31 julio 2015

El Jesús histórico

Hace unos meses durante la semana santa publiqué un artículo titulado Jesús desde el punto de vista racional en el que hacía algunas anotaciones sobre este personaje. La primera parte iba dedicada a su historicidad y yo decía lo siguiente:

    1) Desde el punto de vista histórico la existencia de Jesús es incomprobable. No hay ningún testigo presencial de su vida, cosa que es bastante rara si se tiene en cuenta que realizó milagros increíbles. Filón de Alejandría, que escribió bastante sobre las costumbres de su época y de su región, incluyendo a los distintos grupos religiosos, no dijo nada sobre Jesús o sus seguidores. [...]El Nuevo Testamento tampoco alcanza como evidencia. Los evangelios se contradicen entre sí, incluyen muchos relatos fantasiosos que a todas luces son mitos. Y no son los únicos relatos, ya que existen muchos otros "evangelios". No obstante los primeros escritos cristianos son las epístolas de Pablo de Tarso, que hablan de un Cristo cósmico o semidiós y no de un personaje histórico.


Más adelante agrego que su existencia como personaje histórico (no como Jesucristo el nacido de una virgen y que resucitó) no se podía comprobar ni tampoco refutar totalmente.

Luego de varias semanas de lectura e investigación he llegado a la conclusión de que mucha de esa información es errónea. Que la existencia histórica de un personaje llamado Jesús en el que el cristianismo se basó es altamente probable. Y que las explicaciones alternativas sobre semidioses o mesías cósmicos son demasiado forzadas.

Las explicaciones de Cristo mitológico son más o menos las siguientes:

1) No hay evidencias históricas confiables que atestigüen la existencia de Jesús de Nazaret.
2) Los evangelios son muy tardíos y contienen solo relatos fantásticos que se contradicen entre sí
3) Pablo de Tarso nunca habla de un Jesús humano
4) El Jesús de Pablo es un semidiós cósmico
5) Jesús es una mezcla de dioses de las diferentes mitologías (Attis, Osiris, Krisna, Buda, Dionisos, etc.)
6) Los testimonios de historiadores no alcanzan

No obstante, estos supuestos son bastante dudosos. La existencia de un personaje histórico llamado Jesús aparece como una conclusión mucho más firme.

1) Esto es una verdad a medias. Si es verdad que no hay testigos presenciales de lo que Jesús hizo y que los evangelios son posteriores. Si es verdad también que no se puede determinar a ciencia cierta cuanto de fantasía y cuanto de realidad hay en esos relatos.
 Pero también es verdad que tampoco hay mucha más evidencia que la esperable. Si hablamos de Jesucristo hacedor de milagros impresionantes que resucitó y ascendió a los cielos, si, es raro que no haya testigos presenciales. En cambio, si nos remitimos a un simple predicador apocalíptico del siglo I, en una época y un lugar en donde los predicadores apocalípticos y aspirantes mesiánicos eran moneda corriente, y si se le suma además que era oriundo de Galilea, una zona bastante periférica, efectivamente no se puede esperar mucha más evidencia que la existente.
 Por lo tanto este argumento en sí no dice mucho. Puede sonar impresionante a primera vista, pero si se indaga un poco es de lo más lógico.
 Se suele afirmar que el filósofo judío del siglo I Filón de Alejandría no se refiere a Jesús. Aunque hay que tener en cuenta que, otra vez, Jesús era proveniente de una zona periférica y que, por otro lado, Filón no hablaba demasiado sobre los aspirantes mesiánicos de esa época. Entonces este argumento tampoco es convincente.

