02 octubre 2015

Nikola Tesla, un inventor visionario

«En realidad no me preocupa que quieran robar mis ideas, me preocupa que ellos no las tengan». Nikola Tesla.

La recuperación de la figura de Nikola Tesla (Smiljan, actual Croacia, 1856 - Nueva York, 1943) parece no tener ya vuelta atrás. Inventor del motor eléctrico y del sistema que permitió la generación y envío de grandes cantidades de energía eléctrica a largas distancias, para muchos el verdadero padre de la radio, pionero de la técnica inalámbrica, inventor de una revolucionaria turbina y un avión de despegue vertical, y visionario de un sistema mundial de transmisión gratuita y sin cables de información y energía.
Con cerca de 700 patentes y una biografía apasionante, el excéntrico y genial estadounidense de origen serbocroata tenía todas las papeletas para convertirse en una de esas escasas figuras del mundo de la ciencia y la técnica reconocibles por todos.
Pero no fue así, y ya para el momento de su muerte su recuerdo estaba difuminándose, en detrimento de otros nombres como Edison o Marconi.

A partir de los ochenta, sin embargo, comenzó una corriente recuperadora que, sorprendentemente, surgió de fuera de los márgenes de la ciencia, desparramándose por toda la cultura popular: cómics, música, novelas (con autores nada desdeñables como Thomas Pynchon, Paul Auster o Jean Echenoz, series de televisión, videojuegos, cine (como el Tesla interpretado por David Bowie en "El truco final- El prestigio", de Christopher Nolan).
Cada vez más gente descubría a un genio fascinante, con una personalidad arrolladora y más cercana a la trascendencia de una estrella de rock.
El culmen de toda esta recuperación llegó en el verano de 2012, cuando un llamamiento desde The Oatmeal, la web satírica del dibujante Matthew Inman, logró recaudar en un tiempo récord más de un millón de dólares de un aluvión de teslafans de todo el mundo para comprar lo que queda de Wardenclyffe, el laboratorio de Long Island donde Tesla intentó, fallidamente y entre 1901 y 1917, poner en marcha la que pretendía ser primera piedra de su Sistema Telegráfico Mundial.
Claro que este proceso de recuperación, marcadamente anárquico, ha tenido sus no deseadas consecuencias. La vida y la obra de Tesla se han visto entremezcladas con leyendas y mitos que han hecho que mucha gente acepte a pies juntillas afirmaciones tan peregrinas como que en realidad era de origen extraterrestre, que murió asesinado por un complot para colocar un presidente nazi en América, o que habría desarrollado un sistema de energía libre y una técnica antigravitatoria que propulsaría los platillos volantes avistados a partir de los cincuenta. Un verdadero disparate en el que datos reales y ficciones acaban desgraciadamente teniendo pesos similares.
En un momento en el que incluso llegan a aparecer voces de hartazgo por la versión hagiográfica de la vida y los logros del inventor, la reciente aparición de Tesla: Inventor of the Electrical Age, de W. Bernard Carlson, puede marcar un antes y un después. Publicada por Princeton University Press, es la primera biografía académica que pretende fijar la verdadera trascendencia del inventor, una pieza fundamental de la Segunda Revolución Industrial, pero que aparece completamente insertado en la efervescencia de un tiempo prodigioso en el que muchos estaban trabajando para conseguir domesticar la electricidad. Un relato que, en su afán por huir de la mitología, llega al discutible extremo de obviar incluso la Guerra de las Corrientes.
Y mientras tanto, ha trascendido que el próximo proyecto de Disney, Tomorrowland , dirigido por Brad Bird, podría ser una gran producción relacionada con Tesla, un paso más en su consagración como un personaje a medio camino entre la ficción y la realidad. Dos formas de aproximarse al personaje que confirman que la fascinación que desprende está lejos de agotarse

