticos contra el gobierno. Llega la Policía aeroportuaria y reprime a todos, incluso a los terroristas musulmanes.
Estos son detenidos y llevados a la delegación de la Policía del Aeroparque, acusados de tumulto, destrozos y resistencia a la autoridad. Pero, en un descuido policial (cambio de Guardia), los terroristas consiguen escaparse y entonces discuten entre sí: no saben si destruir el objetivo será posible...
A las 22:20, sucios, golpeados y con hambre, deciden comer algo en el restaurante del Aeroparque. Piden sándwiches de lomito, papas fritas y gaseosas. Recién dos días después se pueden recuperar de la intoxicación producida por la carne en mal estado de los sándwiches que comieron en el restaurante.
Supieron que fueron llevados a un hospital de la CABA luego que la ambulancia demorara tres horas en llegar y otras tantas horas recorriendo hospitales varios, hasta encontrar donde pudieran brindarle atención médica.
El domingo a las 15:30 los hombres de Isis salen del nosocomio y llegaron cerca del estadio de Boca. Los barrabravas los confunden con hinchas de River y les dan una paliza impresionante, el jefe de los barrabravas (un sujeto apodado "manguera") viola reiteradamente a los musulmanes.
A las 19:45 finalmente son dejados en paz, con dolores terribles en todo el cuerpo, especialmente en la zona proctológica. Allí cerca hay un kiosco en la vereda y deciden emborracharse (aunque para ellos sea pecado). Se toman 2 Tetrabrik adulterados y tienen que volver al hospital.
El día siguiente a las 22:30, siendo presa del pánico, los terroristas huyen de Buenos Aires en dirección a Rosario en un camión de electrodomésticos, que es asaltado cerca de Zárate por piratas del asfalto.
Doloridos, golpeados, hambrientos, con el culo roto y sin poder caminar ni sentarse, son levantados por un vehículo de una ONG, que defiende los derechos humanos, y son trasladados hasta Rosario.
Ya en Rosario, deambulan sin saber qué hacer y terminan durmiendo en la puerta de un comercio céntrico, de donde los llevan detenidos por vagos e indocumentados. Finalmente son deportados.
Al final de esta odisea, los musulmanes consideran que no es necesario el terrorismo en la Argentina. A su regreso tratarán de establecer un convenio para realizar en Buenos Aires cursos de entrenamiento especializado en CAOS SOCIAL para el personal de Isis. Consideran oportuno cambiarle el nombre a la organización, y felicitan a los argentinos por seguir de pie.

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