2) Si es verdad que son tardiós. Entre unos 40 o 60 años posteriores al año 33.  Si es verdad que contienen relatos fantasiosos. Aunque algunos de esos relatos no son tan bizarros, ya que en muchos casos se trata de predicaciones o "milagros" similares a los que hacían muchos otros curanderos de otras épocas o lugares.
 También es verdad que son contradictorios, pero aún así presentan muchas similitudes. Por empezar el nombre del personaje y la existencia de hermanos suyos (los tres primeros coinciden también en el nombre de su madre, María).  La mayor parte de los discípulos tienen los mismos nombres, al igual que su seguidora María Magdalena. Un evento puntual como la expulsión de mercaderes del templo es nombrado en los cuatro evangelios (aunque el relato es ligeramente diferente en el de Juan que es el más tardío). Coinciden en su entrada en Jerusalén montado en burro, la última cena, la traición de Judas, el juicio ante Pilato, su crucifixión, su sepultura por José de Arimatea y resurrección al tercer día.
 Debe entenderse que el primero de todos fue el de Marcos, seguido por Mateo y Lucas que lo usaron como fuente, todos ellos escritos entre el año 65 y el año 85. El de Juan es bastante tardío, posterior al año 90. Los tres primeros tienen un mensaje más uniforme y mucho más sobrio (menos fantasioso). Esto sirve para entender que si bien no son textos históricos confiables algunos son "menos históricos" que otros.
 En síntesis, no se puede decir que los evangelios sean una fuente histórica. Pero tampoco se los puede desechar totalmente y no darles ninguna entidad. Eso sin dejar de nombrar que hay partes en los evangelios que pertenecen sólo a la leyenda y que no son históricamente consistentes.

3) Esta frase es dicha por muchos promotores del mito de Cristo pero denota una gran ignorancia. Es simplemente repetir lo que dicen otros. En primer lugar hay que delimitar a que se llaman epístolas de Pablo: Catorce textos del Nuevo Testamento, desde Romanos a Hebreos inclusive. Pero de todas esas solamente siete se reconocen como paulinas (esto es, escritas por una misma persona y en un mismo lapso de tiempo): Romanos, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Filipenses, 1 Tesalonicenses y Filemón.
 En esos textos ¿se refiere Pablo a Jesús como humano? Por supuesto que si. Lo llama hombre (Romanos 5:15, 1 Corintios 15:21-22), hijo de mujer (Gálatas 4:4) y descendiente de David (Romanos 1:3).
 Lo que si es cierto es que esos textos no alcanzarían para reconstruir la vida completa de Jesús. La importancia del mensaje de Pablo es doctrinal más que biográfico o histórico. De hecho Pablo nunca conoce a Jesús personalmente, sino que dice haberlo visto resucitado.
 No obstante, si aporta algunos datos: Que le predicó a los judíos (Romanos 15:8), que fue ejecutado por los "príncipes de este siglo" (1 Corintios 2:8) y por los judíos (1 Tesalonicenses 2:14-15), que fue crucificado (Gálatas 3:13, 2 Corintios 13:3-4), sepultado y resucitó al tercer día (1 Corintios 15:3-4). También incluye un relato de la última cena (1 Corintios 11:23-25). También menciona a Jacobo y a otros "hermanos del Señor" (1 Corintios 9:5, Gálatas 1:19). Por último hace referencia a algunas enseñanzas suyas (1 Corintios 7:10, 9:14).
 Tenemos entonces dos variables: En primer lugar, su Jesús es un ser humano. Y en segundo lugar hay algunos datos biográficos. Pablo no hace referencia al lugar específico donde vivió Jesús ni da una fecha precisa. Esto se debe a que, como se dijo antes, sus escritos son de carácter doctrinal más que histórico. Pero en todo caso lo que se podría concluir de las obras paulinas es que estaría en duda el lugar o momento en donde vive Jesús, pero no su existencia como humano real.

4) Relacionado con lo anterior, Jesús para Pablo es un ser humano que existió en el pasado.
 La idea del semidiós cósmico consiste en aplicar esos textos sobre la humanidad de Cristo y reintepretarlos de manera tal que ese Cristo sea un semidiós que vive en un mundo celestial. Se interpreta que se habla de un mundo cósmico que murió y resucitó (aunque nunca explican porque si esto ocurrió en un mundo mitológico se afirme que "resucitó de entre los muertos", Romanos 10:9).
 Este tipo de interpretación es muy rebuscada e involucra muchas variables (la existencia de un "cristianismo mitológico original") que no están presentes en las evidencias. Se trata de forzar las cosas hasta el límite de sus posibilidades y plantear una hipótesis ad hoc. Es tomar una postura y luego amoldar las evidencias a la misma.
 Esto es lisa y llanamente pseudocientífico.