A Nikola Tesla en EEUU, entre Thomas Edison y John Morgan, le robaron las más de 850 patentes de los inventos que logró este sabio. Era de origen Servio-Bosnio en Europa trabajó en varia Universidades, pero estas no tenían la suficiente liquidez económica para más, entonces en París en donde se encontraba Nikola Tesla en ese momento, un profesor parisino sabía que sólo en EEUU podría poder llegar a consolidar todos sus planes e ideas que tenía Tesla, ya que en ese país estaba el capitalismo en su apogeo y como sabía que Thomas Edison era millonario y famoso por haber electrificado todo Nueva York, este lo podría recibir y podrían trabajar juntos y hacer muchas cosas maravillosas, pero Edison tenía un mal carácter que ni su esposa se lo aguantaba; entonces este científico parisino le hizo una carta de recomendación para Edison sobre Tesla y para prevenir que no lo rechazara, le escribió: este joven que le estoy recomendando, sabe más que yo. Ló que hizo que en cuanto Edison recibiera la carta, que en un principio no lo quería recibir, ya que estaba con unos amigos de negocios en un almuerzo y el sirviente de la casa le comunicó que lo buscaba un joven venido de París, a lo que Edison lo sacó bruscamente; al rato el mismo serviente volvió y le dijo, es que este mozo trae una carta de París de un profesor muy famoso que Edison conocía muy bien. Entonces Edison se puso vivo y se interesó sobremanera, lo hizo pasar y el joven Telsa entró y le mostró la carta, y al ver de quien venía, Edison se intereso y lo cito para el dia siguiente, para conversar con toda la tranquilidad del caso, y así fue como Edison luego de escuchar sus planes lo rechazó. Telsa le proponía electrificar todo Nueva York pero sin usar cables, ya que esto salía muy caro, ya que Edison utilizaba electricidad continua y Nikola Tesla le proponía que él tenía un plan de hacer eso y electrificar incluso otras ciudades de EEUU, pero con la famosa electricidad alterna y esto les saldría mucho más barato y no tenía que cablear ningún tramo, por el contrario, podrían quitar los cables que Edison NO conocía de la electricidad alterna y aún así, se repondría de lo invertido antes. Edison entró en furia y dijo que él no iba a perder lo que tanto le había costado invertir para la electrificación de Nueva York. Y lo mandó al carajo, pero entonces J. P. Morgan, que estaba muy cerca de la jugada, lo llamó y sin más ni más le dice, véngase a trabajar conmigo y vamos a hacer mucho dinero, pero siguieron los problemas parecidos a los de Edison, No conocían de energía alterna y no estaban seguros de aventurarse, por lo que Tesla corrió la misma suerte con Morgan que con Edison. Aquí comenzó el gran calvario para Nikola Tesla en EEUU y fue cayendo de mano en mano, hasta sumirlo en la pobreza más extrema, ya que a veces no tenía dinero ni para comer ni para pagar la habitacion en donde vivía, etc. El caso es que Nikola Telsa era un sabio inventor con una mente prodigiosa. El por las noches casi no dormía y se ponía a imaginar algún invento y lo veía en su mente y al día siguiente, lo escribía en un papel y hacía los planos de memoria, tales como si los estuviera viendo de la copia que tenía en su mente, ese era Nikola Tesla, entonces los ignorantes que no tenían la capacidad de reconocer ese prodigio de este sabio, o NO les convenía, ya que sus planes eran hacerse millonarios de la noche a la mañana. Tesla deseaba electrificar al mundo, pero de una manera gratuita, aprovechándose de la energía natural que se produce en el globo terráqueo, pero estos planes no convenían a los oligarcas que querían hacerse cada día más ricos y poderosos, como todas las corporaciones de lo que se trate. En definitiva Tesla enfermó y tenía que pagar la habitacion donde dormía y hasta la comida con patentes que ya tenía inscriptas en el respectivo Registro de Patentes. Los aprovechados desde un principio, le decían que él estaba loco, pero no estuvo loco, para cuando se quedaron con las más de 850 patentes antes mencionadas, murió y la policía requiso todos sus papeles y documentaciones.

Dicen que una vez le preguntaron a Einstein qué se sentía ser el hombre más inteligente del mundo y contestó: "No lo sé, pregúntenle a Nikola Tesla".