28 mayo 2016

Reflexion

Las probabilidades de supervivencia serían francamente pequeñas si sólo pudiéramos aprender de las consecuencias del ensayo y error. No se enseña a los niños a nadar, a los jóvenes a conducir y a los estudiantes de medicina a operar haciéndoles des­cubrir la conducta necesaria en cada caso a partir de las consecuencias de sus éxitos y fracasos»
A. Bandura