5) Aquí hay que hacer una disgresión. Evidentemente las religiones tienen una gran dosis de sincretismo. Incluso la religión hebrea, que incorpora mitos y conceptos de las religiones babilónicas.
 El cristianismo no es la excepción. Y así como tomó a la religión judía le incorporó también elementos de otras religiones. Pero debe existir cierta coherencia espacio-temporal. No tiene ningún sentido ni lógica que el cristianismo vaya a tomar elementos de religiones mucho anteriores en el tiempo (Mesopotamia, Egipto) o lejanas geográficamente (India).
 Por el contrario no puede desecharse la similitud con la religión grecorromana. En este caso si hay coherencia espacio-temporal y se pueden observar paralelos (dioses que tienen hijos con mujeres mortales, héroes que hacen señales o milagros, que mueren y son elevados al Olimpo). Estas ideas estaban incluso presentes en la política romana incluso, ya que existían mitos para explicar el nacimiento o la muerte de emperadores.
 Otra cosa que hay que diferenciar es el cristianismo del catolicismo. Este último es una evolución temporal que le incorpora al cristianismo más ideas mitológicas, como el culto a las imágenes o la veneración a la virgen. En ese caso si hay influencias más directas y evidentes, como la fecha del 25 de diciembre como nacimiento de Cristo.
 Entonces, en resumen: El cristianismo si tiene similitudes con religiones paganas. Pero al mismo tiempo tiene elementos originales (no es cierto que haya cien mesías crucificados que nacieron el 25 de diciembre). Y esas similitudes se pueden explicar por el momento histórico y el lugar geográfico en donde se desarrolló el cristianismo.

6) A decir verdad, si alcanzan.
 Como se dijo antes el Jesús histórico no fue una figura particularmente importante o llamativa como para ser reportada por historiadores o cronistas de la época.
 El historiador que más exhaustivamente investigó sobre la Judea del primer siglo fue Flavio Josefo, que menciona a Jesús en dos oportunidades en sus libros Antigüedades Judías. Una de ellas (libro 18:3:3) se sospecha que es una interpolación (el famoso "testimonio flaviano"). Si bien la versión cristiana del texto es muy sospechosa y es imposible que haya sido escrita por Josefo (ya que llama a Jesús "mesías" y lo considera un dios), existen otras versiones (una árabe y una siria) en donde si se lo menciona a Jesús como un aspirante mesiánico que fundó la religión cristiana, lo cual es mucho más lógico. Existen quienes consideran que aún estas versiones son interpolaciones, pero debe señalarse que la mayor parte de los expertos no la consideran de esta forma.
 En la otra oportunidad (libro 20:9:1) habla de "Santiago hermano de Jesús llamado el Cristo". Este párrafo es mucho más consistente con la obra flaviana y no fue nunca puesto en duda por los estudiosos. Este pasaje al mismo tiempo le da un apoyo al primer testimonio, ya que sería muy raro que Josefo menciona a "Jesús llamado el Cristo" sin haberlo nombrado antes.
 El apologista cristiano del siglo II Orígenes nombra la obra de Josefo y dice que para este escritor Jesús no era el Mesías y menciona además la historia de la ejecución de su hermano.
 Hay escritores romanos que hablan de Jesús. El único importante para el fin de reconstruir el Jesús histórico es Tácito en la obra Anales, donde cuenta que los cristianos creen en un tal Cristo ejecutado por Poncio Pilato (aunque se equivoca al decir que es un procurador, su puesto real era prefecto).
Entonces por haber sido Jesús una figura de poca trascendencia en vida no se encuentran muchas más evidencias que las esperables.

Conclusión
La existencia de un Jesús histórico si bien no se puede demostrar de forma fehaciente sin dejar a lugar a dudas si se puede inferir con un alto grado de certeza que hubo un personaje humano que dio origen a la doctrina cristiana. Es mucho más lógico y tiene más evidencias creer en el hombre divinizado que en el dios humanizado.

Tomado de: http://eltelesco.blogspot.com.ar/2015/06/el-jesus-historico.html